Investigarán posible foco de hantavirus en Ushuaia

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Argentina enviará expertos sanitarios y ambientales a Ushuaia para investigar la posible presencia de roedores portadores de hantavirus, luego del brote detectado en el crucero MV Hondius que partió desde el “fin del mundo” rumbo a la Antártida. El Ministerio de Salud confirmó que equipos técnicos realizarán capturas y análisis en zonas vinculadas con el recorrido de los pasajeros infectados para intentar determinar el origen del virus.

La alarma sanitaria se disparó tras la muerte de tres pasajeros europeos a bordo del barco: un hombre neerlandés de 70 años fallecido el 11 de abril, su esposa de 69 años que murió el 26 de ese mes y una turista alemana fallecida el 2 de mayo. Las autoridades confirmaron que todos dieron positivo al virus de los Andes, una variante sudamericana del hantavirus capaz de provocar un síndrome pulmonar grave y potencialmente mortal.

El caso generó enorme preocupación porque en Tierra del Fuego nunca se habían registrado contagios desde el inicio de la vigilancia obligatoria en 1996. Por eso, los investigadores intentan reconstruir cada movimiento de los turistas antes del embarque. La principal hipótesis es que la pareja neerlandesa pudo haberse contagiado durante una excursión de observación de aves en Ushuaia o durante recorridos por áreas boscosas de la Patagonia.

El crucero había zarpado el 1 de abril desde Ushuaia hacia la Antártida, aunque también realizó escalas en islas remotas del Atlántico Sur, lo que complica determinar dónde ocurrió la infección. Además, el período de incubación del virus puede extenderse entre una y ocho semanas.

El Ministerio de Salud argentino informó que desde junio de 2025 se registraron 101 infecciones, casi el doble que el año anterior. Especialistas vinculan este aumento con el cambio climático. “Argentina se tropicalizó”, explicó el infectólogo Hugo Pizzi, quien señaló que el incremento de lluvias y temperaturas favorece la reproducción de roedores portadores.

Según expertos, los cambios extremos del clima alteran los ecosistemas y multiplican la disponibilidad de alimento para estos animales, aumentando el riesgo de transmisión. Incluso provincias del norte argentino, antes ajenas al problema, concentran ahora la mayoría de los casos. En paralelo, Bariloche registró recientemente su primer contagio humano de 2026.

 

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