Verrugas

Una de las afecciones de la piel que más rechazo generan por su apariencia, pero que suele ser muy común

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Si hay algo sumamente antiestético son las verrugas. Salgan donde salgan, suelen ser molestas al tacto, pero más aún a la vista.

Las verrugas son, como explican los especialistas, “tumores epiteliales hiperqueratósicos, benignos e indoloros -generalmente de la piel- que aparecen cuando las células epidérmicas son infectadas por el papiloma, virus humano del que existen más de cien subtipos diferentes”.

Lo que se ve externamente es un engrosamiento de las capas de la piel con forma redonda u oval, bastante dura, áspera y rugosa que se levanta sobre el nivel de la dermis. Por lo general no suponen un problema médico ni afectan a órganos internos, y es muy raro que generen enfermedades graves.

Es más frecuente que se den en la infancia y la adolescencia, pero ningún adulto está exento de tener una verruga, ya sean hombres o mujeres. De hecho se las considera un problema prácticamente universal ya que se estima que alrededor del 40% de la población mundial tiene o ha tenido una verruga en alguna ocasión. Y es que al ser de origen viral, es relativamente sencillo el contagio tanto entre personas como a otras zonas del propio cuerpo del afectado.

Es importante saber que desde el contagio del virus hasta la manifestación visible de la verruga pueden transcurrir meses -incluso años- y que cuando aparecen pueden confundirse con callosidades (si están en el pie o las manos) o con lesiones cutáneas más graves.

Por eso es fundamental obtener un diagnóstico médico que aclare si el problema es sólo dermatológico o se trata de alguna otra enfermedad. El dermatólogo establecerá qué tipo de lesión es, cuál es su origen y cómo debe desarrollarse el tratamiento.

Una de las formas que más se aconsejan en la actualidad son las intervenciones con láser. La eliminación de verrugas con este tratamiento es un procedimiento quirúrgico ambulatorio para el que sólo se requiere anestesia local. El láser actúa puliendo suavemente las lesiones hasta alcanzar el nivel del resto de la piel respetando la total integridad de los tejidos que rodean la zona. No son necesarios ni el bisturí ni los puntos de sutura que dejarían una cicatriz estéticamente indeseable. No obstante, los dermatólogos advierten de que esta técnica puede dejar alguna cicatriz más o menos visible.

Se pueden prevenir

Hay que evitar tocar las verrugas de otras personas. Y si se tocan, hay que lavarse las manos cuidadosamente. Para evitar verrugas plantares, se deben usa zapatos y medias.

Si ya se tiene una verruga, lo mejor es lavar muy bien a zona para evitar que se multipliquen, mientras se realiza el tratamiento para sacarla.

Como combatirlas

Más allá de recurrir al dermatólogo para que indique un tratamiento específico, hay algunos métodos “caseros” para quitar las verrugas.

El vinagre de manzana es un gran aliado. Después de lavar la zona donde está la verruga, empapar una bolita de algodón con el vinagre y ponerlo sobre la verruga por unos segundos. Lo ideal es hacer este procedimiento a diario.

Hacer una mezcla de dos cucharadas de bicarbonato de sodio con el jugo de un limón y aplicarla sobre la verruga durante varios minutos. Luego lavar. También hay que repetir este tratamiento todos los días hasta que caiga la verruga.

Nunca se debe cortar una verruga, ni arrancarla con las uñas, porque lo más probable es que se contagie y se formen más, o que se infecte la zona.

Es fundamental obtener un diagnóstico médico que aclare si el problema es sólo dermatológico o se trata de alguna otra enfermedad. El dermatólogo establecerá qué tipo de lesión es, cuál es su origen y cómo debe desarrollarse el tratamiento

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