Los grafitis ya se quedaron con gran parte del centro platense
| 30 de Enero de 2017 | 02:56

Cuando todo está cerrado en el centro platense, ahí se ve el verdadero desastre que dejan los grafitis. Si bien quienes se dedican a pintarrajear con aerosoles la vía pública no han abandonado, con sus acciones, los frentes de las propiedades y de los edificios públicos ni los grandes paredones de la Ciudad, en los últimos meses ese acto vandálico apunta, como un fenómeno que crece, a las persianas metálicas de los comercios.
De un tiempo a esta parte, el paisaje urbano de domingos y feriados en la zona céntrica se presenta recargado de grafitis. Y es que, con las cortinas bajas, se advierte fácilmente que no hay casi local comercial que no haya sido blanco de las pintadas anónimas.
Así se ve, llena de grafitos, toda la extensión de diagonal 80 -entre plaza San Martín y la Estación de Trenes-; en las calles 47, 48, 49 y 50, desde 8 hasta 11; y en en el centro comercial de calle 12, de 54 a 60.
ESTRATEGIA
Tanto han dañado las persianas de los negocios de calle 12, por caso, que algunos de los dueños de los emprendimientos localizados en ese centro comercial, para combatir, de alguna manera, la agresión, han optado por contratar a jóvenes que pintaron una suerte de mural en las cortinas metálicas.
Con esa estrategia de algunos comerciantes pareciera que el trabajo, más volcado hacia el muralismo que al arte callejero de las letras de formas psicodélicas, dura sin ser alterado.
Por lo general, las pintadas que irrumpen en las cuadras del microcentro cuando las persianas están bajas no son más que garabatos, leyendas incomprensibles hechas con aerosoles de diferentes colores.
Una casa de venta de pieles, ferreterías, un comercio dedicado a la indumentaria deportiva, una relojería, un kiosco, y así distintos rubros situados en diagonal 80 fueron objeto en las últimas semanas del poder de los aerosoles. En todas las circunstancias el vandalismo “grafitero” actuó de noche, sobre las persianas comerciales, sin que nadie pueda frenar los ataques.
Esta tendencia, que deja un poco de lado las fachadas revocadas y se manifiesta en las superficies metálicas, comenzó hace un par de años en el cuadrado que conforman las calles 48, 49, 8 y 10. Con el tiempo se “contagió” a otras cuadras del microcentro e incluso a centros comerciales de localidades de la periferia, como Gonnet, concretamente sobre el camino Centenario, donde hace un par de años grupos de grafiteros hicieron estragos en los frentes de los negocios.
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