En clínicas privadas ya restringen las guardias
Edición Impresa | 24 de Agosto de 2022 | 02:13

“No hay más guardia nocturna” o ”sólo código rojo”. Son esas algunas de las respuestas con las que alguien que necesite atención médica se puede encontrar a medianoche en alguna clínica u hospital privado de la Ciudad. Así que, a seguir buscando porque en otros establecimientos, todavía hay guardia nocturna. El nuevo panorama con que se chocaron algunos pacientes fue confirmado desde la Federación de Clínicas de la provincia de Buenos Aires (Fecliba), donde advierten que ese cuadro emerge de una situación que combina una doble situación de crisis: la económico financiera en el sector y la falta de personal en algunas especialidades, entre las que se cuentan la guardia.
Néstor Porras, titular de la entidad bonaerense, le dijo a este diario que no es el caso de los que nuclea Fecliba, pero algunos sanatorios ya atienden de noche -por la guardia- sólo casos “muy específicos y si hay alguna urgencia grave”.
Según el dirigente, “en términos generales, faltan médicos de guardia, terapistas, obstetras y clínicos. Se debe a varios factores”. Detalló, por un lado, que en las salas de urgencias repercute “el cambio generacional, que es imposible de detener”.
Según analizó, está la idea de que “la guardia ata un poco y la gente joven quiere ser más libre, elegir días y horarios. No buscan atarse a una guardia. Ha cambiado la mentalidad y ponen sus tiempos. También, un sector donde va a sufrir vicisitudes y a veces hasta son maltratados”, indicó Porras sobre el flagelo de la violencia hacia el personal de la salud.
“Estadísticamente, hay un gran promedio de mujeres”, dijo sobre la graduación médica y añadió que “tienen otras restricciones y especialidades. Además, tienen compromisos con sus casas y familias”. Al margen de eso, en suma, el directivo consideró que “los médicos buscan la especialidad para subsistir”. En el ranking de ingresos, las que aparecen en la lista crítica de las guardias y consultorios, estarían más abajo. Se suman, pediatras y especialistas en neonatología.
residencias desiertas
Según sostuvo Porras “están quedando desiertas residencias de estas especialidades en los hospitales públicos”.
El diagnóstico de Fecliba sobre este nuevo fenómeno vuelve sobre un tema ya expuesto en los últimos días ante este diario: “Después, está el alto costo por el pago de las guardias. Las clínicas están al límite de las posibilidades económico financieras, por la inflación, los altos costos de los insumos. Luego de la pandemia no vemos un solo proveedor que diga que baja la mercadería”, graficó sobre insumos críticos. En contraposición, en Fecliba sostienen que en el último tiempo debieron acomodar sus números a esquemas de pagos cada vez más cortos.
Faltan profesionales en especialidades como clínica, obstetricia o neonatología
En este escenario, según indicó Porras, “la masa salarial, con todo el derecho que corresponde, afecta también a los esfuerzos de la clínica para cubrir los servicios”, dijo.
El titular de Fecliba sostuvo que “como red sanatorial queremos que todos ganen lo mejor posible. El tema es tratar de que se cumplan los convenios, lo firmado”.
Con todo, se advierte que hay un cuello de botella entre los ingresos y “los bajos costos que tenemos en las prepagas y obras sociales sindicales”.
El pago por hacer guardia varía. En la Ciudad, esos médicos facturan las prácticas
Eso es, lo que los centros de salud tienen fijado por cada servicio en el nomenclador. No obstante eso, Porras dijo que “con Pami y Ioma hay una interacción de afinidad. En la pandemia pudimos trabajar y no quedó nadie en la calle, pero el recurso en salud es finito, la demanda supera la oferta”, apuntó el directivo y volvió a otro ítem de lo que se menciona entre los desbalances de costos: “las nuevas tecnologías triplican el valor”.
El escenario se presenta así aún cuando la Superintendencia de Salud de la Nación retocó el nomenclador de los costos de las prácticas y hubo aumentos para prepagas.
Situaciones complicadas
“Vamos hacia situaciones complicadas”, avisó el directivo de Fecliba, pero destacó “el compromiso de IOMA y Pami y el Ministerio de Salud”.
Fecliba concentra alrededor de 300 establecimientos de La Plata, el Gran Buenos Aires y regiones del centro y el sur del territorio bonaerense.
En total, en los centros de salud privados trabajan con 110 convenios con obras sociales y pre pagas.
En cualquier situación que se genere en las negociaciones de ingresos y salidas, en las clínicas también aparecen condicionados por la inflación: “Los precios son relativos porque arreglás un precio y la inflación te come”, definió Porras.
Los establecimientos tienen en estos momentos una amplia banda de pago por 24 horas en las urgencias.
Sobre eso, se agrega algo de plata a quienes cubren la guardia de los fines de semana. A la vez, en zonas como La Plata, a lo que se cobra por guardia se le suma la posibilidad de facturar como propio el bono de la obra social o la consulta particular.
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