Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Buscar
Dólar Oficial $106,17
Dólar Ahorro/Turista $175.18
Dólar Blue $201,00
Euro $119,82
Riesgo País 1872
Espectáculos |ESTRENO DE CINE
“Retrato de una mujer en llamas”: el amor, desde sus entrañas

La realizadora francesa Céline Sciamma dirige esta fábula romántica sobre un amor prohibido en la Bretaña del siglo XVIII, una película que no se queda en el qué sino en el cómo

“Retrato de una mujer en llamas”: el amor, desde sus entrañas

Una pintora es contratada para retratar a una joven a punto de contraer un matrimonio que no la entusiasma. Ese es el punto de partida de “Retrato de una mujer en llamas” / Outnow

21 de Octubre de 2021 | 04:42
Edición impresa

“Retrato de una mujer en llamas”, de Céline Sciamma, llega hoy a la cartelera local con la imposible historia de amor entre dos mujeres en la Bretaña del siglo XVIII.

Con esta película, que se estrenó en 2019 en el Festival de Cannes pero que recién llegará ahora a las salas argentinas víctima de los retrasos pandémicos, la directora francesa buscó mostrar otra forma de amor, alejado de lo convencional, posándose en el proceso.

Noemie Merlant y Adèle Haenel son las protagonistas de esta historia que se sitúa en una época llena de convenciones y reglas que atan a sus personajes a un comportamiento tradicional.

“Las películas de amor que solemos ver en las que los protagonistas se enamoran al instante están bien, pero yo quería mostrar un proceso gradual, paso a paso” y en el que entra en juego también la atracción intelectual, explicó Sciamma.

Marianne (Merlant) es una pintora que llega a una gran villa aislada en la costa de Bretaña para hacer el retrato de Héloïse (Haenel), que va a casarse. Pero la joven acaba de salir de un convento, no quiere hablar con nadie y mucho menos posar para un cuadro ante un matrimonio del que no quiere saber nada. Entre paseos y bajo la luz gris invernal las dos mujeres empiezan a conocerse.

“Yo quería contar otra historia de amor, que se aparte de la posesión como objetivo”

 

“Estuve tres años trabajando, buscando la forma, la alquimia, el equilibrio entre las diferentes ideas” hasta llegar a la historia que finalmente rodó y que es también “una reflexión sobre la cuestión de la mirada en la creación”.

En ese contexto se enmarca una de las escenas más destacadas de la película, una secuencia sobre la que Sciamma reflexionó durante seis meses.

“El cine te permite crear oportunidades de nuevas imágenes y escenas (...) quería renovar la coreografía de un beso, crear nuevos recuerdos”, recordó la realizadora, que finalmente llegó a la idea de desvelar una boca como se desvela una mirada, con una tela de por medio y “crear el sentimiento para los espectadores de que también para ellos es el primer beso”.

Pero no sólo habla de amor esta cinta que podría definirse como una fábula romántica. También habla de emancipación vital y de amistad entre mujeres, constantes en la filmografía de la autora de la trilogía sobre la adolescencia que componen “Water lilies”, “Tomboy” y “Girlhood”.

“Siempre nos han dicho que el amor es algo que cuesta encontrar, que te pasas la vida buscando o que tienes que sufrir para conseguir. Yo quería contar otra historia de amor, que se aparte de la posesión como objetivo, de los viejos conflictos del amor imposible, los celos”, aseguró la directora.

Y agregó: “El amor aquí es una dinámica que te hace más valiente, más inteligente, más curioso, que te hace crecer, y es un vínculo que se establece para siempre. Es un amor que nace de dos mujeres, no hay dominación de género ni intelectual. Si construyes una historia de amor en torno a la igualdad, es una historia nueva, una sensación nueva”.

Aunque se trata de una película de época que la realizadora ha encarado “con todo el rigor de documentación, vestuario y puesta en escena”, fue realizada desde una perspectiva moderna marcada por el ritmo, el uso de la música, el montaje, según remarcó.

Consultada sobre por qué decidió ubicarla en el siglo XVIII, Sciamma manifestó que su interés por esa época radicó en el hecho de que “había cientos de mujeres pintoras, no solo una o dos, cientos, y esto dice mucho sobre lo que supone aún hoy ser una mujer artista. Tendemos a creer que el tema de los derechos de la mujer va en progresión positiva, pero no es verdad. Ha habido épocas en que las mujeres han sido más activas artísticamente que en otras. Después de un avance a menudo se produce una reacción en contra, un contragolpe”.

“Ha habido épocas en que las mujeres han sido más activas en el arte que otras”

 

Una situación que, siglos después, todavía prevalece. “Desde luego, es un espejo de lo que está ocurriendo ahora. Estamos viviendo un momento de auge de voces femeninas y la mayoría de la gente está empezando a escuchar, después del #MeToo, pero también podemos sentir el contragolpe, yo al menos lo siento, incluso con más fuerza que antes, porque somos más políticas”, cerró.

 

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Básico promocional
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$30.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $305.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla