En pleno momento de incertidumbre en relación a la final de la Copa Libertadores entre Estudiantes y Palmeiras, por la presión mediática que está ejerciendo Flamengo respecto a la posible impugnación del partido semifinal, el presidente albirrojo habló y llevó tranquilidad.
“No corremos riesgo de no poder jugar la final, hicimos todo bajo asesoramiento. Solo esperamos que se termine de resolver para ver qué sucede en adelante”, declaró anoche en La Red en una charla de una hora en la que lo escuchó muy tranquilo y seguro de sus palabras: el Pincha estará el 28 de noviembre en el estadio Centenario.
“Lo importante es esto, que Marcos (Rojo) jugó habilitado por el TAS”, remarcó. También aclaró que la institución espera la decisión definitiva, que podría conocerse antes o después de la final, y sostuvo que Estudiantes no corre riesgo de quedarse afuera del partido por esta situación.
Sobre el regreso del defensor, el titular albirrojo negó haber intervenido personalmente para concretarlo. Según contó, el nombre surgió de la secretaría técnica y las gestiones avanzaron a partir de las averiguaciones sobre su situación. También destacó la predisposición del propio jugador para destrabar su salida de Racing y conseguir la habilitación.
Al mismo tiempo confirmó que vienen charlando con Conmebol respecto a la venta de entradas y en ese sentido adelantó que hoy habrá un comunicado del organismo sudamericano que el Pincha replicará en relación a este tema que tiene en vilo a miles de hinchas.
En otro pasaje, Verón se refirió a su encuentro con Stefano Di Carlo, presidente de River, y a la posibilidad de establecer una agenda de trabajo entre ambas instituciones.
El titular de Estudiantes dijo que no consideró necesaria una disculpa por declaraciones anteriores y que la cuestión quedó cerrada. En cambio, valoró la posibilidad de intercambiar miradas sobre el funcionamiento de los clubes y el futuro del fútbol argentino.
“Creo que todo sirve, sirve ver la mirada y la visión que tiene River, qué es lo que piensan, cómo trabajan”, expresó.
También se refirió al momento de Racing con Diego Milito y sostuvo que no se atrevería a darle un consejo sino que tiene que ser el propio nuevo presidente quien recorra este camino. Y no dudó de sus condiciones.
Por supuesto que también habló del momento del fútbol argentino y repitió lo que viene sosteniendo hace raro: que no le gusta para nada el formato actual.
“Los torneos deben modificarse, sobran equipos”, afirmó al analizar los problemas estructurales del fútbol nacional. Según explicó, los cambios son necesarios para mejorar la competitividad, favorecer el desarrollo de los futbolistas y permitir que los clubes tengan mejores posibilidades de competir en el plano internacional.
El dirigente consideró que el sistema actual también afecta las finanzas de las instituciones. “Hoy estamos parados en un lugar muy complejo, donde no hay avances y no podemos salir de este campeonato argentino, no podemos desatar ese nudo”, expresó y si bien se puso en otra vereda no descartó algún día poder sentarse a charlar con Claudio Tapia, el actual presidente de la AFA. “Tarde o temprano tienen que llegar las inversiones sin convertir a los clubes en SAD”.
En el final hizo hincapié en la “pelea” con Rosario Central y fue enfático en decir que no es contra ese club en absoluto, pese a los dichos de su presidente Gonzalo Belloso. “No tenemos nada contra Rosario Central, lo que pasa es que nos obligaron a hacer cosas que no queríamos y nos maltrataron mucho. Me hubiese plantado si el rival hubiese sido otro”.
SUSCRIBITE a esta promo especial