Adoradores de Rambo y otras sectas

Rapémonos las cabezas y pensemos en lo que tenemos enfrente. Sectas para todos los gustos. Vaciemos los bolsillos y dejemos que nos llene la luz divinaPor JOSÉ SUPERA

Escuchen mis palabras. Escúchese. Miren la luz que desciende sobre mí y que ahora entra en ustedes a través de estas letras cargadas de energía divina. Ahora su luz es mi luz y también es la luz de todos. Conectémonos, encendamos el rito. Usted, yo, nosotros. Seamos uno en el fuego. Quemándose. Quemándonos. Y esto que escribo será el nexo, el puente espiritual, el enlace para también unirnos mental y papelística y puntocomsísticamente. Porque si no lee la versión papel, puede leerla en el puntocom, pero créame: no perseguimos nada más que la luz que proviene del espacio interior y exterior.

Y léame.

Léase.

La historia podríamos empezarla por acá, por La Plata, en el año 1984. Un grupo creado por la brasileña Valentina de Andrade y su ex esposo, el médium Roberto Olivera. El nombre: Lineamiento Universal Superior. Tenían sedes en Brasil y en nuestro país. Sus mensajes: reencarnaciones, mensajes cósmicos, naves interplanetarias salvando a los propios miembros de la agrupación, porque sí, según ellos el fin de los tiempos llegaría en el año 1986, pero al final no llegó nada, como mucho bajó una mano de Dios que hizo un pequeño gran acto de dignidad universal, ah, sí, y otro acto no tan digno, porque también se llevó al viejo y ciego y tartamudo Borges y nos dejó perdidos en este estúpido laberinto llamado realidad. Pero vuelvo a Valentina de Andrade y a su Lineamiento Universal Superior. En 1992, la agrupación se vio envuelta en hechos más que siniestros. Ciudad de Guaratuba, Brasil. Aparece asesinado un chico de 7 años. Las pericias: ritual satánico. El grupo tenía una sede en esa ciudad y en el allanamiento encontraron trajes rituales y videos. En una de las cintas aparecía la imagen de Valentina de Andrade y su pareja, José Teruggi, este último en un estado casi místico y gritando en portugués: "Maiten a crianza que eu pedi" (Maten al chico que pedí). Después de estar presos, quedaron en libertad por falta de pruebas y finalmente sobreseídos. Hoy la agrupación sigue operando y en la página de L.U.S, aseguran que en aquel entonces fueron perseguidos y difamados por los medios.

CREENCIAS

Pero salgamos de acá. Viajemos a una secta religiosa que deriva de la Nación del Islam y los musulmanes negros: el Nuwaubianismo. Estos muchachitos de color aseguran que los blancos han hechizado a los negros para mantenerlos sumidos en la ignorancia. También creen que los negros descienden de una especie extraterrestre de piel verde porque tenían magnesio en la sangre, pero al entrar en la atmósfera de la Tierra el magnesio fue reemplazado por hierro y allí sus pieles se volvieron oscuras para siempre. Y que los blancos fueron criados como carne por una especie de extraterrestres reptiloides y entonces lo que se cree que será la venida del Salvador no va a ser tan salvadora que digamos porque no será otra cosa que los extraterrestres reptiloides llegando para cosechar su siembra de carne blanca. Ah, y también piensan que la música disco es mala, que se creó para maldecir las almas de los negros.

Aplausos.

Y ahora vamos al otro extremo sectario. Los blancos más blancos de todos los blancos. Blancura perfecta que parece de comercial de jabón para la ropa con partículas brillantes y perlas blancas pero nunca negras. El nombre de la secta: Movimiento de la Creatividad. Aunque antiguamente se llamaba Iglesia Mundial de El Creador. Le explico: ésta es una organización religiosa racista, antisemita, homofóbica, xenofóbica y ultraderechista que rinde culto a la "raza" blanca. Fue fundada por Ben Klassen, un estadounidense de origen ucraniano, en 1973. Los creativistas consideran que la "raza" blanca es el máximo exponente en la cadena de la evolución biológica y el origen de toda ciencia y cultura y civilización y progreso humano. Las demás "razas" son inferiores biológicamente, siendo la más baja la "raza" negra. Sí, ya sé, no me lo diga, muchas comillas en la palabra raza. Lo sé, son insoportables. Habría que abolirlas, erradicarlas para siempre, enterrarlas. Ya no hay más lugar para las comillas en este mundo.

LA IGLESIA DE LA EUTANASIA

Y ya que hablo de lugar y del mundo y de erradicar permítanme presentarles a la Iglesia de la Eutanasia. Una secta o performance o movimiento dadaísta: llámenlo como quieran. Pero la verdadera cuestión del asunto es que se basa en un único y solitario mandamiento: No procrearás. Pero ya no hablamos de comillas sino de gente. Sí, no procrearás y adscribirás a los cuatro pilares fundamentales de la ideología: suicidio, aborto, canibalismo, sodomía. Busquen en internet "church of euthanasia". En su página explican que son una organización educativa sin ánimo de lucro dedicada a restaurar el equilibrio entre los humanos y el resto de las especies a través de la reducción voluntaria de la población. Y hasta encontrará lo que parece ser el típico contador de visitas de un sitio web, pero no, ¡sorpresa! es un fantástico contador de población mundial. ¡Y vea cómo crecen esos números segundo a segundo! Sea usted testigo de cómo va de rápido ese contador, cómo no para nunca. Cómo es que somos más y más y más y no paramos.

Y ahora sigamos subiendo pero no de número sino esa colina. Subamos. Busquemos al sabio. La guerra está acá. Alguien tiene que venir a salvarnos las papas. Debe estar en un monte meditando. Sí. Allá lo veo. Es él, es su espíritu, su epifanía. Sus músculos marcados y el cuerpo lleno de aceite. Cara camuflada. Vincha roja alrededor de su cabeza de pelos negros. Salvamos Dios Rambo. Te adoramos. Te pedimos que vengas a poner un poco de justicia. Que te vuelvas a revelar y rebelar ante los policías que sólo querían oprimirte reduciéndote a la nada. Y sí, señores y señores, hay una secta llamada "Los Adoradores de Rambo". La cosa fue que los Kamula, una tribu de Papúa-Nueva Guinea, recibieron la visita de un antropólogo amante de las películas de Sylvester Stallone. Para estudiar las reacciones de los indígenas, el antropólogo mostraba a menudo escenas claves de las películas de Rambo. Desde entonces los Kamula adoraron a Rambo. Suerte que no les mostraron una de las últimas películas de Stallone, Los Indestructibles, porque los Kamula no hubieran dudado en ejercer el canibalismo con el antropólogo en la cena de fin de año.

UN TRISTE FINAL

Y si de actores olvidados y algo muertos se trata, les recuerdo el triste final de David Carradine o Kung Fu o el Bill de Kill Bill. Fue encontrado muerto en un hotel en Bangkok, desnudo y atado por el cuello. Enseguida llegó la hipótesis de que se trataba de un juego erótico que se fue de las manos y desencadenó en la muerte del actor. Pero no, olvídense de esa versión. A mí me gusta más la teoría que sugirió el abogado de Carradine, Mark Geragos, y que publicó el diario The New York Post: David Carradine fue asesinado por una organización de artes marciales que existe y actúa de forma anónima. Pero la cosa no quedó ahí porque Geragos se presentó en el prestigioso programa de Larry King y mandó al frente al FBI para que viajara a Tailandia a resolver el caso. "David estaba muy interesado en investigar y desentrañar las sociedades secretas del Kung Fu, que nacieron hace siglos para pelear contra la corrupción de las Dinastías Chinas, aunque en los últimos 200 años se dedicaran a actividades criminales". La cuestión es que mataron a Bill y parece que no fue Uma Thurman con su golpe de cinco dedos directo al corazón.

Y ahora olvídese de Carradine. Olvídese de todo. Sígame. Sígase. Que nuestra palabra se propague, que nos lean en todos lados, que nuestra voz se oiga en la quietud, que ilumine el silencio, que nuestras palabras los busquen también a ellos, a los des-iluminados, a los que no leen y miran y juzgan todo el tiempo. Difundan esta nota llena de luz en sus muros de Facebook. Tuiteénla. Que el pájaro azul sagrado de la sabiduría los guíe en su camino hacia la espiritualidad. Fotocopien esta nota y repártanla en la calle y en las entradas de los shopings y los cines. Golpeen puerta por puerta. Antes de que abran pásense la mano por el pelo. Pónganse lindos, vistosos. Acomoden las ideas. Sonrían. Y entonces sí: Difúndanme. Difúndanse.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE