Manoseos en un UPD y un beso no consentido
Edición Impresa | 12 de Marzo de 2026 | 02:59
Una grave denuncia por un caso de abuso sexual en un UPD es investigada por la Justicia platense. Según la mujer que acudió a exponer los acontecimientos en representación de su hija, que tiene 17 años y es alumna de una escuela de la Zona Norte, la joven participó en una reunión de festejo por el “Último Primer Día” junto a los compañeros de curso.
El encuentro, en base a la documentación oficial, se desarrolló en el domicilio de una compañera, también en el mismo sector de la Ciudad, pero terminó de la peor manera.
Cabe aclarar que los datos sensibles se evitan para preservar la identidad e intimidad de la víctima.
De acuerdo a la presentación, la fiesta comenzó aproximadamente a las 00.30 y finalizó cerca de las 06.00.
Fue en esas circunstancias que, alrededor de las 05.00, tres varones mayores de edad, a quienes la chica conoce de vista, aunque no son del mismo barrio, ingresaron sin autorización (“se colaron”) al lugar y no pudieron ser retirados de inmediato.
Ante esa circunstancia, al advertir su presencia en la fiesta, la menor de 17 años se acercó a comentarles que no podían estar en ese domicilio y amablemente los invitó a salir. Pero la respuesta no resultó la adecuada.
Es que, lejos de cumplir con su petición, la arrinconaron, rodearon y procedieron a tocarla de manera indebida por encima de sus prendas de vestir, tanto en la cola como en los pechos.
Incluso uno de ellos llegó a besarla en la boca sin su consentimiento.
La joven manifestó que no hubo golpes ni amenazas directas hacia ella, aunque los masculinos profirieron expresiones intimidantes como “al primero que se cruce le arrancamos la cabeza”. Y lamentablemente esas palabras no quedaron en una simple expresión suelta al aire.
Es que la joven relató que, al aparecer en la escena una expareja de su misma edad, la situación se puso muy tensa y los intrusos llegaron a agredirlo.
Los golpes se dieron en el patio de la vivienda, cerca de unos baños químicos que habían instalado para el UPD.
Al parecer, el inmueble no cuenta con cámaras de seguridad, por lo que se carecen de pruebas fílmicas del incidente.
Recién cuando los dueños de la finca notaron la presencia de gente desconocida, decidieron llamar a la Policía.
Así, en cuestión de pocos minutos, apareció en el lugar un móvil del Comando de Patrulla Base Norte, que activó el protocolo de emergencia, ya que los apuntados no se encontraban dentro de la propiedad.
Respecto de los familiares de la víctima, recién tomaron conocimiento del episodio cuando la chica retornó a su casa en horas del mediodía.
Sí logró contar el hecho a varias de sus amigas presentes en la fiesta y a un primo de 17 años.
Cabe destacar que los denunciados están identificados con nombre y apellido en las actuaciones y no se precisó que hayan actuado bajo los efectos del alcohol o las drogas.
La denunciante calificó los hechos como abuso sexual simple (manoseo y beso no consentido) y puso el caso en conocimiento de las autoridades judiciales para las actuaciones de rigor.
En ese marco, su familia reclamó la adopción de urgentes medidas procesales, incluyendo la recepción de declaración de la víctima en Cámara Gesell o instancia especializada, pericias y citación de los nombrados a fin de llegar a la verdad material de lo ocurrido.
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