Días de ajuste del alquiler, con la inflación arriba de la fórmula ICL

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En este mes de mayo, los inquilinos que deban afrontar la actualización de su alquiler bajo el esquema del Índice de Contratos de Locación (ICL) percibirán incrementos menores en comparación con aquellos contratos referenciados directamente a la inflación.
Este cambio de tendencia, consolidado en los últimos meses, marca un desvío relevante respecto al comportamiento observado a lo largo de 2025 y los inicios de este año, según los datos que rigen actualmente el mercado inmobiliario.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide la inflación general, continúa manteniendo un peso significativo, especialmente en aquellos contratos que estipulan actualizaciones de corto plazo. Para los acuerdos que prevén ajustes trimestrales en mayo, el IPC registra un aumento del 9,48%, mientras que el bimestral se sitúa en un 6,40%. En plazos más extensos, como el cuatrimestral y el semestral, la inflación acumulada alcanza valores del 12,55% y el 18,02%, respectivamente.

En contrapartida, los contratos que se ajustan por el ICL exhibirán subas más bajas durante el corriente mes, reflejando una desaceleración en relación con la inflación pura.

Este índice, que combina la variación de la inflación (IPC) y de los salarios (RIPTE), ha comenzado a virar su tendencia histórica, posicionándose por debajo de la inflación general. Así, las actualizaciones trimestrales por ICL en mayo serán del 6,86%, las cuatrimestrales del 9,19% y las semestrales del 13,35%.

IMPACTO EN EL PODER ADQUISITIVO

A pesar de que estos porcentajes de aumento parecen menores comparados con los picos del año pasado, la realidad para muchos inquilinos difiere de la lectura de los datos.

El encarecimiento acumulado de los servicios básicos de agua, luz y gas, sumado al costo de las expensas, lleva a que cualquier ajuste se perciba como “inalcanzable”, desequilibrando economías domésticas que ya operan al límite de su capacidad financiera.

Diversos estudios de mercado indican que el pago del alquiler ya representa, en promedio, casi el 50 por ciento de los ingresos familiares de los inquilinos platenses.

Esta pérdida de poder adquisitivo ha tenido consecuencias directas en la reconfiguración del mercado de alquileres de la región durante los meses de marzo y abril, con un incremento en el número de rescisiones contractuales.

El fuerte dinamismo registrado en enero y febrero decayó abruptamente, llevando a que muchos inquilinos opten por rescindir el contrato al no poder afrontar el nuevo monto mensual.

Las estrategias de supervivencia económica ante este escenario son variadas: desde la búsqueda de opciones más económicas en zonas periféricas, hasta el retorno de jóvenes y adultos a la casa de sus padres o la opción de compartir vivienda para dividir gastos.

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