La tercera jornada del juicio por el crimen del ex Puma Federico Martín Aramburu permitió reconstruir con mayor precisión lo ocurrido durante la madrugada del 19 de marzo de 2022 en París. La investigación expuso ante la Justicia francesa la secuencia que comenzó con una pelea a la salida de un bar y terminó con el asesinato del ex rugbier argentino, de 42 años.
Uno de los principales elementos presentados durante la audiencia fue la rapidez del ataque. Según explicó el comisario Maximilien Gruselle, director de la investigación, fueron efectuados seis disparos en un lapso de 45 segundos y los últimos cuatro salieron en apenas cuatro segundos.
Los primeros testimonios recogidos inmediatamente después del hecho coincidieron en una escena central: un hombre disparando contra otro con el brazo extendido.
La pelea en el bar y la persecución
La investigación reconstruyó inicialmente el altercado ocurrido en el bar Mabillon, donde Aramburu se encontraba junto a su amigo y ex compañero de rugby Shaun Hegarty.
A partir de videos de las cámaras de seguridad y declaraciones de empleados y testigos, Gruselle describió una primera agresión de Loïk Le Priol contra Hegarty, seguida por un tirón de capucha por parte de Aramburu. Después se produjo una pelea en la que, según varios testimonios, los dos ex rugbiers llevaron la ventaja.
"Fue una verdadera pelea de hombres", se escuchó durante la audiencia.
El vigilante del local declaró que Le Priol le mostró un brazalete policial y un arma, de la que incluso llegó a sacar el tambor, con el objetivo de hacerse pasar por agente. El comisario aclaró que el acusado no llegó a montar la pistola que llevaba en la cintura y que el empleado se apartó porque creyó que efectivamente se trataba de un policía.
En ese contexto, y según las imágenes de la confrontación difundidas posteriormente por televisión, Le Priol habría pronunciado una amenaza contra Aramburu: "Voy a matarlo".
La frase adquiere especial relevancia porque, al declarar durante la primera jornada del juicio, Le Priol sostuvo que había actuado en legítima defensa.
También quedó expuesta una expresión atribuida a Romain Bouvier cuando subió a la camioneta Jeep que conducía Lyson Rochemir. Según la reconstrucción, el hombre se encontraba todavía alterado por el enfrentamiento y le habría dicho a un empleado del Mabillon: "Deberían habernos dejado hacerlo, íbamos a reventarlos".
La camioneta que volvió a buscar a Aramburu
Uno de los puntos centrales de la investigación fue la reconstrucción del recorrido de la Jeep después de la primera pelea.
De acuerdo con lo expuesto por Gruselle ante la corte, el vehículo conducido por Rochemir salió en búsqueda de Aramburu y Hegarty luego del enfrentamiento en el bar. El investigador afirmó que fue Bouvier quien pidió a la conductora que detuviera la camioneta.
Mientras tanto, Aramburu y Hegarty habían regresado al hotel donde se alojaban. Allí permanecieron durante aproximadamente dos minutos.
Un empleado del establecimiento declaró que el argentino presentaba una herida sangrante en la sien y que ambos pidieron hielo para colocarse sobre las lesiones. Según su relato, ninguno de los dos se encontraba agresivo.
Incluso contó que Aramburu se disculpó por dejar caer algunas gotas de sangre en el piso y que, al ser atendido, respondió: "Es la vida".
La investigación estableció que, mientras los dos amigos permanecían dentro del hotel, Le Priol pasó corriendo por delante del lugar. Poco después, la Jeep se detuvo cuando Aramburu y Hegarty salieron del edificio.
Durante la audiencia, un policía que participó de la investigación pronunció una frase que generó impacto entre los presentes: "Por unos segundos no habría pasado nada". La expresión apuntó a remarcar que una mínima diferencia en los tiempos podría haber evitado la secuencia que terminó con el asesinato.
Los disparos y la muerte de Aramburu
Gruselle también detalló lo que encontraron los investigadores al llegar al lugar del crimen.
El cuerpo de Aramburu se encontraba oculto detrás de un biombo visual. Una vez confirmada su identidad, fueron examinadas las heridas provocadas por los disparos: dos en la parte delantera del cuerpo —una en el muslo derecho y otra en las costillas del lado izquierdo— y otras cuatro en la espalda, incluida una que afectó la columna vertebral.
Durante esta parte de la audiencia se exhibieron fotografías del cuerpo del ex Puma. Ante esas imágenes, sus familiares decidieron retirarse de la sala.
Un "verdadero arsenal" en la casa de Bouvier
Otro de los tramos relevantes del juicio estuvo relacionado con el allanamiento realizado en el departamento de Bouvier.
El investigador describió el hallazgo como un "verdadero arsenal". En una vivienda de apenas 20 metros cuadrados fueron encontrados más de 1.000 cartuchos distribuidos en distintos sectores, además de elementos para el mantenimiento de armas, fundas y numerosos distintivos vinculados con servicios policiales.
Los hallazgos fueron presentados como elementos que podrían contradecir la explicación de Bouvier, quien había asegurado que era un coleccionista de armas antiguas.
El acusado, además, había denunciado una supuesta puesta en escena por parte de los investigadores. Gruselle rechazó esa versión y explicó que la concentración de las armas en la entrada del departamento respondió al procedimiento habitual durante un allanamiento.
En el inmueble también fueron encontrados ejemplares de Mein Kampf, otros libros relacionados con la ultraderecha y una estatuilla de Adolf Hitler. El comisario aclaró, sin embargo, que la biblioteca de Bouvier también incluía obras de distintas temáticas, entre ellas el Corán y clásicos de la literatura.
El teléfono de Le Priol y los vínculos con la ultraderecha
Durante otro registro, los investigadores encontraron en la vivienda de Rochemir el teléfono de Le Priol, aunque sin tarjeta SIM.
En el lugar también había camisetas con la inscripción "Babtou solide certifié", medicamentos y otros objetos que, según la investigación, estaban vinculados con la extrema derecha, además de placas de chaleco antibalas.
Posteriormente se estableció que Le Priol había sido identificado por su pertenencia a ese ámbito y que también había formado parte del Groupe Union Défense (GUD), una organización de extrema derecha francesa de carácter violento que posteriormente fue disuelta.
El arma escondida bajo el puente del Alma
La investigación también reconstruyó la fuga posterior al crimen.
Según los investigadores, Rochemir recogió a Bouvier a la altura del puente del Alma, donde había sido escondida el arma utilizada en el asesinato.
Durante la audiencia, el presidente de la corte preguntó cómo había sido localizada la pistola. Gruselle respondió inicialmente que el hallazgo había sido posible gracias a la indicación de una persona cuya identidad no recordaba.
El magistrado intervino entonces para precisar que se trataba de Loïk Le Priol. Desde el banquillo, el acusado asintió.
La policía pudo además reconstruir parte del recorrido posterior de la camioneta. El vehículo recogió a Le Priol en los muelles próximos al Sena y luego lo dejó en un lugar que no pudo ser identificado.
Las matrículas de la Jeep y de un Fiat 500 fueron determinantes para avanzar en la identificación de los involucrados.
La audiencia fue interrumpida cuando comenzaba a intervenir la defensa de Le Priol. Uno de los integrantes del jurado solicitó una suspensión y, pese a la protesta de los abogados, que pretendían responder inmediatamente, el presidente de la corte decidió mantener la pausa del mediodía.
Quién era Federico Martín Aramburu
Aramburu tenía 42 años cuando fue asesinado. El ex jugador argentino se encontraba en París junto a amigos y tenía previsto asistir al día siguiente al partido entre Francia e Inglaterra por el Torneo de las Seis Naciones, disputado en el Stade de France.
La noche del crimen había cenado con Marcelo Bosch, José Orengo y Octavio Bartolucci, todos ellos ex compañeros en la selección argentina de rugby.
Aramburu disputó 22 partidos con Los Pumas y marcó ocho tries. Uno de los más recordados fue el que consiguió ante Francia en el partido por el tercer puesto del Mundial de 2007.
Después de su retiro del rugby internacional, desarrolló gran parte de su vida en Francia. Fue bicampeón del campeonato francés con Biarritz Olympique, club en el que se radicó tras su retiro, y también jugó para USA Perpignan, US Dax y Glasgow Warriors de Escocia.
El crimen ocurrió durante la madrugada del 19 de marzo de 2022, después de la pelea en el bar Mabillon. La investigación sostiene que el episodio derivó en una persecución y una emboscada que terminó con varios disparos contra el ex Puma.
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