Impuestos en la mira: una comparación con Uruguay develan cambios necesarios

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Gonzalo Chicote

eleconomista.com.ar

Los impuestos están en la mira desde la asunción de Javier Milei como presidente. Es que, como promesa de campaña, el libertario aseguró que eliminaría todos los tributos que asfixian a los contribuyentes e impiden que la Argentina crezca. Si bien fueron varios los ajustes que se realizaron, todavía queda un camino por recorrer. Si bien a nivel nacional se hicieron esfuerzos, a nivel provincial y municipal, la situación todavía es dispar.

Pero más allá de eso, la sensación es que, para lograr un verdadero cambio, es necesario iniciar una conversación seria sobre el sistema tributario que debería aplicar el país y dejar los “parches” de lado para llevar adelante una reforma profunda. En este escenario, se dio a conocer un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) que realiza una comparación simple pero potente: toma los datos del PBI y de la presión impositiva de la Argentina y Uruguay.

Los resultados son mejores del otro lado del Río de la Plata. Sin embargo, tal como demuestra el trabajo, al analizar la estructura de los impuestos a las Ganancias, al Valor Agregado (IVA) y las Cargas Sociales, no hay diferencias significativas.

El primer contraste que marca el trabajo de Idesa es que el país vecino duplicó su PBI en los últimos 20 años, mientras que el argentino apenas creció. No sólo eso, sino que también tiene un PBI per cápita de US$ 23.000, contra US$ 14.000 de la Argentina. Además, la incidencia de la pobreza en nuestro país duplica a la de Uruguay. “Semejantes disparidades contrastan con el hecho de que la presión impositiva en ambos países es muy parecida, alrededor del 27% del PBI”, explica y remarca que “la gran diferencia viene por el lado del tipo de impuestos que los uruguayos aplican”.

En particular, destaca que del otro lado del Río de la Plata no hay impuestos altamente distorsivos como Ingresos Brutos, Sellos, Débitos y Créditos Bancarios (comúnmente llamado impuesto al cheque) y Derechos de Exportación.

Pero hay más. Según los datos recopilados por el instituto -tanto de la DGI y el BPS de Uruguay y del Ministerio de Economía argentino- se observa que:

En Uruguay el IVA recauda 9,7% del PBI, mientras que en Argentina recauda 7,4%.

En Uruguay Ganancias recauda 7,1% del PBI, en Argentina 4,5%.

En Uruguay las Cargas Sociales recaudan 9,6% del PBI, en Argentina 5,1%.

“Estos datos muestran que Uruguay es mucho más eficiente que Argentina en la recaudación de los tres principales impuestos que financian al Estado”, menciona y realiza un repaso por las alícuotas del IVA, Ganancias para sociedades y Cargas Sociales de ambas naciones.

“Con alícuotas similares en IVA e inferiores en Ganancias y cargas sociales logran recaudar más que Argentina”, sostiene el trabajo y añade que “con estos tres impuestos principales, Uruguay alcanza el 90% de su presión mientras que Argentina recauda sólo el 60%”.

La conclusión es simple pero clara: “La principal razón de esta ineficiencia en la recaudación son los impuestos distorsivos”. Por eso, asegura que “lo imprescindible no es bajar la presión impositiva, sino mejorar la calidad de los impuestos que la componen”.

Un buen puntapié

Consultado al respecto, el tributarista Darío Rajmilovich reparó, en primer lugar, en que es difícil comparar los dos sistemas impositivos dadas las diferencias que existen en cada uno de los países, tanto económicas como sociales y geográficas. Al respecto, indicó que existen muchos motivos que impedirían reemplazar un sistema por otro (aún con los buenos resultados obtenidos en Uruguay), pero que “el informe es un buen disparador para una reflexión sobre la estructura tributaria de la Argentina”.

En esta línea, remarcó que “la idea de reemplazar impuestos distorsivos por otros más eficientes es un buen comienzo para mejorar el sistema tributario argentino”. Aunque sería sólo el comienzo. “También habría que modernizar impuestos como Ganancias o el IVA, que son buenos. Para ello, por poner sólo un ejemplo, hay que poner incentivos correctos a la capitalización y no al endeudamiento”, concluyó.

En un análisis más preciso sobre los puntos que destaca el informe de Idesa, Daniel Guillermo Pérez posa la mirada en dos de los tributos apuntados: Ingresos Brutos y Débitos y Créditos Bancarios. “Ingresos Brutos es inamovible”, resaltó y explicó que “todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires dependen de la aplicación y recaudación de este impuesto, ya que los demás -como Sellos o Inmobiliario- participan muy poco en los ingresos provinciales”.

Una cosa queda clara: la reforma tributaria profunda es necesaria y el ejemplo de lo que sucede en Uruguay puede ayudar a pensar alternativas que mejoren los buenos impuestos y elimine los malos. Pero, también, que demanda de un compromiso serio de todos.

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