Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
En todo el cuerpo

Cómo prevenir y combatir la flacidez

Con el paso del tiempo, el organismo produce menos colágeno y elastina, quitándole firmeza a la piel. Hábitos y tratamientos estéticos contra este problema

La flacidez puede combatirse con ejercicios y tratamientos estéticos

FOTOS: SHUTTERSTOCK

La flacidez corporal es una de las consecuencias corporales del paso de los años que más se plantean en los consultorios médicos y de esteticistas. Hombres y mujeres observan que en el rostro, brazos y glúteos, entre otras zonas del cuerpo, la piel se afina y pierde tonicidad.

Esto se debe a la pérdida de unas fibras necesarias para que la piel y el tejido muscular se mantengan tensos y firmes, hablamos del colágeno y la elastina. Según explican los especialistas, ambas se van perdiendo poco a poco con el paso de los años, porque esto forma parte del proceso natural de envejecimiento.

Sin embargo, se puede ralentizar el envejecimiento llevando una vida saludable y prestando atención a algunos hábitos cotidianos del día a día.

El paso del tiempo es inevitable, y la genética heredada también. Pero hay algunas situaciones en particular que pueden provocar flacidez.

El embarazo y la lactancia pueden provocarla en algunas zonas determinadas, especialmente en el abdomen y en el pecho, debido a los cambios que experimenta el cuerpo de la mujer en estas etapas de la vida.

Claro que además existen algunos otros factores de riesgo que se pueden evitar y que harán que se tenga un mejor aspecto de la piel.

Al bajar de peso en un corto periodo de tiempo, el volumen corporal también se reduce, haciendo que parte de la piel de todo el cuerpo sobre, quedando flácida, y que los músculos queden menos firmes. Esto es especialmente visible en zonas donde antes se comienza a perder masa, como el abdomen, el pecho, los brazos o los muslos.

Las mujeres que entran en la etapa de la menopausia tienen más predisposición a una bajada de estas dos proteínas (colágeno y elastina), cuya carencia fomenta la flacidez corporal. Aun así, no hay que darse por vencido, pues se puede contrarrestar.

Otro factor que puede generar flaccidez es el sol. Si se abusa de la exposición solar sin protección, como en el caso de la tanorexia, la piel pierde su hidratación y con ella su consistencia, además de tener más riesgo de desarrollar enfermedades graves como cáncer de piel. Utiliza todos los días protección solar en las zonas expuestas, incluso cuando esté nublado.

Tanto el tabaco como el alcohol impiden que la piel se oxigene todo lo suficiente, por lo que se deshidrata, perdiendo toda su firmeza y presentando un aspecto apagado, además de descolgado.

Somos lo que comemos, y llevar una dieta pobre en proteínas vegetales y animales, y rica en grasas e hidratos de carbono puede pasarle factura a tu salud y también al aspecto de tu piel.

No hacer ejercicio puede hacer que la gravedad afecte más a tus músculos y a tu piel, haciendo que se vean con poca firmeza.

En síntesis, llevar una vida sana y con actividad física va a ayudar a evitar una flacidez corporal prematura, más allá de la carga hereditaria y algunas situaciones particulares que cada persona pueda llegar a vivir.

Tratamientos

Pero para poder evitar que la piel pierda firmeza, también hay tratamientos estéticos que pueden colaborar en el aspecto del cuerpo.

Claro que los resultados dependerán de realizar un correcto diagnóstico en función de la edad, sexo y estado de la flacidez; aun así, los expertos recomiendan la combinación de diferentes técnicas, de ser posible.

La radiofrecuencia médica estimula la formación de elastina y colágeno (neocolagenosis), mejora el drenaje linfático y la microcirculación de la piel y del tejido subcutáneo, gracias a la corriente de alta frecuencia que calienta de manera interna las células, y reduce la elastosis de la zona y ayuda a revitalizar la piel. Es un procedimiento no invasivo.

Con la carboxiterapia se aplican microinyecciones de dióxido de carbono (CO2) de manera subcutánea para ayudar en la regeneración de la piel y a su microcirculación. Con este tratamiento aumenta la formación de colágeno en la zona, que hace que se vea más luminosa y tersa. Además, el CO2 ayuda a acabar con la grasa corporal. Se requieren mínimo unas 15 sesiones para los resultados definitivos.

El ultrasonido focalizado de alta intensidad actúa a nivel de las fibras de colágeno provocando su desnaturalización y posterior reorganización en otras de mayor calidad. Se necesitan varias sesiones para obtener los resultados deseados.

Con la mesoterapia corporal se aplican microinyecciones a nivel intradérmico de silicio orgánico, combinado con otros principios activos, se mejora la unión existente entre las moléculas del tejido conectivo y se reestructura la matriz extracelular del ácido hialurónico y el colágeno, mejorando la flacidez de las zonas corporales. Se recomiendan varias sesiones semanales o quincenales, durante los dos primeros meses del tratamiento y puede combinarse con la carboxiterapia para mejores resultados.

 

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla