“Las Olas”: teatro dentro del teatro para repensar lo colectivo
Edición Impresa | 30 de Agosto de 2025 | 02:14

El Centro Cultural Viejo Almacén El Obrero ofrece en su programación “Las olas, (des)conociendo a Coriolano”, nueva obra de Adriana Sosa dirigida por Claudio Cogo. Un relato entrelazado con la obra de William Shakespeare que escarba en el funcionamiento de la comunidad, los modos de vincularse y la toma de decisiones.
Sosa, que venía de ofrecer funciones de “El vuelo de las brujas”, es parte del elenco que se completa con Clara Andicoechea y Emilio Guevara. La obra se presenta los sábados a las 21 en la sala ubicada en 13 y 71. Las entradas se pueden reservar por Alternativa Teatral.
En la historia, Artemia y Estrella son escenógrafa y vestuarista en una cooperativa teatral que ha invitado a Marcio, figura del espectáculo mediático, a ensayar su próxima obra, “Coriolano” de William Shakespeare. Su llegada genera tensiones y conflictos.
el origen del proyecto
Cuando leyó la mencionada obra del autor inglés, hace treinta años, Adriana Sosa sintió el deseo de trabajar “una obra muy política”, tal vez, “la más política de sus obras”. Pasó el tiempo, otros proyectos, otras obras, y “Coriolano” siempre estuvo latente hasta hace dos años, cuando el contexto político la animó a abordarla de una vez.
“El teatro dentro del teatro siempre es un recurso interesante”, dice Sosa, que buscó como protagonistas dos roles no tan conocidos por el público, como la vestuarista y la escenógrafa, algo que no es casualidad en tanto hace años que milita su feminismo desde las tablas. Pero más allá de dar visibilidad a las mujeres técnicas, la dramaturga buscó exponer a dos generaciones: “la escenógrafa que es mayor y de la vieja escuela, a diferencia de la joven y recién incorporada vestuarista, que está deslumbrada por una idea más fantasiosa de lo que es una cooperativa teatral itinerante”, cuenta en diálogo con EL DIA.
La obra plantea “la necesidad de volver a hablar y debatir para sostener la memoria”
Sosa advierte que en la comunidad teatral encontró el “sustrato, el terreno fértil para hablar sobre relaciones de colaboración y relaciones de poder, unas más horizontales y otras más verticales”. Una temática que atraviesa la obra shakespereana que desde la ficción se va filtrando en la realidad.
En la misma línea, Claudio Cogo aporta que “esta metateatralidad se proyecta en toda la obra con una alternancia que crece con el conflicto y donde los universos se van confundiendo”. Para el director, “es un hermoso y difícil desafío” poder transitarlo en el escenario, “una interacción permanente de procedimientos actorales”.
El director se refiere además a lo estimulante del proceso de integrar un texto clásico a una obra contemporánea que se complejiza con el correr de las escenas en tanto “se trata de un ensayo donde los personajes son interpretados por personajes que no son actores y que van reconstruyendo parcialidades del Coriolano, con la dificultad de no perder la trama original de la obra de Shakespeare y que ésta aporte dramáticamente a la historia nodal de ‘Las olas’”.
una mirada actualizada
Para Sosa, sus protagonistas, aunque en diferentes momentos, terminan por representar “el rol que tiene una delegada barrial o gremial en sus ámbitos de actuación”. Marcio, por su parte, “es la figura del outsider que viene a pretender mejorar o reformar una comunidad que desconoce pero que lo ha convocado, lo que le da legitimidad a su presencia, pero que es incapaz de llegar a comprender en su funcionamiento”. Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.
Según Cogo, “lo ideal sería que el espectador se vaya reflexionando sobre estas miradas opuestas sobre la construcción social que plantea la obra, y en la necesidad de construir colectiva y solidariamente”.
“Las épocas son como las olas: a veces están arriba, luego bajan y después otra vez arriba levantándonos a todos… Las olas no se detienen, siempre siguen” dice Artemia en la obra; una frase en la que se esconden los hilos de una obra que, según Sosa, busca exponer “la necesidad permanente de volver a hablar, de volver a debatir, para sostener la memoria”.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE