La cuenta regresiva para el acontecimiento más emotivo del fútbol argentino ya comenzó. Ayer el capitán Lionel Messi ingresó al predio de la AFA en Ezeiza para sumarse a la concentración dirigida por Lionel Scaloni. Su arribo abrió de forma oficial los días previos a su despedida definitiva de la Selección.
El astro rosarino llegó al país el viernes acompañado de su familia. Tras pasar el fin de semana descansando en su residencia de Funes, Santa Fe, se trasladó a Buenos Aires para ponerse a disposición del cuerpo técnico. En las puertas del complejo, fue recibido de manera cálida por el presidente de la institución, Claudio “Chiqui” Tapia, bajo publicaciones oficiales que expresaban: “¡Bienvenido, Capitán! La emoción es total”.
Luego de la imponente goleada de la Albiceleste por 7-0 ante Burkina Faso el sábado por la noche en el Monumental, el grupo retomó los entrenamientos de cara al último compromiso. La jornada dominical contempló trabajos a puertas cerradas a partir de las 18:30, donde el “10” compartió sus primeros movimientos junto al resto de los futbolistas citados.
Al concluir la práctica, la delegación organizó una íntima merienda y el clásico asado nocturno de bienvenida. Sus propios compañeros manifestaron la carga nostálgica que rodea al predio en estas horas. Emiliano “Dibu” Martínez expresó públicamente su deseo de “disfrutarlo y verlo sonreír en lo poco que le queda”, mientras que el volante Enzo Fernández sumó su intención de que “sea una gran despedida para él y la pueda disfrutar con todos nosotros”.
La planificación del cuerpo técnico estipula que Messi encabece esta tarde el último entrenamiento formal en donde Scaloni definirá el equipo titular. A la par del capitán, también se sumaron a la burbuja de Ezeiza figuras clave como Rodrigo De Paul, Nicolás Otamendi y Giovani Lo Celso. En tanto, Leandro Paredes acudirá exclusivamente para acompañar las cenas dado que se encuentra suspendido.
El ansiado partido homenaje tendrá lugar mañana a las 20 horas ante la selección de Benín en el Estadio Monumental, cuyas localidades se encuentran totalmente agotadas desde hace días pese a que en el mercado negro hay reventa millonaria en las redes sociales.
Para esta última función de más de 20 años de trayectoria, Argentina lucirá una indumentaria exclusiva de colección: la camiseta contará con dos amplios bastones celestes, el Sol de Mayo bordado en el pecho y ramas de laureles dorados rodeando el histórico dorsal número 10 de Messi.
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