La Iglesia y la comunidad judía organizada recibieron con cierto grado de desconcierto e incomodidad la designación (todavía no oficializada) del exdiputado neuquino del PRO, Francisco Sánchez, como nuevo secretario de Culto, un cargo que depende de la canciller, Diana Mondino.
Cercano a Patricia Bullrich y con muy buen vínculo con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, a Sánchez se lo recuerda por sus frases contra el papa Francisco, el “sionismo internacional” y el Islam en general. Además, tiempo atrás sumó otra polémica al reclamar la pena de muerte para Cristina Kirchner.
En ámbitos eclesiásticos recuerdan que en agosto pasado cargó contra el Sumo Pontífice por la designación del exjuez de la Corte, Raúl Eugenio Zaffaroni, en un organismo académico de la Santa Sede. Entonces, escribió en redes sociales: “Como católico, todo mi repudio a la designación de un ser oscuro como Zaffaroni en el Vaticano. No tiene explicación política y mucho menos teológica la promoción del mal. Caso para estudiosos encontrar un Papa que haya hecho tanto daño”.
Meses después, Sánchez también tuiteó contra el islamismo. “Hoy se cumplen 452 años desde que las fuerzas católicas vencieron a los otomanos en la batalla de Lepanto. Buen día para recordar la gesta que salvó a la cristiandad y a Occidente todo de las hordas islámicas. Espero que el mundo encuentre rápidamente la paz”, posteó el ex diputado.
Otros cuestionamientos
El eventual nombramiento de Sánchez, anticipado por Mondino y que Javier Milei debe ratificar, no cae bien en círculos católicos, donde advierten que se trata de un político “sin vínculo con las instituciones”, y que además no figuraba entre los candidatos que circularon en estos días para ocupar la secretaría de Culto.
La elección de Sánchez genera además inquietud y desaprobación en parte de la comunidad judía argentina. En este sentido, circula en redes sociales un video con una entrevista al exlegislador, quien, en diálogo con una joven libertaria, señala a George Soros y a los Rockefeller como ejemplos de los poderosos que forman parte del “sionismo internacional” que dominan el mundo.
Más allá de sus polémicas declaraciones contra el Papa y la comunidad judía, al neuquino se lo recuerda también por un proyecto de ley sobre la “pena de muerte” y mencionó a la exvicepresidenta, Cristina Kirchner.
“Doce años por robar impunemente es casi nada. El año pasado presenté un proyecto de ley para que este tipo de delitos sean considerados traición a la Patria. Merecen la pena de muerte, no una liviana prisión domiciliaria”, reclamó Sánchez entonces, luego de que la exmandataria fuera condenada en el marco de la causa que investigó irregularidades en la obra pública durante el kirchnerismo.
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