Cuestionamientos a la conmemoración del “Día del juego responsable”

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El 17 de febrero pasado se conmemoró en nuestro país el “Día del juego responsable”, pero esa consigna y esa decisión institucional de recordarlo fueron cuestionadas desde algunos sectores por considerar que se trata de una estrategia creada por la industria del juego para trasladarle la culpa a los usuarios. Y como telón de fondo de este debate se encuentra el fenómeno creciente de la ludopatía, en especial por parte de menores de edad.

Un informe de la Asociación Civil Pensando Políticas Públicas consideró que algunas frases que acompañan a esta conmemoración –tales como “jugá con responsabilidad” o “jugá responsablemente”- lejos de ser inocentes formarían parte de un enfoque diseñado en Europa hace dos décadas para eludir regulaciones más estrictas sobre el juego.

“La lógica es clara: si alguien desarrolla una adicción, el problema sería su falta de moderación. Esa mirada desconoce la evidencia científica que define a la ludopatía como una patología en la que se pierde la capacidad de decidir”, afirmó un directivo de la ONG.

El informe de la entidad respalda el proyecto de ley con media sanción en el Congreso que busca prohibir la publicidad —especialmente la realizada por influencers— e implementar mayores controles. En lugar de celebrar la “responsabilidad” individual, propone transformar la fecha en un Día de Concientización sobre la Ludopatía, con eje en la salud pública y no en la recaudación fiscal.

Para dimensionar el peso económico del sector, la Organización Mundial de la Salud estimó que los ingresos mundiales de las apuestas alcanzarán los USD 700.000 millones en 2028, una cifra superior al PBI argentino actual. Además, advirtió que las personas con ludopatía tienen 15 veces más probabilidades de suicidarse que la población general.

Cabe insistir en que el fenómeno de la ludopatía, sobre todo la juvenil, está haciendo estragos entre adolescentes y chicos de nuestro país que apuestan por internet. En fecha reciente se divulgaron por este medio las conclusiones de un informe de una fundación platense que consultó a 320 alumnos de escuelas de La Plata, que reveló que un 33,8 por ciento declaró haber apostado alguna vez, mientras que un 34 por ciento manifestó haberse enterado de esta alternativa por un amigo.

En la Argentina, las apuestas en línea están legalmente prohibidas para menores de 18 años. Sin embargo, un número significativo de adolescentes participa en estas actividades, a menudo eludiendo las restricciones mediante la falsificación de datos o el uso de perfiles de adultos.

La creciente popularidad de las apuestas online entre los jóvenes constituye un fenómeno que se nutre de la agresiva publicidad de las casas de apuestas, que promocionan sus servicios a través de redes sociales y patrocinios deportivos, lo que aumenta su visibilidad entre los adolescentes; pero también del fácil acceso a plataformas y métodos de pago.

Es preocupante que niños y jóvenes integren una clientela cautiva de los juegos de azar. Las autoridades debieran actuar en forma efectiva para evitar que esas franjas etarias se vean expuestas a semejantes tipos de adicciones. En buena hora, entonces, toda acción destinada a combatir el juego, entre ellas la de restringir al mínimo la promoción, la de impedir el acceso de menores de edad a los sitios de juegos en internet y, por supuesto, la de aplicar las más severas sanciones a quienes permiten hoy esa posibilidad.

 

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