La investigación por el femicidio de Gabriela Patricia Martínez sumó una resolución clave: la Justicia dictó la prisión preventiva de José Martín Burgos, su pareja y padre del hijo que tenían en común. La medida fue dictada por la jueza Marcela Inés Garmendia, a cargo del Juzgado de Garantías N° 5 de La Plata, a partir del pedido de la fiscalía, y representa un nuevo avance en una causa que tiene otro capítulo abierto: el reclamo de la familia materna para recuperar al nene de un año y cuatro meses que permanece en Jujuy.
Según pudo saber EL DIA a través de fuentes calificadas, la jueza consideró que existen elementos suficientes para sostener, provisoriamente, que Burgos asesinó a Gabriela en la vivienda que compartían, ubicada en 39 entre 121 y 122, en el barrio Hipódromo. La calificación legal es homicidio agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, es decir, femicidio.
Uno de los elementos centrales de la resolución es el informe de autopsia, que estableció que la mujer murió por asfixia mecánica, producto de una compresión externa del cuello, compatible con un estrangulamiento. También se valoraron registros de cámaras de seguridad que ubicaron a Burgos saliendo de la vivienda alrededor de las 6.22 del 13 de octubre, con el hijo de ambos en brazos. El cuerpo de Gabriela fue encontrado dos días después, cuando el acusado se presentó ante la Policía y aportó la llave del domicilio.
La resolución, a la que este medio tuvo acceso, también menciona lesiones que presentaba el imputado en el pecho y los antebrazos, consideradas compatibles con la mecánica del hecho, además de testimonios que describieron una relación atravesada por situaciones de violencia y control. Para la jueza, esos elementos permiten sostener provisoriamente que el crimen se produjo en un contexto de dominación y violencia de género.
Los testimonios y el contexto de violencia
Antes de que se conociera la resolución, el abogado de la familia, Pablo Conti, había adelantado a EL DIA que durante la investigación declararon tres testigos que aportaron información sobre la relación de la pareja. Entre ellos, una tía de Gabriela y una amiga.
Pablo Conti, abogado de la familia de la víctima
Según explicó el letrado, la tía describió situaciones en las que Burgos habría limitado los vínculos de la mujer con otras personas y controlado sus comunicaciones. La amiga, por su parte, aportó mensajes de mayo en los que Gabriela manifestaba su intención de separarse y pedía el contacto de un abogado para iniciar el divorcio.
En esas conversaciones, de acuerdo con lo relatado por el letrado, también aparecía el temor de Gabriela a perder la posibilidad de estar con su hijo. El abogado sostuvo que Burgos la habría presionado con quedarse con el nene si ella avanzaba con la separación. La tía, además, habría referido que la madre de Gabriela llegó a verla en una oportunidad con moretones en los brazos.
La fiscalía que interviene actualmente es la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N°13 de La Plata, especializada en violencia de género y a cargo de la fiscal Mariana Rufino. La prisión preventiva no implica una condena, sino que mantiene al acusado detenido mientras continúa el proceso.
El reclamo por el nene
En paralelo, sigue sin resolverse la situación del hijo de Gabriela. Después del asesinato, Burgos viajó con el chico a Jujuy y lo dejó al cuidado de una hermana. La familia materna inició presentaciones judiciales para lograr que el nene regrese a La Plata y solicitó que su abuela materna obtenga la guarda provisoria.
Ese reclamo constituye el otro frente judicial abierto tras el femicidio. La familia sostiene que el centro de vida del chico estaba en La Plata, donde vivía con su mamá y tenía su entorno afectivo. Mientras la causa penal avanza con la prisión preventiva de Burgos, la expectativa de sus allegados está puesta también en una respuesta de la Justicia que permita resolver el futuro del nene.
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