El conflicto se expande y ya golpea a Arabia Saudí

El país reportó sus primeros muertos. Los ataques a infraestructuras civiles estratégicas encienden las alarmas en el Golfo

Edición Impresa

La guerra en Medio Oriente continúa ampliando su alcance y sumando nuevos focos de tensión. En el noveno día del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, los ataques comenzaron a extenderse hacia infraestructuras civiles estratégicas en el Golfo Pérsico, mientras Arabia Saudí confirmó las primeras muertes en su territorio desde que estallaron las hostilidades.

La expansión del conflicto quedó en evidencia cuando Bahréin acusó a Irán de atacar una de sus plantas desalinizadoras, instalaciones clave para el abastecimiento de agua potable en países desérticos de la región. Aunque las autoridades aseguraron que el sistema sigue funcionando, el episodio encendió alarmas sobre el riesgo de que el conflicto afecte servicios esenciales para millones de personas.

ESCALADA INQUIETANTE

En paralelo, Arabia Saudí reportó las primeras víctimas fatales en su territorio. Según informaron las autoridades, un proyectil militar cayó en una zona residencial y provocó la muerte de dos trabajadores extranjeros, de nacionalidad india y bangladesí. Además, otras doce personas resultaron heridas. En los países del Golfo, muchos de los fallecidos en esta guerra han sido residentes y trabajadores migrantes.

La escalada también se reflejó en el tono de los líderes regionales. El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abouel Gheit, acusó a Teherán de seguir una “política temeraria” al atacar a países vecinos, mientras varios Estados del Golfo denunciaron el impacto de misiles y drones iraníes en su territorio.

Del lado iraní, el presidente Masoud Pezeshkian endureció su discurso y advirtió que el país ampliará sus ataques contra objetivos estadounidenses en toda la región. “Cuanta más presión nos impongan, más fuerte será nuestra respuesta”, afirmó, al asegurar que Irán no cederá ante lo que calificó como agresión extranjera.

El conflicto comenzó el 28 de febrero con una ofensiva aérea de Estados Unidos e Israel que eliminó al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei. Desde entonces, la guerra ha dejado al menos 1.230 muertos en Irán, 397 en Líbano y 11 en Israel, según cifras oficiales. También han fallecido siete soldados estadounidenses, uno de ellos tras un ataque iraní contra tropas desplegadas en Arabia Saudí.

La violencia también golpea con fuerza al Líbano, donde los enfrentamientos entre Israel y el grupo Hezbolá provocaron un éxodo masivo de civiles. Más de medio millón de personas han abandonado sus hogares en el sur del país y en los suburbios de Beirut para escapar de los bombardeos. Con cada jornada de combates, el conflicto se vuelve más amplio y complejo. La expansión de los objetivos militares hacia infraestructuras civiles y territorios de otros países del Golfo alimenta el temor de que la guerra pueda transformarse en una conflagración regional de mayores dimensiones.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE