El Papa renovó el reclamo a Europa por los refugiados
| 18 de Septiembre de 2016 | 03:03

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco aseguró ayer al referirse a la emergencia de la inmigración que se vive en Europa y en todo el mundo que “la auténtica hospitalidad” es “nuestra seguridad contra los odiosos actos terroristas”.
Francisco pronunció ayer estas palabras en un discurso a los miembros de las asociaciones de ex alumnos de los Jesuitas en Roma para asistir a una conferencia sobre inmigración y crisis de refugiados.
El Pontífice afirmó que se vive “la más grave crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial” y recordó que existen “65 millones de refugiados en el mundo” que “no son diferentes de nuestros familiares, amigos y que tienen el derecho inalienable de vivir en paz y de aspirar a un futuro mejor para sus hijos”.
Explicó que existen guerra en varias partes del mundo y que “nunca se ha registrado un número tan alto de personas que han muerto intentando atravesar el mar Mediterráneo, que se ha convertido en un cementerio o pasan años en campos de refugiados”.
RESPONDER A LA TRAGEDIA
A los ex alumnos de la Compañía de Jesús les pidió ayuda para que también la Iglesia “sea capaz de responder a la tragedia humana de los refugiados mediante actos de misericordia que promuevan su integración en el contexto europeo”. “Los animó a dar la bienvenida a los refugiados en sus casas , de manera que su primera experiencia en Europa no sea el trauma de dormir en las frías calles, sino que tengan una acogida humana y cálida”.
“Recordar que la auténtica hospitalidad es un profundo valor evangélico que alimenta el amor y es nuestra mayor seguridad contra los odiosos actos de terrorismo”, dijo.
El Pontífice subrayó preocupado que “menos del 50 % de los niños refugiados tienen acceso a la educación primaria y que por desgracia, el número se reduce al 22 % entre los adolescentes refugiados con edad para la educación secundaria y menos del 1 % en el caso de acceso a las universidades”.
Exhortó a que cada uno en su país se empeñe en “transformar sus comunidades en lugar de bienvenida de todos los hijos de Dios para que tengan la oportunidad no simplemente de sobrevivir, sino de crecer, florecer y dar frutos”.
VISITAS
Por otra partem, en su nueva costumbre de los viernes, el papa Francisco decidió agregar una parada sorpresa en su agenda y se dirigió a dos centros sanitarios de Roma para visitar a varios recién nacidos con distintas patologías y a enfermos en fase terminal, informó la Santa Sede.
Se trata de una iniciativa que se enmarca en los llamados “viernes de la misericordia”, en los que el Papa realiza una visita privada sin previo aviso una vez al mes durante el Jubileo de la Misericordia, que concluirá en noviembre. El Papa visitó ayer primero el Hospital de San Juan de Letrán de Roma donde se presentó en la planta de neonatología y se acercó a ver a doce recién nacidos.
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