En una noche triste para el fútbol argentino, donde se produjeron serios incidentes en el Bosque mientras Gimnasia y Boca jugaban. Cientos de heridos y un hincha fallecido, fue el saldo de una jornada donde la violencia le ganó al fútbol.
Ante esto, tras la suspensión y el caos, Leo Morales rompió el silencio. "Es una locura porque se estaba desarrollando con total normalidad y de repente empezaron a tirar gas pimienta. La gente empezó a correr y no entendíamos nada"
Además el Yacaré destacó que su familia tuvo que ir al vestuario y que su hijo la pasó muy mal por los gases lacrimógenos: "Tengo un nene de 2 años y no podía respirar. Cuando llegué al vestuario me quebré. Verlo tan mal me dolió, no me imagino la gente que también la pasó muy mal".
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