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Parecía que nuevamente Gimnasia dejaba pasar una chance de meterse en la conversación de las dos tablas, la del Clausura y la tabla anual. El empate de Jordy Caicedo tras un error del colombiano Castillo en la jugada previa dejó sensaciones agrias: que al equipo se le escapaban puntos como ante Argentinos y Banfield.
Sin embargo, el cabezazo de Germán Conti para el 2 a 1 final desató la alegría del triperío y la sensación de que este es un resultado bisagra, al menos para volver a jugar una copa internacional.
Antes de ese grito de Conti con forma de desahogo, Gimnasia había jugado un buen primer tiempo y había aguantado buena parte del complemento sin grandes sobresaltos para Harlen Castillo.
El Lobo defendía bien el tanto logrado por Nacho Fernández -un gol de optimista, porque creyó en la presión de sus compañeros- ante la poca lucidez del Globo, pero el penal que el VAR le marcó a Ramírez por una infracción del arquero tripero daba para pensar que se derrumbaba toda la construcción albiazul. Sin embargo, fue inteligente tras el empate y Germán Conti, desde la pelota quieta, tuvo las únicas chances del complemento. Falló en la primera, desató un tremendo festejo con el cabezazo que se metió bien lejos de Galíndez para una victoria de esas que vale la pena festejar.
Huracán fue más en el inicio del partido. Desde la postura y desde las llegadas, porque fue prolijo en el manejo de las pelotas y supo aprovechar las grietas en la estructura defensiva albiazul. Así, Facundo Waller quedó mano a mano con Castillo y el caño izquierdo salvó al Lobo en la primera jugada riesgosa de la noche.
Gimnasia intentó salir y logró un par de aproximaciones de media distancia, pero la polémica de la primera parte fue un centro desde la izquierda pero Nacho Fernández cayó cuando fue a buscar esa pelota. Ramírez hizo seguir ante las protestas y el VAR no llamó desde Ezeiza.
El capitán tripero tuvo revancha pronto. Lucas Janson presionó en la salida, Pereyra dejó la pelota corta, Pedro Silva estuvo rápido para mandar el centro y Nacho Fernández, con toda la defensa quemera mal parada, se tiró de palomita para vencer a Galíndez.
Creció el Tripero desde, cuando no, el juego pensante de Nacho Fernández. Una buena construcción desde el fondo terminó con un buen pase de Seoane para Agustín Auzmendi que sacó el remate que Galíndez sacó contra su caño izquierdo.
Nacho tuvo un buen tiro libre que se desvío en la barrera y pasó cerca del poste izquierdo de Galíndez. El local, con más ímpetu que otra cosa, fue en busca del empate pero encontró bien cerrado defensivamente al Lobo. Por eso, el final de la primera mitad encontró al equipo de Pereyra sin grandes sobresaltos para sostener el 1 a 0 parcial.
El segundo tiempo comenzó con la misma tónica del final de la primera parte. Huracán, prolijo para manejar la pelota desde el fondo, no tuvo casi ideas para meter la pelota en el área tripera. En ese contexto, Gimnasia se sintió cómodo y tuvo una buena chance para aumentar con un tiro libre en la puerta del área, pero Agustín Auzmendi quiso sorprender con un tiro rasante pero demasiado débil, fácil para Galíndez.
El Globo siguió en su búsqueda ofensiva con el ingreso de Pussetto, pero sin demasiada lucidez para atacar. El ingreso de Augusto Max por Janson le quitó algo de manejo al conjunto tripero. En ese empuje, el local casi consigue el empate con un buscapié que terminó en el tiro de esquina, con bastante menos peligro del que la jugada anunciaba.
El gol de Conti en el descuento sirvió para que Gimnasia gane y se convierta en uno de los líderes
Un error de Castillo, que quiso controlar una pelota que se iba afuera, le dio la chance del empate a Huracán. Esa pelota quedó viva en el área y el arquero tocó abajo a Ibáñez y Maximiliano Macheroni advirtió desde el VAR el penal que Ramírez había ignorado en el campo. Jordy Caicedo, con un fuerte remate, cambió penal por gol y dejó la historia 1 a 1.
El Globo terminó con mejor imagen, más cerca del arco tripero con más ganas que juego. De todos modos, un rato de Germán Conti muy alto fue una buena aproximación tripera tras una pelota quieta. Castillo parecía redimirse con una buena atajada contra Caicedo, pero todo quedó anulado por un previo fuera de juego. El colombiano tuvo una buena reacción en el final para sacar una pelota al córner que picó antes de su posición.
Y en la última chance de la noche -tras un foul de Blondel al ingresado Franco Torres- un tiro libre de Nacho Fernández desde la izquierda encontró el cabezazo de Germán Conti -que había avisado en la anterior- para darle la victoria al Tripero en el Ducó. Un triunfo que vale mucho más que tres puntos, una bisagra en el final del Clausura a tres fechas del final.
El informe de Facundo Aché desde el Palacio Ducó
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