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Espectáculos |EN DIÁLOGO CON EL DIA
Vera Spinetta: “La música es algo transformador”

Tras lanzar su primer disco, “Terso”, la actriz, cantante y poeta habla de las búsquedas musicales y personales, la maternidad y las expectativas de los demás

Vera Spinetta: “La música es algo transformador”

“Terso”, disponible en las plataformas digitales, marca el debut de vera, la menor del clan spinetta

Pedro Garay

Por: Pedro Garay
pgaray@eldia.com

24 de Septiembre de 2020 | 04:32
Edición impresa

“Solo queda confiar en mí”, canta Vera Spinetta, mientras suena un delicado piano, en la última canción de su primer disco, una colección de misteriosos sonidos electrónicos de aura lo-fi elevados por el dulzor de la voz de su protagonista. Un trabajo definido perfectamente por su nombre, “Terso”, que acaba de lanzar en las plataformas digitales, y que marca el debut musical de la artista, un acto de coraje para la actriz, cantante y también poeta.

El disco, que define como “una búsqueda profunda de identidad y fluir, sin tener una meta relacionada al tiempo o las presiones”, lleva más de dos años en producción: en 2018 llevó algunas canciones propias a Guido Moretti y Pablo Damián Bursztyn, “y empezamos a indagar un poco en esas canciones, hasta que apareció un sonido que no había aparecido antes”, cuenta la artista, en diálogo con EL DIA. “Nos dimos cuenta de que ese era el sonido que queríamos, así que partimos desde ahí: todos los primeros temas, la primera época de grabación, fue descartada, y empezamos a armar otros nuevos, a partir de esa nueva premisa, de esa identidad sonora”.

El proceso continuó de la misma forma, explorando y descartando, incluso descartando “cosas con las que te encariñás, pero que no terminan de cumplir esa identidad”, hasta encontrar los siete temas que componen el disco, siete canciones homogéneas, con un sello esencial, “pero heterogéneas a la vez, que toca distintos paisajes”. Por eso, la hija de Luis Alberto no duda en definir el álbum como “un disco de búsqueda. Y una búsqueda personal, y larga, de encontrar algo que me identifique”.

“Terso” iba a ver la luz en marzo, “y después en abril, se fue corriendo por la pandemia…”, se ríe Vera, pero, finalmente, decidió lanzarlo hace unos días, aún cuando no podría presentarlo en vivo. “El disco se terminó este año, así que me parecía importante que el disco saliera en el año que terminó, no esperar por especular”, dice.

“Pero”, agrega, “las presentaciones las quiero hacer en vivo, no quiero hacer streaming, porque siento que el disco va de la mano de una propuesta visual, presencial, que completa de alguna forma el ciclo. Para eso habrá que esperar”.

La más joven del clan Spinetta no negocia el vivo, porque “el show tiene una propuesta conceptual que va de la mano de la música, y creo que vale la pena esperar para verlo en persona: me parece que hay que darle la importancia que tiene a presentar un show, a mi me ha cambiado la vida ver determinados shows en vivo, estar ahí resonando con la música que está ahí, resonando en el pecho, moviéndote el cuerpo”.

Spinetta nació en 1991 y desde muy joven se lanzó a la actuación, con trabajos en películas como “Las viudas de los jueves”, “Voley” y, recientemente, “Soledad”, sobre la vida de María Soledad Rosas, ícono del anarquismo a la que la actriz le puso el cuerpo en una aplaudida y poderosa actuación. Pero mientras trabajaba de actriz, confiesa, nunca dejó de escribir y pensar la música.

“Mis pilares son la actuación, la escritura y la música, solo que la escritura y la música me estoy animando recién ahora a mostrarlo: es algo nuevo para los demás, pero para mi no, es lo que hago. Sí creo que la actuación es mi profesión, a lo que le dedico más tiempo, estudio, trabajo, pero aún así la escritura y la música son igual de importantes”, cuenta.

Y no se animaba a mostrar estas facetas, agrega, porque “soy muy exigente conmigo misma, y tal vez no cumplía con mis propias expectativas. A la vez, había un poco de miedo a exponerme del todo: la música, y también la poesía, es como una desnudez. No es lo mismo que la actuación, que es un trabajo grupal, donde si bien uno compone un personaje, siempre estás trabajando sobre la visión del director, la creación del director. Ahí hay una especie de tranquilidad de que uno está mostrando solo una parte. En cambio, la escritura, la música, es otra índole de exposición, y siempre me dio mucho pudor mostrarme”.

LOS MIEDOS

“Yendo camino hacia la profundidad de conocer el propio talismán, habita la oscuridad que pronto será expansiva luz; no tengamos miedo”, escribe Vera en “Eclosión”, su libro de poesía, publicado el año pasado, y que marcó el primer salto al vacío de Vera Spinetta, la resolución de exponerse a través de sus palabras como nunca lo había hecho.

Un trabajo, confiesa, impulsado por haber encarnado a María Soledad Rosas: “Soledad fue un despertar, en principio, de mi seguridad personal, de sentir que uno da todo en un proyecto, verme en una pantalla y estar contenta con lo que veo. El libro fue una consecuencia, fue decir ‘yo soy esto, voy a mostrar esto que soy sin tanto miedo’”, afirma Spinetta.

Un año más tarde, sigue confrontando los miedos: apuntalada, cuenta, en la comodidad y la confianza que le aportaron sus socios creativos en “Terso”, Moretti y Bursztyn, lanza su primer disco, exponiéndose a lo que implica introducirse en el universo musical, en Argentina, con el apellido Spinetta. Pero, dice Vera, aunque lanzar su primer álbum era “un paso enorme”, las expectativas de los demás “no era algo que me quitara el sueño. Me traía más problemas lo que pensaba yo”.

“Las expectativas de los demás… que las manejen los demás. Si uno se pone a pensar en eso, siempre va a haber alguien que te diga algo: si se parece a Spinetta, porque se parece a Spinetta, si no se parece, porque no se parece… Entonces, digamos que el problema lo tienen los demás: el que quiera juzgar las cosas desde ese punto de vista, que lo haga, cada uno es libre”, dispara.

E insiste: “Siempre te pueden juzgar por una cosa u otra, y cuando una se expone también está en un punto preparado para eso. Yo, desde que me expuse siendo actriz, he escuchado que si trabajo es porque soy la hija de Spinetta y si no trabajo es porque soy la hija de Spinetta. Entonces, lo importante es estar uno en eje con quien es, ser sincero: este es un disco muy genuino, que no busca un resultado, sino que busca una expresión personal. Estoy muy contenta de haberlo hecho desde el corazón, sin esperar nada a cambio. Y creo que la gran mayoría reaccionó con mucho amor, hubo una recepción hermosa de la gente”.

ENCIERRO, MÚSICA Y MATERNIDAD

“El sonido desarma la complejidad del pensamiento”, canta Spinetta en “Incesante”, que como el resto de su colección, suena terso sobre una cuarentena para nada tersa: el agradecimiento del público al trabajo de Vera ha estado relacionado no solo a la sinceridad del sonido, sino al bálsamo que brindan las canciones en tiempos de incertidumbre. La música, sagrada siempre.

“Las artes siempre son necesarias, y más en estos momentos de crisis. Mucha gente la está pasando muy mal, a todos nos toca, todos lo sufrimos de alguna manera, así que me parece algo bueno brindar cosas lindas en este momento. La música siempre es algo transformador”, dice al respecto la menor de los Spinetta, que atraviesa la cuarentena con un nuevo habitante en su hogar: casi en simultáneo, Vera dio a luz a su disco y se convirtió en madre por segunda vez, viviendo ahora junto a Eloísa, su hija más grande, y el músico mendocino Juan Saieg, su pareja, y Azul, el nuevo integrante de la familia.

“Estamos muy felices”, dice Spinetta, y la voz se le ilumina. “Hace unos meses aceptamos la situación del encierro y al final estuvo buenísimo poder ver el lado positivo, disfrutar de estar los tres viviendo el embarazo, tan unidos, todo tan en casa, armando el nido para Azul, disfrutando del privilegio de haber podido vivir este momento único todo el día, y ahora estar todo el tiempo con Azul: en general no es algo que uno puede vivir porque está trabajando, tiene obligaciones, necesidades”.

Sin embargo, confiesa que “me da un poco de pánico, sí”, traer un bebé a este mundo en el que “no sabemos para dónde va todo”. Pero “a la vez traer seres que pueden cambiar un poco las cosas, cambiar las reglas del juego, tener otra mentalidad, otra conciencia, nueva data, me parece muy valioso. La juventud es la que tiene la fuerza máxima”.

Spinetta nació en 1991 y desde muy joven se lanzó a la actuación, con trabajos en películas

Mientras trabajaba como actriz, Vera nunca dejó de escribir y pensar la música

Desde que me expuse siendo actriz, he escuchado que si trabajo es porque soy la hija de Spinetta y si no trabajo es porque soy la hija de Spinetta. Lo importante es estar uno en eje con quien es, ser sincero”

Vera Spinetta, sobre los prejuicios

 

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