La guerra sin fin de los Beckham: “No quiero reconciliarme”

Brooklyn, el hijo mayor de David y Victoria Beckham, marcó el punto sin retorno en la relación familiar y lanzó graves acusaciones. Todo sobre un conflicto que parece ser irremediable

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“No quiero reconciliarme con mi familia. No me están controlando, por primera vez en mi vida estoy defendiendo mis intereses”, con estas palabras Brooklyn Beckham desató un nuevo capítulo en el ya conocido conflicto con sus padres, David y Victoria Beckham y sus hermanos menores, Romeo, Cruz y Harper.

El hijo mayor de la pareja viene enfrentado a sus padres desde hace largo tiempo y en 2025 todo se tornó más grave cuando directamente cortó comunicación y lazos con el exfutbolista y la diseñadora. ¿El motivo del conflicto? Nicola Peltz Beckham, la esposa del joven, de quien se rumoreaba estaba en malos términos con sus suegros, y el reciente comunicado de Brooklyn terminó por confirmarlo.

Y es que el heredero y aspirante a chef dejó en claro esta semana no sólo no querer entrar en contacto con su familia, sino la incomodidad que vivió con ellos, acusándolos de intentar sabotear constantemente su relación con Nicola, incluso en el día de su propia boda, celebrada el 9 de abril de 2022. “Mi madre estaba esperando para bailar conmigo… Bailó de una forma totalmente fuera de lugar frente a todos. Jamás me sentí tan incómodo o humillado en mi vida”, contó.

Además, el joven pareció confirmar el rumor de que Victoria se habría negado a realizar el vestido de boda de Nicola a poco tiempo de que se realizara la ceremonia, un detalle que dividió las aguas entre los conocedores fashionistas.

Luego, Brooklyn remarcó que para sus padres “la marca Beckham va primero. El ‘amor familiar’ depende de cuánto publiques en redes sociales o de qué tan rápido dejes todo para aparecer en una foto familiar”.

EL VESTIDO DE LA DISCORDIA

Una de las narrativas que Brooklyn sigue sosteniendo en su descargo y que se usó para posicionar a Victoria Beckham como una villana fue el vestido de novia que se suponía que diseñaría para Nicola.

“En el compromiso, Victoria le dijo a Nicola que le encantaría diseñar su vestido; Nicola respondió que sería un honor”, había dicho un informante a la revista People sobre el conflicto del traje nupcial. “Sin embargo, con el paso de los meses, quedó claro que no era una prioridad para Victoria, que finalmente llamó a la madre de Nicola para comunicar que no haría el vestido”, sumó.

Continuando esta línea narrativa, Brooklyn reafirmó en su descargo: “Mi madre canceló la confección del vestido de Nicola en el último momento, a pesar de lo emocionada que estaba por lucir su diseño, lo que la obligó a buscar urgentemente un vestido nuevo”.

Estos dichos fueron rebatidos por varios conocedores de moda y periodistas fashion, quienes recordaron que el vestido que usó Peltz para su boda tomó un año en su confección. Se trató de un diseño de Valentino que se realizó especialmente para ella, con lo cual la narrativa de que quedó sin traje nupcial a último momento no terminaría de cuadrar. “Unos días después de la boda se publicaba un reportaje en la Vogue británica en donde se decía que el vestido de novia era la culminación de un año de trabajo. Se habla de que hubo varias conversaciones con el equipo de Valentino y dos viajes a Italia y a Miami para las pruebas”, contó la periodista española Nuria Marín.

“Una búsqueda rápida en Google evidencia cuántas veces se ha reciclado esta historia sin sentido para presentar a Nicola como una víctima. Como siempre, los Beckham han mantenido la compostura pese a los constantes ataques en medios”, sumó otro informante a People.

¿QUIÉN CONTROLA A QUIÉN?

En su descargo, Brooklyn habla de otro de los temas comentados durante este tiempo: ¿quién lo controla? Desde que comenzó esta batalla mediática, se dijo que el primogénito de los Beckham estaba ahora bajo las órdenes del clan Peltz, la megamillonaria familia de su esposa, y que incluso la propia Nicola estaría detrás de todas las acciones del joven con respecto al distanciamiento con sus padres.

Sobre esto, Brooklyn aclaró: “La idea de que mi esposa me controla es completamente errónea. Mis padres me han controlado la mayor parte de mi vida. Crecí con una ansiedad abrumadora”.

Por último, el joven dijo la frase con la que selló la distancia irrevocable de sus padres y sus hermanos: “Desde que elegí distanciarme, siento paz y alivio. Mi esposa y yo no queremos una vida diseñada por la imagen, la prensa o la manipulación. Solo buscamos paz, privacidad y felicidad para nosotros y nuestra futura familia”.

Brooklyn y Nicola marcaron la distancia final

David Beckham

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