Cáncer de colon: los nacidos en los 90 tienen un riesgo cinco veces mayor

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El cáncer de colon de aparición temprana crece a un ritmo inquietante en distintos países y pone bajo la lupa a una generación en particular: quienes nacieron en la década de 1990 enfrentan un riesgo hasta cinco veces mayor de desarrollar esta enfermedad antes de los 50 años que las personas nacidas en los años 60.

El dato, difundido por especialistas a partir de un análisis citado por el diario británico The Telegraph, refleja un cambio de tendencia que desconcierta a la comunidad médica y que no puede explicarse únicamente por factores hereditarios. Por el contrario, cada vez gana más fuerza la hipótesis de que detrás del fenómeno hay transformaciones profundas en el ambiente y en los hábitos de vida.

Durante la última década, los diagnósticos de cáncer de intestino en adultos de entre 25 y 49 años aumentaron de manera sostenida en varios países. Entre 2007 y 2017, Nueva Zelanda encabezó la suba anual promedio con un 3,97%, seguida de cerca por Chile (3,96%), Estados Unidos (3,81%) y Reino Unido (3,59%). El fenómeno no fue universal: España y Letonia, por ejemplo, registraron una caída en los casos.

Uno de los principales focos de preocupación es la alimentación. Los expertos apuntan al consumo creciente de alimentos ultraprocesados como una posible explicación central del aumento. Estos productos —que abarcan desde snacks y comidas listas hasta numerosas fórmulas industriales— suelen contener ingredientes refinados, aditivos y muy poca fibra, un componente clave para la salud intestinal.

La baja ingesta de fibra y el exceso de ultraprocesados podrían alterar la microbiota intestinal, aumentar la inflamación y dificultar la eliminación de células potencialmente cancerígenas.

Otra de las variables que se investiga es la exposición a pesticidas y herbicidas utilizados en la agricultura. Residuos de estos compuestos pueden encontrarse tanto en frutas y verduras como en productos industrializados.

Aunque los organismos reguladores sostienen que las cantidades presentes en los alimentos se mantienen dentro de parámetros seguros, todavía persisten interrogantes sobre los efectos de una exposición prolongada durante años.

A la lista de factores bajo estudio se suman también los microplásticos, diminutas partículas presentes en envases, botellas, ropa sintética e incluso en el aire. Investigaciones recientes ya detectaron estos fragmentos en el revestimiento intestinal humano, mientras que estudios en animales sugieren que podrían generar inflamación y afectar el sistema inmunológico.

La contaminación urbana aparece como otro posible elemento de riesgo. Diversos trabajos realizados en Reino Unido y Estados Unidos vincularon la exposición prolongada a partículas contaminantes derivadas del tránsito con un incremento del 40% en el riesgo de cáncer de colon.

 

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