Estudiantes otorgó ventajas, Lanús lo venció 1 a 0 y los hinchas se fueron disconformes
Estudiantes otorgó ventajas, Lanús lo venció 1 a 0 y los hinchas se fueron disconformes
Médicos bonaerenses aceptaron la oferta salarial del Gobierno: aumento del 9% y revisión en mayo
Caso Mateo Yagame: otra prorroga en la definición sobre el futuro del menor acusado del crimen
Choque en 7 y 47: motociclista quedó debajo de un micro y está grave
Volvieron las clases… y las peleas: alumnos a las piñas en el Normal 2 de La Plata
VIDEO.- Entre abrazos, espuma y papel picado: a los 64 años cumplió su sueño en la UNLP
¡Este finde se sale en La Plata! Música, teatro, shows y más en la agenda de espectáculos
Tres facultades más de la UNLP eligieron decano y avanza el cronograma electoral
Un clásico de las canchas en La Plata: 81 años y varias décadas vendiendo semillitas a los hinchas
El juicio por Johana Ramallo: su mamá se descompensó en plena audiencia
La Fiesta Regional del Maíz, este sábado en la Colonia Urquiza
Daniela Celis sin filtro: habló del “tamaño” de Thiago Medina y desató un momento explosivo en vivo
Más tensión en el PJ tras el cruce entre Bianco y el entorno de Mayra Mendoza
Para EEUU el nuevo líder supremo de Irán está “herido y probablemente desfigurado”
Choque, vuelco y caos de tránsito en La Plata: "Tuvieron que patearle el parabrisa para que salga"
Comienza la inscripción al Examen de Residencias de Salud para la Provincia
Apareció el video: así un policía de la Bonaerense tuvo sexo al lado de un patrullero
"El Jardín Botánico está olvidado": preocupación de los vecinos por el estado de Parque Saavedra
De un sueño familiar a la excelencia: un laboratorio platense ganó el Premio Nacional a la Calidad
Menos sexo entre los adolescentes: pantallas, redes sociales y una intimidad en pausa
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
archivo
Alejandro Castañeda
Alejandro Castañeda
“Estoy tan triste que no puedo ni pensar”. La reflexión, simple, honda y concluyente, fue escrita por Ayelén Delgado (26 años), la muchacha de Lavallol que se colgó de un árbol frente a la casa del novio. Una tragedia de amor que le agrega dolor a estos días recargados de agonías. Tras pedirles perdón a sus padres por haber elegido este trágico final, la carta de Ayelén detalla un reguero de penas y decepciones que dejan ver el corazón destrozado de una mujer enamorada que no encontró nada para querer seguir viviendo.
“Mi vida está en ruinas por culpa del Gordo”. Y al memorar este martirio, confiesa: “Jamás pude superar nada. Hace un año y medio del aborto y del accidente, y no lo supero”. Y le baja el telón a este duelo interminable con un “me duele mucho, todo”. No hay lugar en su alma para otra cosa que no sea la angustia.
La carta atraviesa el interior de un desconsuelo para mostrar la fragilidad de un ser atormentado que se despide con un terrible adiós.
A la desesperación suele sobrarle argumentos. Ayelén habla de un aborto forzado, de un accidente de motos que lastimó más al amor que a sus viajeros, de una autoestima hecha de pura congoja, de un cóctel venenoso de indiferencia, pérdidas y maltrato que le sumaron pesadillas a sus sueños rotos.
A veces, el tormento es tan dueño de todo y tan extendido, que sólo se puede esperar alivio recorriendo una travesía llena de oscuridades y reclamando respeto al derecho humano de salirse de la vida.
Ayelén muestra la fragilidad de un ser atormentado que se despide de la vida con un terrible adiós
LE PUEDE INTERESAR
Claves de la nutrición cerebral
LE PUEDE INTERESAR
Por la Delta crecen los casos en EE UU y en países de Europa y Asia
“Ir nada más que hasta el fondo”, fue el verso final que escribió la poeta Alejandra Pizarnik, otra joven suicida, en su última tarde. Matarse entonces es el punto culminante de un abatimiento que lejos de olvidarse, recomienza a cada instante. Ayelén no pudo más. Su despedida, estremece. Es tocante, rotunda y sobrecogedora. Y la escribió con el corazón en la mano, abrumada por todos sus demonios, sabiendo que esas palabras eran el último rastro de su paso por la vida. No pidió ayuda ni compasión, fue a buscar en ese silencio primordial la paz de una tregua eterna. El olvido, que tan poco puede ante las grandes pérdidas, tampoco logró aliviar a esta muchacha que sólo padecía.
Cansada de sufrir, menciona al final una estafa de plata y amor que hacen más decepcionante su vínculo. Ella sintió que no tenía más fuerza ni más ganas de enfrentar este infierno. Y buscó una soga y un árbol para alejarse de un novio que la había abandonado y de un desasosiego que no la abandonaba.
“Cada mujer adora a un fascista, con la bota en la cara; el bruto, el bruto corazón de un bruto como tú”, le escribió a su ex la poeta Sylvia Plath, que una mañana, con 30 años y dos hijos, metió la cabeza en el horno, abrió la llave de gas y se despidió así de la angustia y de su Gordo: “Las voces de la soledad, las voces de la tristeza golpean mi espalda; le hablo a Dios, pero el cielo está vacío”.
El olvido, si llega, llega demasiado tarde. Y no es consuelo, es apenas la aceptación resignada de lo irremediable. A veces esos cielos vacíos se llenan sólo de quejas desoladas. El dolor interminable de tantas sylvias y ayelenes hicieron nido esta vez en un árbol de Lavallol. Dejaron allí el grito triste de esas desamparadas que, a diferencia de tantos matones que andan sueltos, prefirieron inmolarse antes que acabar con el dueño de sus pesares.
Decidió librarse de un amor que le quitó todo y le dejó la muerte como único deseo
Hay algo de epopeya amorosa en estos finales lastimosos que buscan el suicidio para librarse de contextos ingratos. El desamor y el abandono a veces ganan batallas y se llevan para siempre a quienes no les encontraron refugio a sus lastimados corazones.
La confesión de Ayelén (“tenía tanta tristeza que no podía ni pensar”), resume la fuerza de una angustia que no la dejaba apartarse, que la obligaba a tener que atarse a los contornos de un amor que le quitó todo y le dejó la muerte como único deseo.
Cuando la hermosa Romy Scheneider se sacrificó por amor, su agente puso paños fríos: “No se suicidó, hizo todo lo posible para dejar de vivir”. Al final, todas ellas, entre lágrimas, reproches y desesperaciones, parecen darle la razón a la sufriente Violette Leduc: “El amor es un invento agotador”.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí