Ahora sí se terminó la novela de Marcos Rojo a Estudiantes. Fue casi un mes lo que duró y los capítulos se sucedieron uno tras otro. Ayer , el último, cuando la AFA dio el visto bueno para habilitarlo: podrá jugar el torneo Clausura, la Supercopa Argentina y la Copa Libertadores. Todo lo que tiene por delante el Pincha pero en un momento de la tarde todo parecía derrumbarse y su vuelta a Racing era un hecho. ¿Qué pasó en el medio?
El jugador movió todo lo que tenía a mano para poder destrabar un asunto que estaba complicado y lo dejaba sin competencia hasta el año que viene, salvo que decidiera volver a la Academia y que Diego Milito lo dejara jugar, después de todo lo que sucedió entre ambos y con su Club. No había muchas posibilidades que Marcos Rojo tuviera actividad en lo que queda del 2026.
Pero algo cambió. Según pudo sabe reste medio varios actores intercedieron en ambos lados de la trinchera. Desde AFA se hizo lugar al pedido de Estudiantes, que tuvo que bajar sus pretensiones y en adelante rever algunas actitudes públicas. No se hablará demasiado de esta habilitación pero desde los dos lados se hizo mucho para que llegara a buen puerto. Lo mismo el jugador. En realidad no le servía a la AFA, a Estudiantes, a Racing ni al jugador que quedara trabado en un tire y aloje de dos puntos que parecen estar muy distanciados a esta altura del conflicto.
Lo cierto es que la AFA tenía argumentos como para habilitar al jugador y, según dicen, alguno de los actores principales habría dado el visto bueno antes cuando el Pincha empezó a manejar la posibilidad de sumarlo a su plantel atendiendo las suspensiones de Leandro González Pirez y Tomàs Palacios para el partido de ida de la Copa Libertadores. Se podía hacer un lugar a la negociación pese a que el mercado de pases y el COMET, principalmente, están cerrados.
Pero todo se complicó con la eliminación en la Copa Argentina. Al caerse ese objetivo Estudiantes quedó solo con el torneo Clausura y entonces la chance de sumar a un defensor redujo sus chances. La Copa Argentina tiene un reglamento propio y era mucho más fácil sumar un jugador en esa instancia y, al esa anotado para jugarla automáticamente se podía hacer el trámite en Conmebol. El gol del Calamar fue un verdadero dolor de cabeza y por eso se entiende que esa noche no hablara ninguno de los protagonistas. “Si Milito aceptaba antes de tiempo nos evitábamos todo este problema”, dijeron ayer.
Lo concreto es que Estudiantes sólo encontró la posibilidad de sumar a Marcos Rojo por la lesión de Gabriel Neves, que se fracturó la muñeca derecha en el partido contra Rosario Central en Santiago del Estero. Luego de unos chequeos se determinó que el jugador iba a estar alrededor de tres meses sin jugar, con posibilidad de extender ese parate porque recién en febrero volverá a jugar. Aquí el Pincha debió tomar contacto con AFA para aportar negociar y no lo hizo. En plena pelea por todo lo sucedido en antiago del Estero no hubo diàlogo y eso entorpeció todo.
Está claro que hay una disputa política de fondo. Está claro que AFA no hizo lo mismo con Racing el año pasado para que se sumara Marcos Rojo desde Boa y que AFA no pudo el mismo rigor para analizar si el Xeneize había incumplido con los extranjeros en planilla. Está claro que la pelea Verón-Tapia tuvo mucho que ver con la decisión de negarle la habilitación.
Recién pasadas las 14:30, con un puñado de horas para que cierre el cupo extra en Conmebol se destrabó el pase y fue abierto el COMET para que Estudiantes le inscribiera como nuevo jugador y así en Conmebol agregado a la lista de las semifinales.
Ahora Marcos Rojo podrá jugar la Copa, el torneo Clausura y la Supercopa Argentina contra Independiente Rivadavia. Es más, si se hubiera podido entrenar a la par de sus compañeros hasta se hubiera subido al avión que ayer trasladó a la delegación albirroja nuevamente al plantel a Santiago del Estero. Por lo pronto ahora podrá firmar su contrato hasta diciembre 2027 y entrenarse de verdad con la cabeza puesta en el duelo del próximo jueves en la ida de las semifinales contra Flamengo, por la Copa Libertadores de América.
Lo concreto es que el jugador estuvo a dos horas y media de ver caído su pase y el Pincha de asumir un papelón.
La disputa política fue clave, más allá que hubo un mal accionar de las dos partes
SUSCRIBITE a esta promo especial