Se viene otra guerra por el adoquinado: evalúan levantarlo y ya hay controversia

Analizan si es posible remover las piezas existentes y dejarlas en ciertos sitios como “referencia histórica”

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Una vez más se reedita la polémica por el futuro de los adoquines que caracterizaron las calles fundacionales y que todavía componen parte del pavimento del casco céntrico platense. El intendente Julio Garro instaló el debate al señalar al material vial como “antiguo y peligroso” al tiempo que propuso levantar las piezas existentes y trasladarlas a un lugar donde permanezcan como “referencia histórica”.

El reflote del proyecto de alisar con asfalto la totalidad de las calles, se sabe, divide aguas en la Ciudad. Hay quienes consideran que el sistema de empedrado es poco práctico, complica el andar de los vehículos y hasta rompe autopartes mientras que del otro lado de la controversia se oponen a su remoción las entidades dedicadas a la preservación del patrimonio urbano ligado a la historia de La Plata.

Garro se refirió al adoquinado platense y dijo que es peligroso porque “con lluvia o humedad se hace muy difícil frenar”. Mencionó, además, como una de las zonas más críticas en ese sentido diagonal 73 desde plaza Moreno a 19 y 44. “Vamos a abrir el debate -puntualizó- y en todo caso llevaremos esos adoquines a un mismo lugar como referencia histórica, como ocurre en Meridiano V”.

Fuentes del Municipio, asimismo, aseguraron que “los equipos técnicos están estudiando cómo realizar la remoción de los adoquines”.

Ahora, para concretar el proyecto de reemplazo de los adoquines por asfalto en las trazas platenses el Concejo Deliberante deberá revocar con otra ordenanza la que leva el número 9.008, sancionada en 1998 y cuyo autor fue el actual presidente del Bloque Cambiemos del Concejo Deliberante, Claudio Frangul. La normativa vigente declara “como parte integrante del Patrimonio Arquitectónico y Cultural el empedrado de granito y/o granitullo de las calles, avenidas y paseos del partido de la ciudad de La Plata”. En la medida se expresa especialmente que la Comuna “deberá arbitrar todos los recaudos pertinentes a fin de conservar y mantener en buen estado el empedrado existente en las calles de manera de no afectar o destruir el valor cultural que representan, atento su relevancia histórica.”

El arquitecto Rubén Pesci, especialista en Desarrollo Sustentable, no comparte la idea de que se elimine el empedrado. “Siempre lo último que hay que hacer es sacar. Los adoquines son parte de nuestra historia. Si hay que levantar alguno no sería tan grave, pero no todos, porque son parte del patrimonio. Hay que tratar de conservarlos y repararlos cuando se deterioran”, precisó el profesional que mencionó el ejemplo de la ciudad de Bologna, donde, resaltó “levantaron todos de la calle principal y los volvieron a colocar”.

La ordenanza que protege los adoquines se acompañó con un listado de las calles que por estar empedradas debían preservarse. Esas cuadras son: 39 entre 7 y diagonal 74; 4 entre diagonal 74 y 44; plaza Italia -7 y 44-; 46 entre 1 y 2; plaza Almirante Brown -1 entre 51 y 53-; 56 entre 1 y diagonal 78; 58 entre 13 y diagonal 74; 63 entre diagonal 79 y 13; 71 entre 12 y 20; 9 entre 60 y 66; diagonal 111 y diagonal 112, entre 65 y plaza España; 3 de 62 a 64; 3, de 35 a diagonal 74; y 9 entre 39 a 43.

También las calles 41 entre 7 y 9; 47 entre 1 y diagonal 77; diagonal 78 entre 1 y plaza Rocha; 60 entre 2 y 3; 66 de 1 a 12; 15 entre 60 y 61; 8 entre 65 y 66; 2, desde 60 a 65; 41 entre 12 y 13; 50 entre 1 y 122, 57 entre 1 y 115; 61 entre diagonal 79 y 3; plaza Matheu -1 y 66-; 12 de 64 a 68; 7 entre 65 y plaza España; 5 entre 60 y 72; las plazas Rocha -7 y 60-y Alsina -1 y 38-.

Dentro del casco urbano completan la lista 5 entre 39 y diagonal 74; 11 entre 39 y diagonal 77; diagonal 73 entre 13 y 19; 122 y 52; 58 entre 1 y 115; 13 entre 54 y plaza Máximo Paz -13 y 60-; 62 de 4 a 16; 10 entre 65 y 66; y plaza España.

En rigor, desde la aprobación de aquella disposición la colocación de parches y bandas asfálticas modificó el paisaje vial en varias de esas ubicaciones.

Los empedrados tienen una vida útil mucho más larga que los trabajos de asfalto, tanto que algunos datan de la época fundacional. Sin embargo, su mantenimiento sólo puede realizarse de manera artesanal, por lo que requiere de tiempo y de una fuerte inversión.

 

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