Ya lo tenían visto por los robos, avisaron y cayó el terror de las joyerías del Centro

La policía detuvo a un hombre, que estaba con un presunto cómplice, luego de que en un comercio lo reconocieran por otro atraco

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Desde el verano último ya era notoria la presencia de delincuentes “especializados” en joyerías del radio céntrico platense, principalmente en calle 8 desde 47 hasta 50.

El plan de acción, según contaron en comercios de ese sector a este diario, consistía en atacar a media mañana. Antes, permanecían algunos minutos observando la vidriera de la joyería que elegían para robar.

Así, queriendo aparentar ser clientes, antes de entrar a asaltar a sus víctimas, los ladrones se cercioraban sobre los movimientos dentro del negocio.

Al menos una de las “caras repetidas” desde enero tendría alrededor de 30 años, según los cálculos de los comerciantes de esa zona. Ayer habría vuelto a las andanzas con otro acompañante.

Primero en una joyería que está dentro de la Galería Rivadavia, en 8 entre 49 y 50, y minutos después en otra que está enfrente, en un local que da a la calle 8.

En ninguno de esos comercios se repitió la historia reciente, porque desde el otro lado del vidrio los reconocieron y alertaron de su presencia a la Policía, que se presentó en la cuadra y los detuvo. Se sospecha que estaban a punto de robar en el local de la galería.

“YA LA TOMARON DE PUNTO”

El susto mayor de la víspera se lo llevaron en una joyería que funciona en el interior de la Galería Rivadavia: vieron a uno de los que, según calculan, asaltó el negocio al comenzar el año y luego, siempre acompañado por un cómplice, rompió a mazazos la vidriera cuando la joyería estaba cerrada.

En los hechos, no pasaron más de dos meses. Con reserva de identidad, un comerciante del área le contó por la tarde a este diario que “el mismo tipo, de algo más de 30 años, también vino a robar en enero y luego en marzo, pero en este caso cuando no había nadie”.

Por eso, indicó la fuente, “en esa joyería sienten que los tomaron de punto”.

Sobre el nuevo capítulo delictivo que habría intentado “escribir“ ayer junto a un cómplice, reflejó que “en algunos comercios le sacaron foto a uno de ellos y la enviaron por WhatsApp a nuestro grupo de comerciantes de calle 8”.

Entonces, en uno de los locales también afectados vieron avanzar lo que se sospechaba: que ese ladrón estaba a punto de volver a asaltarla.

“SIEMPRE A LA MISMA HORA“

En ese local se precisó que “los delincuentes vienen a robar siempre a la misma hora, las 9 y media de la mañana, cuando saben que dentro de la Galería no hay público. Primero se paran frente a la vidriera”.

Luego de que la joyera se encerrara en su negocio para evitar que el hombre ingresara y tras avisar de la situación, el presunto delincuente y su acompañante se cruzaron a la joyería de enfrente, en la misma cuadra.

Allí repitieron su modus operando: según contaron en los comercios, uno se puso a mirar la vidriera, como un cliente cualquiera, mientras el otro se ocupaba de oficiar de “campana”.

Al difundirse la foto de quien sería el mismo asaltante que desde enero ya fue visto en al menos tres ocasiones intentando robar, policías de esa jurisdicción fueron alertados por denuncias transmitidas al 911 y se presentaron en la cuadra donde sembraban el terror.

“Vinieron policías de civil y los atraparon cuando estaban listos para entrar a asaltar en otra joyería”, consignó una comerciante que vio de cerca toda la secuencia.

Enseguida, recordó que “en enero entraron a un local, hicieron tirar detrás del mostrador a la mujer que atendía y la ataron con precintos, para luego robarle y escapar”.

Todo había empezado con el ingreso de uno de los dos asaltantes, con la excusa de “querer ver una cadenita de oro”.

La farsa duró unos pocos segundos y uno de los ladrones le mostró a la comerciante que debajo de su remera ocultaba un arma de fuego.

Su cómplice se sumó al ataque instantes después.

“ACÁ NOS ROBÓ EN FEBRERO”

Apenas se subió al grupo de WhatsApp de comerciantes de calle 8 la imagen de uno de los asaltantes que intentaron robar en dos joyerías de 8 entre 49 y 50, en otra de 8 y 47 lo reconocieron.

Jeanette (28), empleada de este local le contó a este diario que “uno de los dos detenidos vino acá a robar en febrero pasado, con un cómplice al que le faltaba un ojo y se quedó afuera”.

Ayer su cómplice fue otro.

 

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