Amor a los 40 Del chat a convertirse en compañeros de vida

Alejandro y Eugenia, ambos platenses, se conocieron hace tres años virtualmente y se enamoraron en el cara a cara. Felizmente casados, aseguraron que la vida los unió en el momento indicado

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Por ALEJANDRO ALFONZO

aalfonzo@eldia.com

2023. A tres años del inicio de la pandemia por Covid-19 y un camino atravesado por tragedia, incertidumbre, miedo y esperanza, los resabios de aquella nueva normalidad todavía permanecían (y permanecen). Uno de los rasgos distintivos -creado antes pero agudizado por la virtualidad insurgente en el aislamiento obligatorio histórico- fue las relaciones a través de la pantalla. En criollo: los chats en redes sociales y las apps de citas.

Dicho esto, nuevamente: 2023. Todavía la temperatura alcanzaba los 30 grados cuando Alejandro y Eugenia -ambos platenses, él de 43 años, ella de 40, cada uno con hijos de anteriores relaciones- iniciaron una conversación por chat. De las charlas banales pasaron a más profundas. Entonces, después de un mes de mensajes decidieron dar el siguiente paso: el cara a cara.

En diálogo con EL DIA, Alejandro contó: “Cuando decidimos conocernos, ella estaba en un proceso de mudanza. Por ende, era la mudanza o conocerme. Le dije, entonces, ¿y si te ayudo a mudarte y nos conocemos?” y agregó: “Compartimos mates, acomodamos muebles y hablamos mucho casi sin conocernos. Así inició la relación”.

Un día Alejandro se quedó a dormir. Y otro. Y otro. Después dejó el cepillo de dientes. “Iban sucediendo cosas de personas normales que querían estar juntos”, recordó Alejandro.

La relación fluía tranquila hasta que ella lo invitó a vivir. Él tenía su casa. Ambos, decidieron esperar que termine el contrato de alquiler de Eugenia y vivir juntos en la casa de él. Hoy, hace casi 3 años que conviven.

“Fue todo un amor lindo de adultos. Queríamos tener paz, queremos tranquilidad. Creo que uno cuando ya es adulto, ya ha vivido, ha tenido muchas experiencias, sabe bien y seleccionar qué es lo que quiere, ¿no? Más aún cuando tenemos hijos, que son personas que están a tu cargo”, analizó él.

Esa tranquilidad y seguridad se materializó en el matrimonio: el 5 de abril de 2024 ambos dieron el sí en el Registro de las Personas de La Plata. “Estamos felizmente casados”, dijo él.

El día a día

“Ella tiene tiempo para sus hijos y sus cosas. Yo para lo mío. Entendemos que tenemos que tener tiempo para nosotros, como dos personas juntas. Disfrutamos tener tiempo de calidad para nosotros”, contó él y agregó: “Nuestra relación es magnífica. Creo que el tiempo es sabio. Nuestra madurez que logramos con la edad, hace que no detone todo por los aires. Sabemos bien qué queremos”.

 

“Cuando ya es adulto y ha tenido muchas experiencias, sabe bien y seleccionar qué es lo que quiere”

 

Sin embargo, Alejandro advirtió que -obviamente- hay desencuentros y conflictos. “Tenemos días para todo: buenos, normales y malos, aunque son los pocos. Hay que saber charlar y encontrar el momento adecuado. A veces uno quiere hablar sobre un problema y no es el momento. Pero eso te lo da la madurez”, expresó.

Pasado, presente y futuro

Alejandro manifestó que el encuentro con Eugenia fue en el “momento indicado. Siendo adultos, teniendo una historia” y vaticinó: “No sé si con 15 o 20 años menos hubiésemos podido estar juntos. La vida nos puso en este camino en el momento indicado”.

En cuanto a lo que viene, lo primero que dijo Alejandro a este medio es “seguir juntos”, pero con una salvedad: “No tenemos ninguna clase de ataduras. Ni ella ni yo estamos obligados: lo hacemos por elección, porque elegimos estar al lado de otra persona”.

Además de los hijos de cada uno, tienen un ser en común a cual cuidar: Alma, una perra salchicha de casi 1 año y medio que, según Alejandro, “nos cambió la vida”, confesó.

Ojo, también hay un sueño latente: mudarse a un lugar alejado de la Ciudad.

En dos días Eugenia cumplirá 43 años. Como regalo anticipado Alejandro eligió estas palabras: “Ella es mi sostén, es el lugar en el que quiero estar siempre. Estoy feliz de que la vida nos haya cruzado en esta etapa de nuestra existencia. Te amo, mi vida”.

 

Alma, la perra salchicha e “hija” de la pareja / EL DIA

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