La Plata, una de las capitales de las medialunas por delivery

Se ubica entre las diez ciudades del país donde más se piden estas facturas a través de aplicaciones de reparto. Los detalles

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La medialuna sigue siendo una de las grandes protagonistas de la mesa cotidiana y La Plata no es la excepción. Un relevamiento privado difundido en el marco del Día Internacional de la Medialuna, que se celebra a fines de enero, ubicó a la capital bonaerense entre las diez ciudades del país donde más medialunas se piden a través de servicios de delivery, un dato que refleja hábitos consolidados y una fuerte identidad gastronómica local.

En el ranking nacional, La Plata aparece junto a grandes centros urbanos como la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Rosario, y se posiciona por encima de otras localidades del conurbano y del interior. La presencia de la Ciudad en este top ten confirma que el consumo de medialunas no sólo se mantiene vigente, sino que se adapta a nuevas formas de compra y entrega.

De acuerdo con los datos difundidos por una de las principales aplicaciones de delivery del país, las diez ciudades que más medialunas pidieron durante 2025 fueron, en este orden: Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Neuquén, Vicente López, San Miguel de Tucumán, San Isidro, Tigre, Pilar y La Plata. La capital bonaerense cierra el listado, pero se destaca por su volumen de pedidos en relación con su población y por su histórica tradición panadera y cafetera.

El informe señala que la preferencia por la medialuna se verifica en todo el país, aunque el protagonismo de las grandes ciudades marca una tendencia clara en el uso del delivery también para consumos asociados al desayuno y la merienda.

UN CONSUMO QUE CRECE AÑO A AÑO

Los números muestran un crecimiento sostenido del consumo. Durante 2025, la cantidad de medialunas pedidas aumentó cerca de un 18% interanual, una suba que refleja la incorporación del pedido a domicilio como una práctica habitual más allá de las comidas principales.

La celebración del Día Internacional de la Medialuna potencia aún más esta tendencia. En esa fecha puntual, la demanda suele incrementarse más de un 30% respecto de un día promedio, impulsada tanto por el valor simbólico del producto como por la costumbre de celebrarlo con una compra especial.

HORARIOS Y MOMENTOS PREFERIDOS

El relevamiento también permite identificar patrones claros de consumo. El momento del día en el que más medialunas se piden es el domingo alrededor de las 17 horas, cuando se concentra el mayor volumen de pedidos. Muy cerca aparece el horario de las 9 de la mañana, asociado directamente al desayuno.

Estos datos refuerzan la idea de que la medialuna sigue ligada a los rituales cotidianos: el café de la mañana, la merienda compartida o el cierre relajado del fin de semana.

QUÉ MEDIALUNAS SE ELIGEN

En cuanto a las preferencias, el podio se mantiene estable. Las medialunas de manteca lideran ampliamente el ranking, seguidas por las rellenas y, en tercer lugar, las de grasa. A la hora de acompañarlas, los usuarios suelen sumar otros productos clásicos de panadería, entre los que se destacan el chipa, el sándwich tostado de jamón y queso y la cremona.

La variedad de opciones disponibles también se amplió: en el último año, aumentó la cantidad de comercios que ofrecen medialunas a través de plataformas digitales, incluyendo panaderías tradicionales, cafeterías de barrio y propuestas de pastelería artesanal.

TRADICIÓN PANADERA Y NUEVAS COSTUMBRES

Si bien el origen de la medialuna se remonta al siglo XVII en Viena, con el kipferl, y su popularización en Francia durante el siglo XIX, Argentina adoptó este producto con una identidad propia. En ese contexto, la medialuna argentina se consolidó como una de las variantes más consumidas de la región.

En paralelo, el croissant francés artesanal ganó terreno en el último tiempo, de la mano de la expansión de la cultura del café de especialidad. Sin embargo, la medialuna clásica sigue siendo la favorita, especialmente en ciudades como La Plata, donde la tradición panadera forma parte de la identidad urbana.

DATOS CURIOSOS DEL FANATISMO

El fanatismo por este clásico dejó también algunas cifras llamativas. El usuario que más pedidos de medialunas realizó durante el año fue un porteño, con 389 órdenes registradas, mientras que la compra más grande en una sola orden se realizó desde San Miguel de Tucumán, con 100 medialunas pedidas de una sola vez.

Aunque esos récords no se dieron en La Plata, la ciudad aparece como una de las plazas con consumo alto y sostenido, confirmando el lugar que la medialuna ocupa en la vida cotidiana local.

UN CLÁSICO QUE SE REINVENTA

Más allá de las plataformas y los números, el relevamiento confirma algo que se percibe a diario en bares, panaderías y hogares platenses: la medialuna sigue siendo mucho más que una opción rápida. Es parte del ritual del desayuno, de la merienda y del encuentro.

En La Plata, tradición e innovación conviven. La medialuna mantiene su esencia, pero se adapta a nuevas formas de consumo, consolidándose como un símbolo gastronómico que atraviesa generaciones y sigue encontrando su lugar, incluso, a solo un clic de distancia.

 

La Plata aparece junto a grandes centros urbanos como CABA, Córdoba y Rosario

 

El relevamiento confirma que la medialuna es sagrada en cada mañana y tarde

 

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