En las últimas horas, la comunidad educativa del Colegio San Simón, ubicado en la calle 45 entre 1 y 2 en pleno centro platense, entró en estado de alerta debido a una seguidilla de robos bajo la modalidad de inhibidores de señal. El último episodio se registró durante la mañana de este jueves, en el momento en que las familias dejaban a los alumnos en el establecimiento.
Según explicaron los damnificados, los delincuentes utilizan dispositivos electrónicos que bloquean la señal del cierre centralizado y de las alarmas cuando los conductores descienden de sus rodados. Sin notar la interferencia, los propietarios se alejan creyendo que las puertas quedaron aseguradas, momento que los ladrones aprovechan para ingresar limpiamente al habitáculo y llevarse todas las pertenencias de valor.
La inquietud entre los padres creció notablemente al confirmarse que no se trata de un hecho aislado. Con el caso reportado en las últimas horas, ya suman dos los ataques de idénticas características sufridos por madres del colegio en un lapso de apenas dos semanas.
Ante la reiteración de los robos en las inmediaciones del edificio escolar, las autoridades del Colegio San Simón emitieron un comunicado de urgencia con el fin de advertir a la comunidad y detallar las acciones institucionales que se pusieron en marcha para frenar el accionar delictivo.
Medidas de prevención y reclamo por presencia policial
A raíz del aviso inmediato de los padres que detectaron las maniobras sospechosas en la cuadra, el personal policial se acercó al lugar para constatar la situación. En paralelo, los directivos de la escuela iniciaron una serie de gestiones formales ante los organismos de seguridad y de la comuna. radicó la exposición correspondiente en la comisaría de la jurisdicción, solicitando de manera formal la presencia de efectivos fijos durante las bandas horarias de entrada y salida de los alumnos.
Se radicó la exposición correspondiente en la comisaría de la jurisdicción, solicitando de manera formal la presencia de efectivos fijos durante las bandas horarias de entrada y salida de los alumnos.
Además, se elevó una nota formal ante las autoridades del Municipio para requerir el acompañamiento y patrullaje preventivo de móviles pertenecientes a la Secretaría de Control Urbano.
Hacia el cierre del documento enviado a las familias, el colegio enfatizó la necesidad de extremar los cuidados individuales al momento de estacionar en las inmediaciones: se solicitó verificar de manera manual que las puertas de los vehículos queden correctamente trabadas al descender y evitar, bajo cualquier circunstancia, dejar objetos de valor a la vista dentro de los automóviles.
Esta metodología delictiva no es nueva en la Región. Desde hace varios meses, los vecinos y comerciantes vienen manifestando su descontento por el incremento de hurtos bajo este mismo sistema tecnológico, que ahora parece haberse trasladado a las puertas de las instituciones escolares del casco urbano.
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