Cambió el chip y ya le apuntó los cañones a Cusco

Tras el partido ante Unión por el Torneo Apertura, el Pincha no tiene descanso y centra el foco en el choque copero del martes, en UNO

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Después del partido ante Unión de Santa Fe por el Torneo Apertura en el Estadio UNO, en Estudiantes no hay demasiado tiempo para detenerse, teniendo en cuenta la cargada agenda con la que cuenta. El calendario aprieta y el equipo ya tiene la cabeza puesta en el próximo desafío: el cruce del martes frente a Cusco FC, por la segunda fecha de la Copa Libertadores.

El encuentro ante el Tatengue sirvió, en gran parte, para dosificar energías. Con varios habituales titulares descansando o sumando pocos minutos, el entrenador Alexander Medina priorizó llegar con lo mejor al compromiso copero. Y ahora, con ese objetivo en marcha, la idea es clara: volver a poner en cancha lo mejor que tiene a disposición.

Lo cierto es que el margen es mínimo. Estudiantes contará con apenas dos días de trabajo para preparar el partido, un tiempo muy corto que obliga a ajustar detalles sobre la marcha. Habrá tareas regenerativas para los que jugaron, movimientos más intensos para los que no, y mucha charla táctica para intentar corregir aspectos sin exigir de más en lo físico

En ese contexto, la vuelta de los titulares aparece como una fija. Nombres importantes como los de Tomás Palacios –en defensa–, Ezequiel Piovi y Mikel Amondarain –en mediocampo–, además de Guido Carrillo, que fueron preservados, volverán a meterse en el once inicial, con la intención de recuperar el funcionamiento y la intensidad que el equipo mostró en varios tramos recientes, pero que necesita sostener con mayor regularidad.

Así, casi sin pausa, el Pincha pasa de página y se mete de lleno en otro desafío. Con poco tiempo, pero con la obligación de responder, el equipo buscará reencontrarse con su mejor versión y dar un paso importante en el plano internacional.

 

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