Diez años luchando para esclarecer el crimen de su esposo: detienen a sospechosos y van a juicio

El fiscal del Crimen de La Plata Marcelo Romero pidió hoy la elevación a juicio oral de la causa que investigó el robo y homicidio en Guernica de Marcelo Pereyra (31), un empleado gastronómico que en febrero de 2011 recibió varias puñaladas en el pecho, por parte de dos motochorros que le robaron una mochila con el celular y un pedazo de carne que llevaba a su casa, para compartir una cena con su mujer, Carola Sánchez, quien transitaba por la zona en un remís y se detuvo a prestar ayuda, al ver una persona tirada en la calle. 

En tal sentido, voceros judiciales indicaron que la mujer, tras detenerse junto a una amiga comprobó que la víctima era su esposo, con quien había mantenido una conversación telefónica minutos antes. Le hizo maniobras de RCP, pero estaba gravemente herido, una de las puñaladas le cortó la arteria aorta. Pereyra murió desangrado cuando esperaba la ambulancia.

Desde ese momento -agregaron- la viuda comenzó a pedir justicia y hasta pensó en encadenarse en la Gobernación en el 2019, por entonces a cargo de María Eugenia Vidal, porque la causa, que estaba abierta en una fiscalía descentralizada se había sido archivada.

La causa pasó a manos del fiscal Romero, quien reanudó la investigación y pudo identificar y detener a los presuntos autores, el último en mayo de este año, detallaron las fuentes consultadas.

También afirmaron que la mayoría de los elementos que solventaron la causa ya estaban en el expediente, pero no habían sido debidamente investigados. Muchos habían sido aportados por Carola. Primero fue el celular de la víctima: uno de los detenidos lo había vendido a una vecina del barrio, que después lo revendió a otra. Las encontraron rastreando el número. Fue ese pasamanos el que apuntó contra Leandro Federico Ramos (30), apodado "Chinchulín". Pasó un tiempo hasta que lograron identificarlo, pero sobre todo recolectar elementos suficientes para ordenar la detención. Algo que finalmente ocurrió el 30 de septiembre de 2020 después de dos allanamientos.

Una de esas pruebas fue el relato de un testigo que afirmó haber escuchado a Ramos esa noche decir, al enterarse que habían encontrado a un joven muerto en la ruta: "Entonces lo matamos", mientras arrojaba a una fogata la billetera de Marcelo que tenía las fotos de su mujer Carola, de sus hijas y de sus nietos. También la ropa que el hombre se iba a poner porque planeaba a ir a la fiesta con su esposa, dijeron los voceros consultados.

Fuentes de Tribunales explicaron que ese testigo dijo que  Ramos, de entonces 20 años, esa noche fue en su bicicleta sólo con el celular y hasta con la bolsa de carne que Marcelo llevaba a su casa. Logró escapar durante nueve años. Pero "Chinchulín" no estaba solo al momento del homicidio. "Chiringo", su cómplice, llegó a la fogata con la mochila de Lanús que era de la víctima.

 "Chiringo" es Marcelo Alejandro Albelda (28), quien permanecía prófugo desde septiembre del año pasado, cuando ordenaron su captura. Lo buscaron en Presidente Perón, en Guernica y en los lugares que solía frecuentar en la Ciudad de Buenos Aires. Desapareció, pero cayó el 9 mayo último, después de que la Policía lo detectara de nuevo en Guernica. Estaba en su casa, a seis cuadras del lugar donde había matado a Marcelo, dijeron las fuentes.

Abeldía y Ramos enfrentan ahora, en caso de prosperar el pedido de elevación a juicio del fiscal Romero que deberá ser resuelto por el juez de Garantías, un juicio por el delito de "homicidio en ocasión de robo".

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