En las calles 467 y 14C de City Bell, autores ignorados aprovecharon que el dueño de una vivienda se había ido de viaje para meterse en su domicilio, romper todo y llevarse distintos elementos de valor.
Uno de sus hijos, encargado de darle de comer a los perros, fue el que se topó con esa terrible escena.
Ahora se espera el penoso regreso de la víctima para saber qué le robaron.
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