Cuando lo que no dijimos se convierte en un ancla

Edición Impresa

Se conocieron en una parada de colectivo, un día de calor pegajoso. Hablaron de cosas inútiles: el retraso, el clima, una canción que sonaba desde un auto. Después cada uno siguió su camino, convencido de que ese encuentro no merecía ser recordado.

Pero se volvieron a cruzar. Una vez en una librería, otra en un bar. Empezaron a saludarse con una sonrisa que duraba un segundo más de lo necesario. Nunca dijeron nada. No hubo citas ni declaraciones. Solo una cercanía tímida, sostenida por la repetición.

A veces caminaban juntos unas cuadras. El amor, en ese caso, fue una hipótesis: algo que pudo ser y no fue, pero que igual dejó huella.

Con los años, ambos entendieron que el amor también existe en lo que no se dice.

 

Cómo enviar su carta al correo de lectores:
Quienes estén interesados en compartir sus vivencias, narrar anécdotas, publicar opiniones sobre la cultura o, simplemente, divulgar un texto literario y creativo de producción propia, pueden enviarlo a libros@eldia.com.
Correo de lectores

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE