Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Nómades digitales: casi la mitad de la gente ya trabaja desde fuera de la oficina

La tendencia a valerse de las nuevas tecnologías para ganar flexibilidad laboral se afianza en el país, revela un estudio de Microsoft

Nómades digitales:  casi la mitad de la gente ya trabaja desde fuera de la oficina

Nómades digitales: casi la mitad de la gente ya trabaja desde fuera de la oficina

26 de Junio de 2016 | 02:03

Cuando el año pasado, después de tener a su segundo hijo, Ana Grimal quiso volver a trabajar como diseñadora, no sólo se encontró con que la oferta de trabajo era mala y escasa sino que también ella misma se había desactualizado y no podía aspirar a algo mejor. Fue así que con la ayuda de sus ex compañeras, comenzó a ponerse al día y a aceptar pequeños encargos hasta que hace unos meses tomó conciencia de que estaba trabajando tanto o más que antes: ya no con un jefe, una oficina y un horario, sino desde su casa e intercalando los compromisos laborales con los de su hogar.

El caso de Ana, que tiene 32 años y vive en Tolosa, describe bien un fenómeno que avanza a pasos agigantadas en nuestra sociedad. A lo largo de los últimos cinco años, una enorme cantidad de profesionales y empresas han comenzado a valerse de las nuevas tecnologías para ganar flexibilidad laboral. Así lo revela un estudio sobre “nomadismo digital” en Argentina presentado este jueves por la firma Microsoft.

Como muestra la investigación, hecha sobre un universo de 150 mil argentinos a través de internet, el 44% de los encuestados ya trabaja “siempre o en determinadas ocasiones fuera de la oficina” y la mitad del resto estaría dispuesta a trabajar más horas por el mismo sueldo a cambio de realizar sus tareas desde sus hogares y con mayor flexibilidad horaria, porque cree que de esa forma ganarían calidad de vida y sufrirían menos estrés.

En eso consiste básicamente ser un “nómada digital”, una persona que aprovecha la libertad que ofrecen las nuevas herramientas para trabajar desde cualquier parte, y que no necesita más que dos cosas para hacerlo: la nube, que es la plataforma de internet de donde toma la información necesaria, y un dispositivo para acceder a ella, ya sea una computadora portátil, una tablet o un celular.

VENTAJAS A DOS PUNTAS

“La tecnología cambió nuestras vidas en todos los ámbitos, las barreras para teletrabajar ya no son tecnológicas sino una cuestión más cultural. Queremos mostrar a las empresas que las prácticas de nomadismo digital son una oportunidad de transformación empresarial”, explicó el jueves pasado de director de Windows y Productividad en Argentina, Gabriel Gordon, al presentar la investigación.

De acuerdo con el estudio, mientras que el 87% de los que trabajan total o parcialmente fuera de la oficina considera que su productividad aumenta o se mantiene igual al no estar en un espacio laboral fijo, un 70% de quienes no trabajan desde fuera de la oficina aceptaría hacerlo si se lo ofrecieran y el 54% de ellos estaría dispuesto a trabajar incluso más horas por el mismo sueldo a cambio de ganar flexibilidad.

Entre las principales ventajas que los encuestados encontraron en esta nueva modalidad, el 89% destacó la mayor libertad para conocer nuevas culturas (en el caso de poder trabajar incluso desde otras ciudades); un 84% dijo que otorga mayores oportunidades para que las mujeres desarrollen su carrera profesional y un 71% señaló que se sufre menos estrés laboral. Las respuestas sobre los beneficios de trabajar sin oficina destacaron también la flexibilidad en el horario laboral para manejar los tiempos propios (43%) y el ahorro de dinero o tiempo en el traslado (13%), lo que redunda en una mejor la calidad de vida en general.

“Las ventajas de ser un nómada digital desde el punto de vista del trabajador son muchas, pero además genera resultados para las empresas. No todas las personas somos iguales: algunas funcionan mejor trabajando de noche o por las mañanas temprano, otras se concentran más realizando sus funciones desde su casas y sin duda la mayoría trabaja mejor sin la tensión producida por un viaje agotador”, explica Gordon al señalar que “trabajar desde otro lugar que no sea la oficina no disminuye, sino que, por el contrario, en muchos casos aumenta la productividad”.

OTRAS FORMAS Y OTROS EMPLEOS

“La nuevas tecnologías de la comunicación están cambiando por completo la forma de trabajar: el trabajo que antes era lineal ahora es descentralizado; contra el orden jerárquico vertical se imponen cada vez más las plataformas de trabajo colaborativas, y muchas empresas que antes se preocupaban de que sus empleados cumplieran una determinada cantidad de horas por jornada, hoy se preocupan más bien de que cumplan ciertos objetivos”, detalla Alcides Aguirre, secretario de la cátedra de Teletrabajo y Sociedad de la UNLP.

Al no importar tanto las horas trabajadas como los objetivos cumplidos, “el trabajo ya no está necesariamente atado a un lugar fijo como sucedía años atrás. Uno llama a un callcenter y la persona que lo atiende puede estar tanto a la vuelta de su casa como en Bogotá”, ejemplifica Alcides, un pionero en el campo del teletrabajo.

Pero además de que muchas ocupaciones tradicionales hoy comienzan a realizarse en forma cada vez menos tradicional, “la irrupción de las nuevas tecnologías generó también la aparición de nuevos perfiles profesionales, `profesiones híbridas`, que combinan habilidades de comunicación, marketing, diseño y la publicidad para satisfacer necesidades que tienen hoy muchas organizaciones y empresas en internet”, explica Alvaro Liuzzi, consultor en comunicación digital y él mismo un ejemplo del fenómeno que describe.

Prueba de esa tendencia es la creación una nueva entidad profesional en la Ciudad. El jueves pasado, mientras Microsoft divulgaba su estudio sobre nomadismo digital, en La Plata se presentaba formalmente la Asociación Civil de Community Managers (AcoM), la primera entidad que nuclea a gestores y consultores de redes sociales a nivel local. Se trata de un grupo de profesionales del diseño, el marketing y la comunicación que se ganan la vida con una ocupación que no existía hace apenas diez años y que hoy es una salida laboral por cada vez más personas: el posicionamiento de productos y marcas on line.

¿Qué es un community manager? “Es alguien que trabaja para posicionar la imagen de una marca, una empresa o una institución ofreciendo sus servicios y atendiendo los comentarios de su público en las redes sociales”, resume Federico Vulcano, el presidente de AcoM, un comunicador social que se especializó en marketing digital y que hoy no necesita de una oficina para hacer su trabajo. Le basta para ello con tener a mano un teléfono y una computadora con acceso a internet.

Si se tiene en cuenta que hace apenas una década no existían las redes sociales, que muchas de las grandes compañías de base tecnológica se fundaron después del año 2000 y que la mayoría de las compras se deciden hoy en internet, no resulta extraño que estén surgiendo nuevos empleos como el de Federico, ni tampoco que otros estén perdiendo su razón de ser. Tanto es así que algunos investigadores aseguran que, de la mano de las nuevas tecnologías de la comunicación, el mundo del trabajo está experimentando un cambio tan radical como el que vivió hace doscientos años con la Revolución Industrial; y que, al igual que entonces, un gran número de ocupaciones tradicionales no van a sobrevivir.

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla