La inseguridad volvió a decir presente en La Plata y dejó en evidencia un escenario cada vez más asfixiante. Es que con pocas horas de diferencia se registraron dos episodios de alto voltaje delictivo, uno de ellos con un hombre baleado durante un intento de robo y otro con un audaz golpe comando, donde delincuentes se llevaron más de 10 millones de pesos tras atacar gas pimienta a un distribuidor de una empresa láctea con sede en la localidad de San Francisco, Córdoba.
El primero de estos graves episodios ocurrió durante la madrugada de ayer en la zona de 72 entre 22 y 23. Allí, una persona de 48 años, con domicilio en Berisso, circulaba a bordo de una camioneta Mercedes Benz Sprinter cuando fue interceptada por al menos dos delincuentes armados, que intentaron robarle el vehículo.
Según consta en el acta oficial, la víctima habría presentado resistencia y uno de los asaltantes abrió fuego a quemarropa. El hombre recibió impactos en ambos pies y en una mano, aunque logró escapar y refugiarse en una estación de servicio ubicada en 72 y 24.
Personal del Comando de Patrulla acudió tras un llamado al 911 y encontró la camioneta con un impacto de bala en el parabrisas. Minutos después, una ambulancia del SAME trasladó al herido al Hospital San Martín.
En la escena trabajó Policía Científica, que secuestró una vaina calibre 22 largo. Los atacantes escaparon en un vehículo con vidrios polarizados y hasta el momento permanecen prófugos.
Horas más tarde, cerca de las 9 de la mañana, la violencia volvió a quedar expuesta en Tolosa. Es que un distribuidor santafesino, representante de una empresa láctea, denunció haber sido víctima de un robo perfectamente ejecutado cuando circulaba en su Nissan Sentra por la zona de 25 y 526.
Según relató, mientras esperaba el semáforo en rojo escuchó una fuerte explosión y advirtió que habían destruido los vidrios laterales de su auto. Inmediatamente le arrojaron gas pimienta, dejándolo prácticamente sin visión, situación que fue aprovechada por los delincuentes para llevarse una mochila con más de 10 millones de pesos en efectivo.
La víctima apenas alcanzó a observar el brazo de una persona vestida con un buzo blanco antes de que los ladrones escaparan.
Tras el ataque regresó a la empresa “XL Congelados”, desde donde llamaron al 911. El empresario aseguró que viaja semanalmente a La Plata desde hace una década y remarcó que nunca había vivido una situación semejante.
Los dos casos, ocurridos con pocas horas de diferencia, reflejan el preocupante nivel de violencia e impunidad con el que actúan las bandas delictivas en distintos puntos de nuestra ciudad.
Robos armados, emboscadas de motochorros, ataques con armas de fuego, mascotas envenenadas o anestesiadas (ver aparte) y golpes planificados, forman parte de un enorme abanico de modalidades del hampa, que mantiene en alerta permanente a vecinos y comerciantes, mientras crece la sensación de desprotección en las calles platenses.
En el caso del comerciante asaltado en Tolosa, los investigadores sospechan que los delincuentes podrían haber contado con información previa sobre los movimientos de dinero y los recorridos habituales de la víctima.
En paralelo, el intento de robo que terminó con un hombre baleado volvió a encender la preocupación por el nivel de ferocidad en horarios donde todavía hay alta circulación urbana.
La víctima salvó su vida de milagro pese a haber recibido disparos en distintas partes del cuerpo, en un hecho que pudo haber terminado en tragedia.
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