En una maniobra internacional rodeada de hermetismo y especulaciones, el senador brasileño Flávio Bolsonaro concretó su salida de Brasil utilizando la provincia argentina de Misiones como puente de escape hacia los Estados Unidos. Tras perder el balotaje del domingo frente a Luiz Inácio Lula da Silva, el parlamentario abandonó su país pese a pesar sobre él una restricción judicial dictada por el Tribunal Supremo de Brasil.
La confirmación oficial del desplazamiento fue brindada por la Dirección Nacional de Migraciones de la Argentina, que precisó los detalles del tránsito terrestre y el posterior abordaje de una aeronave ejecutiva en el norte misionero.
Operativo nocturno en la frontera y escolta a alta velocidad en Misiones
El cruce fronterizo se materializó a las 22:50 del lunes 27 de octubre, cuando cuatro integrantes del núcleo familiar del legislador ingresaron al territorio argentino por el Puente Internacional Tancredo Neves, en Puerto Iguazú. Junto a Flávio Nantes Bolsonaro ingresaron su esposa, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, y sus dos hijas, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.
Según la autoridad migratoria argentina, el grupo presentó documentación hábil de viaje y no registraba ningún impedimento legal ni alertas vigentes que obstaculizaran su ingreso al país. Apenas pasadas las 23:00, el traslado hacia la terminal aérea local adquirió características atípicas para el flujo habitual de la zona.
Dos camionetas con vidrios polarizados pertenecientes a la empresa brasileña Dallas ("Iguaçu Dallas Travel LTDA.") atravesaron el paso internacional a gran velocidad. Los vehículos fueron escoltados por un patrullero de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) directamente hacia la pista de maniobras del Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú. En la parte trasera de uno de los utilitarios marca Fiat viajaba el propio senador luciendo una gorra para ocultar su rostro.
El vuelo en el jet Baires Fly y la escala estratégica en Ecuador
En la pista de la aeroestación misionera aguardaba un jet privado de gran alcance modelo Gulfstream G400, con matrícula argentina LV-JQW y perteneciente a la firma Baires Fly S.A.. La aeronave había arribado a Puerto Iguazú el lunes por la noche procedente del Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires y permaneció estacionada en la plataforma durante toda la jornada del martes.
Los trámites aduaneros y de control migratorio para la tripulación y los pasajeros habían sido solicitados con anticipación en las primeras horas del lunes. A las 23:30 se despachó el plan de vuelo y finalmente, a las 0:21 de la madrugada del miércoles, el avión despegó con ocho personas a bordo, entre miembros de la familia y comitiva.
La ruta aérea contempló poco más de cinco horas de navegación hasta aterrizar a las 5:46 (hora argentina) en el aeropuerto de Guayaquil, Ecuador. Esta escala técnica tuvo como propósito reabastecer combustible antes de encarar el tramo final hacia Estados Unidos, mediante un trazado de vuelo diseñado específicamente para no sobrevolar el espacio aéreo de Brasil.
Trascendió que el gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump, le concedió visados de ingreso a Flávio Bolsonaro, a su cónyuge y a sus dos hijas. El propio magnate norteamericano hizo alusión al episodio al declarar públicamente: "Escuché que estuvo en Argentina".
Cabe señalar que el senador cuenta además con pasaporte italiano, tramitado en 2023, documento con el que podría haber gestionado los controles en el paso fronterizo.
La restricción del Supremo Tribunal y las causas por lavado de dinero
La vertiginosa partida de Flávio Bolsonaro se desencadenó tras la notificación de una severa medida cautelar formulada en Brasil. El propio legislador reveló en un video difundido en sus redes sociales que fue abordado en la vía pública por agentes de la Policía Federal brasileña cuando salía de la residencia de su padre en Brasilia. En esa intercepción le comunicaron una resolución atribuida al juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes.
“Me ordenaron allí mismo, en la calle, que entregara mis pasaportes, y además tengo prohibido salir del país”, afirmó el hijo del expresidente brasileño. La decisión judicial se emitió el domingo por la noche, tras confirmarse el triunfo electoral de Lula da Silva en la segunda vuelta.
Durante su descargo público, el senador cuestionó los fundamentos de la retención de sus documentos de viaje apelando a declaraciones previas de su hermano Eduardo Bolsonaro sobre un eventual abandono del país: “Yo nunca dije eso. ¿Eso es motivo para quitarme el pasaporte?”.
La medida cautelar se enmarca en una investigación penal por presunto blanqueo de capitales vinculada a los nexos del senador con el abogado Willer Tomaz, salpicado a su vez en pesquisas sobre movimientos financieros irregulares en el sector de las apuestas. A esta causa se suma un expediente en la Corte Suprema por supuesta corrupción y lavado de dinero ligado al financiamiento de Dark Horse, la película biográfica sobre Jair Bolsonaro, revelada en las vísperas del balotaje por los periódicos O Estado de S. Paulo y O Globo.Pese a las solicitudes de la prensa internacional, ni el Supremo Tribunal Federal ni la Policía Federal emitieron comentarios oficiales de manera inmediata sobre el operativo.
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