¿El mate hidrata o no?: mitos, verdades y lo que dice la ciencia sobre la infusión más argentina
Edición Impresa | 15 de Febrero de 2026 | 04:03
En la Argentina, el mate no es solo una bebida: es un ritual cotidiano, una excusa para el encuentro, un compañero fiel del trabajo, el estudio y los momentos de descanso. Sin embargo, detrás de su omnipresencia surge una pregunta que se repite cada vez con más fuerza: ¿el mate hidrata o no? ¿Puede contar como parte de la ingesta diaria de líquidos o incluso reemplazar al agua?
La respuesta, como suele ocurrir cuando interviene la ciencia, no es absoluta ni tajante. El mate hidrata, sí, pero con matices. Aporta líquidos y beneficios para la salud, aunque no sustituye al consumo de agua pura, que sigue siendo esencial para el correcto funcionamiento del organismo.
EL MATE, UNA INFUSIÓN CON VALOR NUTRICIONAL
Durante la “VII Jornada Yerba Mate y Salud”, realizada en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, la bioquímica, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Misiones, Ana Thea, fue clara: “Cuando tomamos mate, nos hidratamos e incorporamos antioxidantes al organismo”. Lejos de ser una bebida neutra, la yerba mate es una planta con una composición química compleja que incluye carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales.
Según explicó la investigadora, las infusiones preparadas con yerba mate sin azúcar son hipocalóricas, bajas en sodio y ricas en compuestos bioactivos. Entre ellos se destacan los polifenoles, las metilxantinas -como la cafeína, la teobromina y la teofilina- y las saponinas, sustancias asociadas a múltiples beneficios para la salud.
Además, el mate aporta vitaminas del complejo B, especialmente tiamina (B1) y piridoxina (B6), y, quizás lo más relevante en este debate, agua: un nutriente esencial que se recomienda consumir en un mínimo de dos litros diarios.
¿CUÁNTA HIDRATACIÓN APORTA EL MATE?
Los organismos internacionales dedicados a la salud indican que entre el 70% y el 80% de la hidratación diaria debe provenir de bebidas, preferentemente agua, mientras que el 20% a 30% restante se obtiene a través de los alimentos sólidos. Dentro de ese porcentaje de líquidos, se incluyen infusiones como el mate, el té o el café, siempre que no tengan agregado de azúcar.
En ese marco, Thea sostuvo que el mate “es una alternativa saludable para tomar parte del agua que tenemos que consumir por día”. Es decir, suma líquidos a la hidratación cotidiana, aunque no todos en igualdad de condiciones.
EL DEBATE DE LA CAFEÍNA Y EL EFECTO DIURÉTICO
El principal argumento de quienes desconfían del poder hidratante del mate es su contenido de cafeína, una sustancia con efecto diurético que puede favorecer la eliminación de líquidos por orina. Sin embargo, las revisiones científicas más recientes relativizan este impacto.
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el consumo de cafeína inferior a 500 miligramos diarios tiene un efecto hidratante similar al del agua. Considerando que un litro de mate aporta, en promedio, unos 300 miligramos de cafeína, el consumo moderado de esta infusión no solo no deshidrata, sino que contribuye al aporte diario de líquidos.
El problema aparece cuando el consumo es excesivo o cuando el mate se prepara con azúcar, edulcorantes o jugos industriales, especialmente en el caso del tereré. Para que el mate cumpla su función hidratante, la recomendación es clara: agua potable o, en el caso del tereré, jugos naturales sin azúcar agregada.
ANTIOXIDANTES Y SALUD INTEGRAL
Más allá de la hidratación, el mate se destaca por su alto contenido de antioxidantes. De hecho, posee alrededor de un 60% más de polifenoles que el té verde. Estudios realizados por investigadores de la Universidad Nacional de Misiones demostraron que, tras el consumo de mate, aumentan las concentraciones de polifenoles en sangre durante las dos horas posteriores, fortaleciendo las defensas antioxidantes del organismo.
El mate hidrata, sí, pero con matices. Aporta líquidos y beneficios para la salud
Estos compuestos ayudan a combatir el estrés oxidativo, un proceso vinculado al desarrollo de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la obesidad, ciertos cánceres y patologías neurodegenerativas. Además, se investiga su efecto prebiótico, ya que favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino y contribuyen al equilibrio de la microbiota.
ENTONCES, ¿EL MATE REEMPLAZA AL AGUA?
La respuesta final es no. Tomar mate no reemplaza la necesidad de beber entre dos y tres litros diarios de agua pura. Aunque aporte líquidos y beneficios nutricionales, el agua sigue siendo insustituible para funciones vitales como la regulación de la temperatura corporal, el transporte de oxígeno, la digestión, la circulación y la eliminación de desechos.
Especialistas en salud coinciden en que el error más común es creer que varios termos de mate equivalen al consumo adecuado de agua. El mate acompaña, suma y complementa, pero no sustituye.
UN EQUILIBRIO POSIBLE
El mate, símbolo de identidad y costumbre arraigada, puede y debe formar parte de un estilo de vida saludable. Consumido con moderación, sin azúcar y acompañado por una adecuada ingesta de agua, aporta hidratación parcial, antioxidantes y bienestar.
En definitiva, no se trata de elegir entre mate o agua, sino de entender que ambos cumplen roles distintos y complementarios. El mate acompaña, conecta y nutre; el agua sostiene la vida. Y en ese equilibrio, tan simple como profundo, está la clave para hidratarse bien sin renunciar a una de las tradiciones más queridas del país.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE