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Diálogo por la paz en Bolivia pero sin Evo como candidato

El gobierno interino negocia con un sector del partido MAS para recuperar la institucionalidad. Pero Áñez afirma que Morales no puede postularse como presidente

Diálogo por la paz en Bolivia pero sin Evo como candidato

Las calles de la capital boliviana siguen militarizada / AP

15 de Noviembre de 2019 | 02:12
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LA PAZ

El gobierno interino de Bolivia anunció que instaló una “mesa de negociación” con dirigentes del partido del ex presidente Evo Morales con el fin de reducir las tensiones, en medio de protestas que se han extendido durante cuatro semanas. “Estamos en una mesa de diálogo, creemos que es posible pacificar el país”, indicó el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano.

En el diálogo participan, de acuerdo con el funcionario, delegados de la presidenta interina Jeanine Áñez y congresistas del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Morales, en particular la senadora Adriana Salvatierra, ex titular de la cámara alta, y la diputada Betty Yañíquez. Justiniano dijo que las negociaciones están en un receso para estudiar las “condiciones” puestas por el MAS para establecer un acuerdo.

“Si quieren una ley que les garantice que no habrá persecución política, perfecto”, sostuvo. Además, “nos han pedido: queremos salvoconducto para todos nuestros dirigentes”.

Ambas condiciones, dijo, les serían concedidas. “Si llegamos a un ámbito de pacificación, tienen todas las condiciones para quedarse en el territorio nacional”.

“Han pedido inclusive la posibilidad de que Evo Morales pueda venir libremente. No tiene problema. Es un ciudadano más, él es el ex presidente”, señaló Justiniano.

No obstante, “lamentamos mucho las declaraciones incendiarias del ex presidente que no están buscando paz”. Morales dijo en una rueda de prensa en México, donde se encuentra en calidad de asilado, que está dispuesto a retornar a su país para pacificarlo si el pueblo se lo pide.

“Él mismo se hace ver como el salvador de la patria (...) Yo creo que declaraciones como estas son las que solamente incendian”, estimó el ministro, quien dijo que el objetivo del diálogo es que “La Paz vuelva a la normalidad”.

No quiere a Evo como candidato

En tanto, la tensión siguió escalando, hora a hora, en Bolivia, con La Paz cada vez más militarizada alrededor de la sede del gobierno y el parlamento, y constantes protestas masivas que bajan desde El Alto para pedir la renuncia de Áñez, quien anunció que el exiliado Evo no podrá ser candidato en las próximas elecciones.

Mientras el partido de Morales concentró todos sus esfuerzos en poner en marcha nuevamente la Asamblea Legislativa (parlamento) a partir de la mayoría que posee en ambas cámaras, el gobierno de Áñez avanzó en una estrategia mixta. Por un lado, rivalizó con el presidente renunciado, mientras que, por otro, buscó tender puentes con el MAS.

“Decirle al MAS que tienen todo el derecho a participar en las elecciones y que vayan buscando candidato: Evo y Álvaro (García Linera, su vicepresidente) no están habilitados para un cuarto mandato”, anunció Áñez en un mensaje ante la prensa.

Áñez había anticipado que iba a convocar a elecciones y a derogar la sentencia del Tribunal Constitucional que permitió a Morales y su vicepresidente presentarse a una tercera reelección el mes pasado, comicios que quedaron virtualmente anulados.

En paralelo, Roxana Lizárraga, la ministra de Comunicación designada por Áñez y la misma que amenazó a periodistas internacionales con detenerlos por sedición mientras equipos argentinos denunciaban ataques en la calle (ver aparte), acusó a Morales de vivir una “vida de lujo” y “derrochar” el dinero público.

“Parece una habitación de un jeque árabe, el derroche de dinero que se ha hecho para la construcción de este palacio realmente es un insulto para todos los bolivianos”, aseguró Lizárraga a la prensa tras abrir las puertas de la Casa Grande del Pueblo, la sede de gobierno inaugurada por el presidente derrocado que ahora no está siendo utilizada.

Por su parte, el principal candidato de la oposición en las elecciones del mes pasado, el ex mandatario Carlos Mesa, ratificó que volverá a disputar la Presidencia y apuntó contra su rival.

“¿Cómo es posible que México, un país que tiene una tradición histórica de asilo, y que le ha dado asilo y hasta ahí no hay nada que decir, le permita a Morales declarar políticamente, hacer acusaciones, participar en la política boliviana, promover la violencia y la división?”, cuestionó, mientras crecían los rumores de que Áñez haría un pedido formal al gobierno mexicano, que aún no la reconoció.

La senadora ya fue reconocida por los gobiernos de Brasil, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Colombia y Guatemala; sin embargo, estos apoyos siguen siendo minoritarios. Por eso, comenzó a tender puentes con el MAS, el partido que solo controla la mayoría de la Asamblea Legislativa. (AFP y Télam)

 

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