Los ruidos molestos ya representan más de la mitad de las quejas de los platenses

Según un informe que dio a conocer la Defensoría Ciudadana local. La mayoría es contra centros culturales y boliches

Edición Impresa

Mientras algunos disfrutan, a pocos metros otros sufren. Lo que para alguien es una festejada expresión artística, para su vecino representa una “tortura” intolerable. Se acercan las Fiestas, y en los vecindarios platenses recrudecen las tensiones en torno a los “ruidos molestos” ; se trata de un fenómeno de larga data que cobró nuevo impulso, de acuerdo con los datos que maneja la Defensoría del Pueblo local: está vinculado con más de la mitad de los expedientes iniciados durante el último mes.

Concretamente, en los 21 días hábiles de noviembre se abrieron en las oficinas del palacio Campodónico -diagonal 79 entre 5 y 56- 57 expedientes, de los que el 55 por ciento tuvo que ver con los ruidos.

En ese universo, existen diferentes modalidades de denuncia: algunos vecinos suscriben en conjunto el mismo expediente, y otros prefieren que se abra uno por cada firma.

Si bien existen conflictos “de medianera”, que generalmente se llevan a una instancia de mediación, la amplia mayoría enfrenta a vecinos con boliches, centros culturales -que son un verdadero “boom” en los barrios- y casas de fiestas, en ese orden.

“Puede haber reclamos por otro tipo de actividades, como clases de danzas por ejemplo, pero la mayoría es por boliches y centros culturales que funcionan como boliches” amplían en la oficina a cargo de la ómbudsman platense María Florencia Barcia, “sobre todo aquellos que tienen actividad en las madrugadas de días laborables”.

IMPOTENCIA

“En ocasiones los vecinos llegan a nosotros con cierta impotencia, cuando no han logrado obtener respuestas del municipio” precisa Maira Signoreli, del área legal de la Defensoría: “acá se le otorga carácter formal al reclamo, se corrobora la existencia de la infracción con las mediciones pertinentes, y se cursa a Control Ciudadano el pedido para que verifique desde diferentes órbitas la situación del local cuestionado”.

“Una vez que el proceso queda en manos de la Comuna realizamos un seguimiento del trámite y las acciones requeridas, porque, por ejemplo, no es lo mismo medir los decibeles de un boliche determinado a las siete de la tarde que a la una de la mañana” advirtió Signoreli.

De acuerdo con el artículo 84 del Código Contravencional vigente en la Ciudad, será sancionado con una multa de 20 a 1000 módulos (hoy por hoy, cada uno equivale a $153), e inhabilitación hasta 20 días, quien produzca, estimule o provoque ruidos “cuando por razones de hora, lugar o por su calidad o grado de intensidad, se perturbare la tranquilidad o reposo de la población o causare perjuicios o molestias de cualquier naturaleza, bien que se produjera en la vía pública, plazas parques, paseos, salas de espectáculos, centros de reunión, y demás en que se desarrollen actividades públicas o privadas”.

En el caso del interior de los locales, la Ordenanza 10.799 (Código de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Nocturnidad de la Ciudad de La Plata) establece que la presión sonora no deberá exceder los 90 decibeles.

Fuera de los recintos, la consideración de si un ruido determinado entra o no en la categoría de “molesto” tiene que ver con una serie de mediciones a diferentes distancias de la fuente, acompañadas por cálculos y ecuaciones que tienen en cuenta el contexto -ruido de fondo- y la magnitud de la diferencia entre ambos.

En la Comuna local afirman que la fiscalización de ruidos se “intensificó” a partir de la adquisición de instrumental específico de última generación. En la Justicia de Faltas señalan que “se trata de una infracción que, una vez constatada, no deja mucha tela para discutir”, pero aclaran que “no es lo mismo el reclamo por un evento puntual, como puede ser el cumpleaños de alguien en su casa, donde se genera molestia una vez al año y es poco probable que haya una sanción, que un boliche que abre de lunes a lunes”.

 

3.060
Pesos. Es la multa mínima que establece el Código Contravencional platense para quienes generen ruidos molestos. Puede llegar hasta los $153 mil, más clausura o inhabilitación de hasta veinte días. Más de la mitad de los reclamos a la Defensoría del Pueblo local son por este motivo.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE