El senador brasileño Flávio Bolsonaro pasó por la Argentina y abordó en Puerto Iguazú un avión privado que hizo escala en Guayaquil, Ecuador, antes de seguir rumbo a Estados Unidos, a donde aterrizó hoy a las 10:24. Según informó la Dirección Nacional de Migraciones, Bolsonaro cruzó la frontera a las 22:50 del martes por el puente internacional Tancredo Neves junto con Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.
El organismo precisó que los cuatro presentaron “documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país” y que sus tránsitos fueron registrados “sin incidentes”. A las 23:30, la familia abordó un vuelo privado despachado por Baires Fly S.A. cuyo plan de vuelo consignaba como destino Guayaquil. Finalmente se supo que llegó a las 10,24 en el aeropuerto de Miami Opa Locka Executive Airport, una estación aérea pública de aviación general y ejecutiva ubicada en el condado de Miami-Dade, Florida, a unos 18 km (11 millas) al norte del centro de Miami.
La aeronave, identificada por medios que siguieron el traslado como un Gulfstream G400 con matrícula argentina LV-JQW, aterrizó en la ciudad ecuatoriana a las 5:46 de este miércoles, hora argentina, de acuerdo con registros citados por la prensa brasileña. El recorrido atravesó Paraguay, Bolivia y Perú y evitó el espacio aéreo brasileño. La escala en Ecuador se realizó para reabastecer combustible, según informó la cadena CBN.
Luego, medios brasileños indicaron que el avión dejó Guayaquil con destino a Miami, donde tenía previsto arribar al aeropuerto ejecutivo Opa-locka. Al cierre de esta información, no había confirmación corroborada de su aterrizaje en Estados Unidos.
De Argentina a EE UU
El traslado se produjo en medio de una investigación judicial en Brasil. Según informaron medios internacionales, Bolsonaro tenía una prohibición de salida del país y la Policía Federal había anulado sus pasaportes tras el vencimiento del plazo establecido para entregarlos.
La confirmación de Migraciones permitió establecer el papel de la Argentina como territorio de tránsito, aunque el comunicado no detalló quién organizó el traslado ni mencionó una intervención política del Gobierno argentino.
En Washington, Donald Trump manifestó su respaldo a la posibilidad de recibir a Bolsonaro, aunque reconoció que desconocía su ubicación exacta. “Yo escuché que estaba en la Argentina. No sé en dónde está, pero escuché que estaba allí”, declaró ante periodistas. Consultado sobre su eventual ingreso a Estados Unidos, Trump respondió: “Lo aprobaría”, y agregó: “Creo que son personas decentes. Por mí, estaría bien”.
Por su parte, un portavoz del Departamento de Estado anunció que Washington “expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia”, aunque no precisó la categoría ni la duración de esos permisos y no confirmó una concesión de asilo político.
Denuncia contra el gobierno de Milei
La legisladora argentina Marcela Pagano dijo en X que presentó una demanda ante un tribunal federal en la ciudad de Puerto Iguazú a última hora del martes para solicitar una investigación al gobierno por tráfico de personas y abuso de autoridad en relación con Bolsonaro. “El gobierno dice que ‘nunca ingresó’ (a Argentina). Si entró, alguien lo dejó entrar. Si lo quisieron sacar por un aeropuerto federal, alguien miró para otro lado”, escribió Pagano. “La frontera argentina no es un pasillo VIP de nadie. La soberanía no se negocia ni se presta”.
Ayer, el vocero de la administración de Milei, Adrián Ravier, dijo que “no hay solicitud de asilo (de Bolsonaro) y no hay nada más que agregar”. Al derrotado candidato presidencial se le notificó el lunes una orden del Supremo Tribunal Federal para entregar sus pasaportes brasileños.
En un video, afirmó que la recibió fuera de la casa donde su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años de arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado tras su derrota electoral de 2022 frente a Lula. Tras esa derrota, Jair Bolsonaro huyó a Florida. Regresó al país tres meses después. Flávio Bolsonaro dijo el lunes en un video que estaba intentando organizar la oposición entre sus colegas del Congreso a los resultados electorales.
Su mandato de ocho años como senador expira el 31 de enero de 2027, lo que también hará que pierda el fuero especial ante el Supremo Tribunal Federal del país. El alto tribunal investiga a Bolsonaro por utilizar supuestamente una empresa de apuestas deportivas para lavar deducciones fraudulentas de pensiones gubernamentales pagadas a ancianos. En un caso separado, se le acusa de aceptar millones de dólares de un banquero caído en desgracia.
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