Tras el histórico triunfo de Luiz Inácio Lula Da Silva contra Flávio Bolsonaro en Brasil, el riesgo país trepó este lunes hasta los 755 puntos y las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) sufrieron caídas que rozaron el 9%.
El contagio se produjo en un escenario de extrema volatilidad en la Bolsa de San Pablo, que debió suspender temporalmente sus operaciones al comienzo de la jornada debido al mecanismo de circuit breaker tras registrar pérdidas iniciales del 17% e históricas devaluaciones del real.
A su vez, La reacción de los inversores ante el nuevo panorama político en la mayor economía del bloque se reflejó en los siguientes indicadores clave. Los bonos soberanos argentinos en dólares sufrieron retrocesos superiores al 1%, lo que impulsó la suba del indicador que mide JPMorgan hasta los 755 puntos básicos.
Las cotizaciones de las firmas argentinas en Nueva York se negociaron con fuertes bajas desde el premarket. Las mayores pérdidas fueron encabezadas por Mercado Libre (-8,8%), Banco Supervielle (-8,1%) y BBVA (-7,8%).
El resultado del balotaje del domingo 25 de octubre sorprendió a parte del mercado financiero, que había apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro y por un cambio en la orientación económica del principal socio comercial de la Argentina. Con Lula al frente de un nuevo mandato, los inversores comenzaron a ajustar sus posiciones ante la incertidumbre sobre el rumbo fiscal y las futuras decisiones del Gobierno brasileño.
El mercado cambiario cerró la jornada con avances generalizados en todas sus variantes, liderados por el ajuste en el tipo de cambio minorista. El dólar oficial que cotiza en la pizarra del Banco Nación (BNA) registró un incremento del 0,67%, finalizando las operaciones en $1.560,00 para la venta y $1.510,00 para la compra.
Por su parte, las cotizaciones vinculadas al turismo y los dólares financieros también se sumaron a la tendencia alcista al término del día.
El efecto sobre la Argentina
Los economistas consultados por La Nación anticiparon que la reacción inicial podría traducirse en bajas de las acciones y los bonos soberanos argentinos, además de una posible suba del riesgo país. La preocupación responde al vínculo entre los mercados regionales: cuando los inversores reducen su exposición a los activos brasileños, también pueden desprenderse de posiciones en otros países latinoamericanos.
Fernando Marull, de la consultora FMyA, estimó que el resultado podría generar una jornada negativa para los activos locales, mientras que Fernando Camusso, de Rafaela Capital, advirtió sobre la posibilidad de una mayor presión sobre los bonos argentinos y el tipo de cambio. No obstante, la intensidad y la duración de esos movimientos dependerán de la evolución de los mercados internacionales y de las primeras señales económicas que envíe Lula.
La depreciación del real es otro de los factores que sigue de cerca el mercado. Una moneda brasileña más débil puede modificar los precios relativos entre ambos países y sumar presión sobre la competitividad argentina. Sin embargo, los analistas señalan que no se trata de un efecto automático ni necesariamente permanente: también influirán las decisiones de política económica, las tasas de interés y el nivel de actividad de Brasil.
Exportaciones en la mira
El impacto potencial va más allá de las cotizaciones financieras. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y un destino fundamental para la industria nacional, especialmente para el sector automotor.
Durante los primeros nueve meses de 2026, las exportaciones argentinas hacia Brasil alcanzaron los US$ 9.789 millones, un crecimiento interanual del 4,5%. En el mismo período, las importaciones desde ese país sumaron US$ 12.005 millones, un 17% menos que en igual lapso de 2025. Así, el intercambio bilateral dejó un déficit de US$ 2.216 millones para la Argentina.
Una depreciación del real podría encarecer relativamente los productos argentinos para los compradores brasileños y beneficiar a los fabricantes del país vecino frente a sus competidores. El efecto sería especialmente relevante para las manufacturas industriales, que representan una parte importante de las ventas argentinas a ese mercado.
A ese escenario se suma la evolución de la economía brasileña durante 2027. Una desaceleración de la actividad podría reducir la demanda de productos argentinos, mientras que una recuperación del consumo y la inversión contribuiría a sostener el intercambio comercial. Por eso, además del tipo de cambio, los empresarios seguirán de cerca las señales sobre crecimiento, tasas y política fiscal.
Mercado Libre, una de las empresas más expuestas
La caída de Mercado Libre se convirtió en uno de los indicadores más visibles de la reacción del mercado. Aunque la compañía nació en la Argentina, Brasil es su principal mercado y tiene un peso determinante en sus resultados.
Según los datos publicados por La Gaceta, durante 2025 Brasil aportó US$ 15.201 millones en ingresos netos e ingresos financieros, equivalentes al 52,6% del total registrado por la empresa. Una eventual desaceleración del consumo brasileño podría afectar su actividad comercial, mientras que la depreciación del real reduce el valor en dólares de los ingresos obtenidos en ese país.
La evolución de sus acciones refleja, por lo tanto, tanto la incertidumbre financiera general como la exposición concreta de la compañía a la economía brasileña. La reacción de otras firmas con fuerte presencia en ese mercado, como Nubank, también muestra que los inversores están recalculando sus expectativas para las empresas de la región.
Radiografía del mercado cambiario al cierre
El tablero de cotizaciones de la jornada presentó el siguiente comportamiento en sus distintas ventanillas:
Dólar Oficial (BNA): Cotizó a $1.560,00 para la venta y $1.510,00 para la compra (+0,67%).
Dólar Tarjeta (Turista): Se ubicó en $2.028,00 para la venta (+0,65%), manteniéndose como la opción más elevada del mercado minorista.
Dólar Blue: En el circuito informal, el billete paralelo avanzó un 0,65%, cerrando a $1.575,00 para la venta y $1.555,00 para la compra.
Dólar MEP: Registró una suba del 0,60%, posicionándose en $1.568,80 para la venta y $1.566,80 para la compra.
Dólar Contado con Liquidación (CCL): Trepó un 1,55%, finalizando en $1.675,30 para la venta y $1.674,80 para la compra.
Dólar Digital (USDC): Operó con un alza del 1,77%, alcanzando los $1.674,77 para la venta y $1.671,19 para la compra.
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