Es necesaria mayor eficacia para un mejor cuidado de las plazas
Edición Impresa | 29 de Octubre de 2018 | 01:48

El reclamo formulado desde la Defensoría Ciudadana platense para que el departamento Ejecutivo municipal se ocupe de reparar los baños de las plazas, que se encuentran clausurados -muchos de ellos virtualmente destruidos por vándalos- no sólo reproduce justificadas quejas vecinales, sino que constituye un llamado de atención para que las autoridades comunales no hagan oídos sordos a esas demandas.
Se conoce que en la plaza San Martín los baños están clausurados desde hace tiempo y, entonces, las alternativas para quienes acuden a ellas es cruzar al pasaje Dardo Rocha o buscar algún local de comidas, debiendo sortear para ello calles o la avenida 7, siempre congestionadas.
Tal como se informó en este diario, se planteó además la posibilidad de construir nuevos baños en donde no los hay o instalar baños químicos, sea en el paseo del Bosque, Plaza Moreno, Parque Castelli, Parque Alberti, Parque San Martín y en el Parque Saavedra.
El pedido oficial se fundamentó en que La Plata se caracteriza por la cantidad y calidad de sus paseos, que son visitados por los vecinos, pero también por personas de otras ciudades. Como se sabe, cada uno de esos espacios suele verse a toda hora llenos de personas de distinta edad e, inclusive, son utilizados cada vez más para realizar actividades aeróbicas.
En realidad, el pedido que apunta a que se implemente un programa integral para mejorar esas instalaciones, puede verse contextualizado en un general estado de deterioro de muchos de los espacios verdes, ubicados tanto en el casco urbano como en la periferia platense.
Hace unos años se había anunciado e impulsado la decisión de reinstaurar en la Ciudad la figura de los placeros para que cumplan servicio de custodia en 23 plazas y paseos públicos, incluyéndose entre ellos al Bosque y a Meridiano V, considerándose que esa medida se compadecía con las crecientes necesidades de prevención y vigilancia que demanda esos espacios
Esa medida, se dijo, confirmaba una anterior de marzo de 2010 cuando se anunció la puesta en vigencia de un sistema de guardianes que desempeñarían funciones en ocho de las principales plazas y parques céntricos de La Plata. Lo cierto es se deben haber puesto en vigencia en forma muy parcial, si es que hay que medirlas por sus resultados.
Muchos años antes se había apelado al llamado padrinazgo de las plazas, mediante el cual una empresa se hacía cargo del mejor mantenimiento y restauración de esos ámbitos y lo cierto es que, luego detener un comienzo auspicioso, tal mecanismo no alcanzó a dar respuesta a los cada vez más pesados desafíos que plantearon el vandalismo y la creciente presencia de malvivientes en las plazas.
La rica tradición urbanística de La Plata sólo admite que la Municipalidad actúe en forma rápida, eficaz y continuada, para mejorar el mantenimiento de sus plazas y paseos públicos.
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