En un accidente en la playa, murió un joven rugbier platense
Estaba en La Lucila con su familia.
Una sombrilla voló y lo hirió en la cabeza. Tenía 16 años y jugaba al rugby
| 26 de Enero de 2005 | 00:00
Mucho calor, un sol pleno y el mar en calma. Era un día de playa perfecto y la gente, apenas entrada la tarde, se fue acercando a los balnearios de La Lucila. Hasta allí llegó también un chico platense, apasionado del rugby, que estaba de vacaciones en esa localidad con parte de su familia. A esa altura de la jornada, en medio de una ronda de mates, nada hacía prever la tragedia. El viento, súbitamente, empezó a soplar con fuerza y arrancó una sombrilla, que voló unos metros y golpeó al chico en la cabeza. El accidente ocurrió hace 12 días. Ayer, como consecuencia de esa herida, se produjo la muerte del adolescente.
Una legión de amigos del barrio, la escuela y el rugby -jugaba en Universitario-, alcanzados por indescriptible dolor, despedían anoche en nuestra ciudad al chico, cuyo nombre se mantiene en reserva por pedido de su familia que, sin embargo, accedió a que se cuente el trágico accidente, convencida de que episodios del mismo tipo son más frecuentes de lo que se conoce y deberían tomarse previsiones para evitarlos.
EL ACCIDENTE
Allegados a la víctima, de 16 años, dijeron a este diario que al cabo de unos minutos del accidente, el muchacho, que evidenciaba un gran dolor, se tambaleó y cayó al suelo, donde comenzó con convulsiones.
Desesperada, la madre -empleada del Senado bonaerense-, pidió ayuda y el joven fue llevado a una sala de primeros auxilios de la localidad de Mar de Ajó. Pero, ante la complejidad de su cuadro clínico, más tarde tuvo que ser derivado al hospital Interzonal de Mar del Plata, donde murió tras doce días de agonía.
Una fuente policial explicó a este diario que "la sombrilla primero golpeó a la mujer y después al chico. Fue algo increíble. Una varilla rota se le clavó en la frente y le causó una severa lesión cerebral. Lo operaron, pero lamentablemente no se pudo evitar su deceso".
"Este tipo de accidentes son muy comunes en las playas, aunque nunca habían reportado tan trágico resultado", agregó la fuente policial.
El hecho ocurrió el 12 de enero, cerca de las cuatro de la tarde, a pocos metros del muelle de pescadores.
El chico, que cursaba sus estudios en un colegio público, tenía dos hermanos: uno de 19 años y otro de 12. Jugaba al rugby en el club Universitario de La Plata, donde se destacaba como medio scrum.
Los voceros consultados explicaron que el padre del adolescente, de profesión docente, no estaba en La Lucila del Mar -una localidad a la altura del kilómetro 339 de la ruta 11, entre San Bernardo y Aguas Verdes- cuando ocurrió el luctuoso episodio, aunque viajó a la Costa apenas se enteró.
LA INVESTIGACION
Agentes del Destacamento Policial La Lucila, conjuntamente con funcionarios de la fiscalía Nº 2 de Dolores, a cargo de Diego Araujo, iniciaron una investigación caratulada "muerte por accidente".
Y más allá de que la causa se maneja con total hermetismo, ayer trascendió que el propietario de la sombrilla ya estaría identificado.
El cuerpo del adolescente era velado anoche en una casa fúnebre del centro platense, donde se registraron escenas de profunda consternación y dolor entre familiares y amigos. Para hoy, a las 10,30 está prevista la ceremonia de inhumación en el Cementerio Parque del Campanario.
DONACION DE ORGANOS
La familia de la víctima decidió donar los órganos, pero el daño causado en el largo período de agonía hizo que solamente pudieran extraerse las córneas para trasplante, indicó el director de Procuración de Organos del Cucaiba, Daniel Flores.
"De todas maneras, es importante la actitud de esta familia que, en medio de ese trance, tomó la decisión de donar los órganos de este chico", destacó.
Una legión de amigos del barrio, la escuela y el rugby -jugaba en Universitario-, alcanzados por indescriptible dolor, despedían anoche en nuestra ciudad al chico, cuyo nombre se mantiene en reserva por pedido de su familia que, sin embargo, accedió a que se cuente el trágico accidente, convencida de que episodios del mismo tipo son más frecuentes de lo que se conoce y deberían tomarse previsiones para evitarlos.
EL ACCIDENTE
Allegados a la víctima, de 16 años, dijeron a este diario que al cabo de unos minutos del accidente, el muchacho, que evidenciaba un gran dolor, se tambaleó y cayó al suelo, donde comenzó con convulsiones.
Desesperada, la madre -empleada del Senado bonaerense-, pidió ayuda y el joven fue llevado a una sala de primeros auxilios de la localidad de Mar de Ajó. Pero, ante la complejidad de su cuadro clínico, más tarde tuvo que ser derivado al hospital Interzonal de Mar del Plata, donde murió tras doce días de agonía.
Una fuente policial explicó a este diario que "la sombrilla primero golpeó a la mujer y después al chico. Fue algo increíble. Una varilla rota se le clavó en la frente y le causó una severa lesión cerebral. Lo operaron, pero lamentablemente no se pudo evitar su deceso".
"Este tipo de accidentes son muy comunes en las playas, aunque nunca habían reportado tan trágico resultado", agregó la fuente policial.
El hecho ocurrió el 12 de enero, cerca de las cuatro de la tarde, a pocos metros del muelle de pescadores.
El chico, que cursaba sus estudios en un colegio público, tenía dos hermanos: uno de 19 años y otro de 12. Jugaba al rugby en el club Universitario de La Plata, donde se destacaba como medio scrum.
Los voceros consultados explicaron que el padre del adolescente, de profesión docente, no estaba en La Lucila del Mar -una localidad a la altura del kilómetro 339 de la ruta 11, entre San Bernardo y Aguas Verdes- cuando ocurrió el luctuoso episodio, aunque viajó a la Costa apenas se enteró.
LA INVESTIGACION
Agentes del Destacamento Policial La Lucila, conjuntamente con funcionarios de la fiscalía Nº 2 de Dolores, a cargo de Diego Araujo, iniciaron una investigación caratulada "muerte por accidente".
Y más allá de que la causa se maneja con total hermetismo, ayer trascendió que el propietario de la sombrilla ya estaría identificado.
El cuerpo del adolescente era velado anoche en una casa fúnebre del centro platense, donde se registraron escenas de profunda consternación y dolor entre familiares y amigos. Para hoy, a las 10,30 está prevista la ceremonia de inhumación en el Cementerio Parque del Campanario.
DONACION DE ORGANOS
La familia de la víctima decidió donar los órganos, pero el daño causado en el largo período de agonía hizo que solamente pudieran extraerse las córneas para trasplante, indicó el director de Procuración de Organos del Cucaiba, Daniel Flores.
"De todas maneras, es importante la actitud de esta familia que, en medio de ese trance, tomó la decisión de donar los órganos de este chico", destacó.
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