La importancia del buen estado edilicio de las escuelas públicas

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Se sabe que los comienzos de los ciclos lectivos se ven condicionados muchas veces por problemas en los edificios escolares, relacionados a roturas en la infraestructura, baños y ventiladores que no funcionan, aberturas que necesitan reparaciones, problemas en el servicio eléctrico y otros inconvenientes que, en ocasiones, virtualmente impidieron comenzar en término con las actividades escolares. Y siempre los reclamos formulados desde las comunidades educativas apuntaron a la necesidad de que se aprovechen los períodos de vacaciones para realizar las refacciones necesarias.

En esta oportunidad, funcionarios de la Comuna anunciaron en las últimas semanas la continuidad de un plan de recuperación edilicia de unas 120 escuelas de la Ciudad, a las que se les está reparando desde filtraciones hasta roturas de mobiliarios, aberturas y otros déficits, antes de que comience el ciclo lectivo, en marzo.

Según indicaron desde el Municipio, la Comuna había intervenido el año pasado 80 establecimientos educativos públicos, para su reacondicionamiento y puesta en valor edilicia. Y, desde octubre, se ocupa de la recuperación de otros 120 edificios, con el objetivo de que lleguen en condiciones antes del inicio de las clases.

Se trata de escuelas provinciales que se encuentran en nuestra ciudad y cuya infraestructura se sostiene, en gran medida, a partir del Fondo Educativo que el Municipio recibe del gobierno bonaerense.

Se indicó que las escuelas sujetas a estas remodelaciones están ubicadas en los barrios de “Arana, Sicardi, Los Hornos, Villa Elvira, Ringuelet, Hernández, Lisandro Olmos, Villa Castells, San Carlos, Tolosa, Gorina, Colonia Urquiza, El Peligro, Melchor Romero, City Bell, Gonnet, Villa Elisa, El Rincón, Arturo Seguí y el casco urbano”.

Respecto a las obras, desde el Municipio afirmaron que las obras “abarcan intervenciones estructurales y trabajos de albañilería, tabiquería, aislaciones e impermeabilización, además de la colocación de revoques, contrapisos y pisos, tareas en cubiertas, cielorrasos y techos, zinguería, carpintería y herrería”.

Se conoce que en casi todos los últimos ciclos lectivos, los alumnos siguen perdiendo días de clase por motivos relacionados a deficiencias en los sistemas eléctricos, mamposterías o techos en mal estado; baños que no funcionan, pérdidas en las redes de gas y otras de similar naturaleza.

Corresponde, entonces, reiterar la conveniencia de que los trabajos de mantenimiento y de pequeñas restauraciones se realicen todos los años –en especial durante las épocas de vacaciones, tal como ha ocurrido en esta oportunidad- ya que, al no ejecutarlas en forma oportuna se originan no sólo riesgos muy graves, sino que después obligan a volcar inversiones de recursos mucho más onerosas.

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