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Pharaon, el puente y un complejo 5 estrellas

Un grupo alienta un puente sobre el Delta del Paraná. Un country y un hotel de súper lujo en una zona de difícil acceso se verían favorecidos. Capitales externos y una causa por lavado de dinero

Surgió en estos días, con inusitada fuerza, un proyecto de construir un puente sobre el Delta del Paraná que una la localidad entrerriana Nueva Paranacito con la uruguaya Nueva Palmira. Los intereses que impulsan la alternativa del puente Punta Lara-Colonia, sobre el Río de la Plata, están claros: esa vía tiene el aval de los Gobiernos de ambos países, plasmada en un tratado binacional firmado por los respectivos Jefes de Estado, desde la convicción de que esa traza es la que mejor responde a los "intereses estratégicos superiores de desarrollo" económico, no sólo de los dos países sino, fundamentalmente, del Mercosur. La pregunta, entonces, es: ¿Qué intereses alientan ahora la construcción del puente sobre el Paraná?
Para responder a ese interrogante, hay quienes mencionan la importancia que esa vía tendría para el desarrollo de la producción rural de una amplia región de Entre Ríos y Uruguay. Pero los observadores han puesto la lupa sobre un dato llamativo.

A apenas 20 kms. de la que sería cabecera uruguaya del puente, en Carmelo, el magnate saudí Laith Pharaon -hijo de Gaith, el millonario acusado en Estados Unidos de fraude e investigado en Argentina por presunto lavado de dinero- construyó un hotel 5 estrellas. Y allí mismo, un empresario argentino, Eduardo Cantón, es dueño de 60 hectáreas para las que ha proyectado un ultralujoso country. Pero el hotel está siempre vacío y Cantón aún no vendió la mitad de los lotes. Y hay quienes atribuyen esa situación a que llegar hasta allí desde la ciudad de Buenos Aires y el norte del Conurbano -donde, se supone, viven los "clientes" del sofisticado complejo uruguayo- es una ardua tarea.
El factor que contribuye fuertemente a colocar la lupa sobre ese emprendimiento es que el presidente del lado argentino de la Comisión binacional de impulso del puente Paranacito-Palmira es Roberto Cantón, padre del dueño del country en cuestión. Es él quien está llevando adelante contactos y gestiones, incluidos los de índole político, para lograr la aprobación gubernamental del proyecto.
PROYECTO FARAONICO
El emporio que supo montar el empresario árabe Gaith Pharaon (que lo llevó a ser uno de los millonarios más conocidos del planeta) comenzó a temblar hace un par de años, cuando fue acusado en Estados Unidos por presunto fraude a través de su banco, el BCCI, un escándalo que afectó al mundo financiero neoyorkino. A esa altura, el magnate ya tenía fuertes intereses en nuestro país, una filial del BCCI y, según se le atribuye, el Hotel Hyatt de Buenos Aires. Así, el terremoto que afecta a Pharaon siguió aquí. Desde el año pasado, la jueza Romilda Servini de Cubría investiga una causa por presunto lavado de dinero que tiene como principal imputado a Pharaon, a quien se acusa de haber hecho esas inversiones en Argentina con fondos de dudoso origen.

La causa contra Gaith Pharaon no fue inconveniente, sin embargo, para que su hijo Laith se decidiera hace dos años a vivir en Argentina, aunque su apuesta de inversión más fuerte la hizo en Carmelo, Uruguay. Allí construyó un hotel que inicialmente se llamó Hyatt pero que desde diciembre se denomina Madison Resort. Tiene 20 bungalows y 24 dúplex de lujo, spa, centro de fangoterapia y todos los servicios que se pueda imaginar. Su construcción costó 30 millones de dólares y alojarse allí cuesta entre 280 y 490 dólares por noche más 14% de IVA.
En realidad, el hotel forma parte de un hipersofisticado complejo de cuatro ejes: el hotel mismo, el country-club de campo El Faro, una cancha de golf de 18 hoyos y una cancha de polo -aún en construcción- que aspira a ser la mejor de América latina y que sería gerenciada por Huber Roviralta, el ex de Susana Giménez. Todo montado sobre un predio que es, en verdad, un paraíso natural, con médanos y un abigarrado bosque de pinos, pero que hasta ahora no tuvo ningún desarrollo turístico, junto a una ciudad de 20 mil habitantes. Claro que no está sobre el mar, sino sobre el río.
El country El Faro, de Cantón, está montándose sobre 60 has. de ese paraíso. Tiene un lujoso club-house sobre la playa del río y 100 parcelas. La hija de Susana Giménez es dueña de una pero, según admite el propio empresario -que también vive allí-, la mitad del predio está aún sin vender.
No es fácil llegar, por cierto, a este complejo de cinco estrellas, que busca clientes de fin de semana entre la clase alta argentina, mayoritariamente domiciliada en las zonas norte de capital federal y Conurbano.
"El Aeropuerto de Carmelo fue refaccionado por la gente del country, pero están por sacarle la categoría de internacional, por lo que no podrían traer más gente desde Argentina", explica Gabriel Monteagudo, director del diario "El Eco de Carmelo". Por lo demás, esta opción actual (sale un vuelo privado desde el aeródromo de San Fernando) resulta costosa, si de movilizar familias con amigos de los chicos incluidos, durante los fines de semana se trata. En lancha, el viaje es de casi cuatro horas desde San Fernando y en auto hay que subir hasta Fray Bentos o cruzar embarcado por Colonia, que está a unos 90 kms. de Carmelo.
Hay quienes han reparado en que, si se construyera el puente Paranacito-Palmira, muy cerca de Zárate-Brazo Largo, desde la región argentina mencionada se llegaría en auto en dos horas a Carmelo.
Humberto Viq, secretario de la Comisión Pro Desarrollo del Sudoeste Uruguayo, es un ferviente y antiguo impulsor del puente a Palmira. "La idea del puente viene desde el siglo pasado, en su momento también competimos con Fray Bentos por el puente internacional y ahora seguimos peleando por este proyecto", dice, aunque prefiere despegarse de Roberto y Eduardo Cantón. "El grupo que se interesó ahora en el tema", advierte ante una consulta de EL DIA, "es de unos agentes turísticos e inversores de tierras".

Cantón padre es un conocido agente de Bolsa porteño y preside la Comisión que impulsa la propuesta desde el lado argentino. Su hijo, Eduardo, se dijo, es el propietario del country El Faro.
"La supuesta rivalidad entre Punta Lara y Carmelo no existe", afirma Eduardo desde su casa en El Faro, ante la consulta de este diario. "Están frenando una obra que no requiere subsidios y que no perjudica al Estado", agrega. "Es obvio que el proyecto también nos favorece y no nos da vergüenza decirlo, pero quienes nos critican, en realidad, están embarrando la cancha y confundiendo adrede la situación", se enoja.
"El hijo de Roberto Cantón tiene un club de campo con muchos terrenos por vender todavía", admite Angel Solsona, presidente de la Comisión impulsora del puente desde el lado uruguayo, "y Roberto es el encargado de establecer los contactos con los políticos argentinos como el ministro Nicolás Gallo", con quien se reunió a mediados de esta semana, añade.
"No conozco a nadie que haya impulsado impulsado un proyecto sin que le interese, que lo haga por amor al arte", sostiene ante EL DIA, por su parte, Roberto Cantón.

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