¿Adorni, sigue o se va?: ola de rumores tras el escándalo
Edición Impresa | 23 de Marzo de 2026 | 01:30
El primer rumor sobre la posible renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, trascendió en las últimas horas del miércoles, cuando crecía en torno a él la polémica por haber sumado a su esposa a la comitiva presidencial que viajó a Nueva York, como así también por el vuelo privado que hizo a Punta del Este y cuyo financiamiento es motivo de investigación judicial. Rápidamente, el funcionario salió a negar su salida a traves de las redes y, tras él, el Presidente, Javier Miler, lo ratificó en el cargo y, de paso, volvió a atacar a la prensa.
Hay quienes recuerdan la estrategia del Gobierno en el caso Espert, similar a la defensa que ahora se ensaya con Adorni. El propio legislador recurrió a las redes para desmentir que bajaba su candidatura y también Milei se puso al frente de ese respaldo. Pero cuando se acumularon las revelaciones y denuncias que lo vinculaban con el narcotráfico, finalmente declinó su postulación y pidió licencia en el Congreso.
La pregunta crucial es si Adorni podrá sostenerse en el cargo mientras la Justicia sigue recibiendo acusaciones en su contra.
Además de los viajes de la polémica, la semana pasada se agregaron otras denuncias impulsadas por la exlibertaria, Marcela Pagano, que apuntan a contrataciones irregulares del Estado para favorecer a la consultora de su mujer, Bettina Angeletti.
Pagano también pidió que se investigue al exvocero presidencial para saber si la concesión de Tecnópolis estuvo amañada para beneficiar a empresas amigas del poder y además le apuntó por una casa de dos plantas sin declarar en un country de Exaltación de la Cruz.
El sueldo de Adorni es de algo más de 4.000.000 de pesos, pero hasta diciembre no llegaba a los tres millones. La sospecha de un supuesto enriquecimiento ilícito se cierne sobre uno de los libertarios que más despotricaban contra la casta y la corrupción como prácticas de la vieja política.
Danza de nombres
Por eso las versiones sobre su eventual paso al costado se multiplican a medida que se agranda el escándalo. Aún cuando (por ahora) los hermanos Milei lo sostienen en el puesto, la danza de nombres para reemplazar al cuestionado ministro ya se puso en marcha.
A la cabeza aparece Diego Santilli. El actual ministro del Interior tiene a su favor un fluido diálogo tanto con los legisladores y con los gobernadores. Dicen que cuenta con el apoyo de Karina y de los Menem.
También se menciona a Sandra Pettovello, la ministra de Capial Humano, de estrecha confianza de Milei.
Otro de los nombres que circuló es el de Martín Menem. El titular de la Cámara de Diputados tiene línea directa con la hermana del Presidente. Sin embargo, hay dudas sobre la conveniencia de que para asumir en el Gabinete deje la presidencia de la Cámara baja.
Por último, entre los candidatos para suceder a Adorni se habló del canciller Pablo Quirno, un funcionario que también es valorado por la hermana del Presidente. Pero también hay dudas sobre el enroque, que implicaría renovar esa área diplomática en el momento de mayor convulsión mundial.
El cambio, de suceder, no sería inmediato. El jefe de Gabinete, cuentan en su entorno, se siente respaldado por la cúpula libertaria y tiene previsto reaparecer en reuniones mano a mano con ministros.
Al funcionario le dan unos días para dar vuelta la página o fracasar en el intento
Para los próximos días, Adorni tiene agendado un encuentro con la titular del oficialismo en el Senado, Patricia Bullrich. Una decisión con la que, además de retomar la agenda en medio del revuelo, buscará ahuyentar las versiones sobre una de las tantas internas dentro del Gobierno.
Más allá de este intento para mostrarse activo, en la propia Casa Rosada admiten que el funcionario tiene una ventana de tiempo limitada para dar vuelta la página o fracasar en ese objetivo.
“Tiene 15 o 20 días más. Está rayando el relato de Milei. La política puede perdonarlo, pero para la sociedad es más difícil, porque decía que había que hacer exactamente lo contrario”, sostienen cerca del Presidente, donde además admiten cierta sorpresa por “lo mal que cayó en la sociedad el caso”.
Malestar social
Analistas políticos advierten que el nivel de tolerancia de la gente tiende a decaer cuando empeora la situación económica.
La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundió que en el cuarto trimestre de 2025 el desempleo llegó a 7,5% de la población económicamente activa. Este porcentaje representa un incremento de 1,1 puntos respecto al mismo período del año anterior y la desocupación golpea a 1,64 millones de personas.
En paralelo, hace nueve meses que la inflación no baja, lo que afecta sobre todo a sectores de clase media y baja, muchos de ellos inquilinos, trabajadores informales o formales a los que el sueldo no les aumenta en línea con el crecimiento del costo de vida.
Hay otros indicadores que acusan recibo de las dificultades económicas de la población. Por ejemplo, datos privados sobre la morosidad en los créditos elevan a un récord de más de 10% para los préstamos bancarios, una proporción que llega hasta 50% para el caso de la venta de electrodomésticos.
En este contexto de creciente malestar social, el caso Adorni podría salpicar con su efecto negativo al Presidente y su entorno. Justo en momentos en que se reactiva la causa que investiga la estafa con la criptomoneda $Libra.
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