Una mujer arrastrada en un robo y el recuerdo de una tragedia cercana

En 16 y 70 sorprendieron a dos mujeres bajando de un auto y una de ellas quedó enganchada del cinturón de seguridad

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Un nuevo episodio de extrema violencia durante un robo en La Plata volvió a poner en foco una modalidad delictiva que ya dejó antecedentes trágicos en la Ciudad, como el caso de la menor Kim Gómez. Esta vez, el hecho ocurrió en la zona de las calles 16 y 70 y tuvo como víctima a una mujer discapacitada, que fue arrastrada por un auto luego de sufrir un asalto.

Según el parte oficial, el episodio se registró cerca de las 11 de la noche del martes pasado.

Efectivos que patrullaban la jurisdicción acudieron a la escena tras un llamado que ingresó por el 911 y que alertaba sobre un episodio violento en la vía pública.

En el lugar, una jubilada de 76 años relató que se encontraba junto a su hija, de 49, a bordo de un Chevrolet Onix, cuando detuvo la marcha para descender y retirar unas bolsas del asiento trasero.

Fue en esas circunstancias que ambas cayeron en manos de dos delincuentes que actuaron de manera coordinada. Uno de ellos intimidó a la conductora y le sustrajo las llaves del vehículo, mientras que el otro se dirigió hacia el lado del acompañante para obligar a descender a la hija.

Esta última, que presenta una afección motriz, no logró salir con rapidez y terminó cayendo al asfalto, quedando parcialmente enganchada con el cinturón de seguridad.

Al iniciar la fuga, los asaltantes la arrastraron varios metros con el vehículo en movimiento hasta que finalmente la víctima se desprendió y quedó tendida sobre la calzada con múltiples golpes.

De inmediato, en medio de escenas desesperantes, tuvo que ser asistida por personal médico y trasladada consciente al hospital Rossi.

La mecánica del hecho remite inevitablemente a otros episodios ocurridos en La Plata, entre ellos el de Kim Gómez, donde la violencia ejercida durante un robo vehicular tuvo consecuencias devastadoras (ver aparte).

En ambos casos, la combinación de rapidez, agresividad y desprecio por la integridad de las víctimas de la inseguridad expone un patrón preocupante en este tipo de delitos.

Tras el ataque, se desplegó un operativo para dar con el vehículo robado y los responsables, mientras la comisaría jurisdiccional inició actuaciones con intervención de la Justicia.

El caso vuelve a generar alarma entre los vecinos por el nivel de violencia empleado en hechos delictivos cotidianos.

Ahora todo quedará supeditado a la investigación, que ya impulsó distintas diligencias de prueba como el relevamiento de cámaras y potenciales testigos.

La idea es arrimar la mayor cantidad de elementos de convicción posible para identificar a los ladrones.

También se lanzó un alerta radial, que abarca distintas localidades cercanas, para que tengan en cuenta el paso de un vehículo de las mencionadas características, del que además cuentan con la patente.

En el barrio, quedó una gran conmoción vecinal, ya que los robos no paran. Las denuncias se repiten con relatos que coinciden en la rapidez de los ataques y el uso de la violencia como factor intimidatorio.

 

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