Y una tarde, pasó de todo

EL PARTIDO SE TRANSFORMO EN "CLASICO" EN EL '94

INFORME Por WALTER EPISCOPO

Los últimos 15 años han sido muy calientes entre Gimnasia y Vélez por algunos "encontronazos deportivos" que han tenido. Y obviamente, que tras 128 partidos que ofrece el historial general, ya sea en el Bosque como en Liniers, se han arruinado torneos, se han devuelto "gentilezas" y han competido por el título. Los más memoriosos recordarán lo del Lobo del '62 cuando aquel equipo tripero venía puntero -3 puntos arriba del resto- y faltando siete fechas recibió la visita de Vélez y perdió 2-1.

Más acá en el tiempo empezarían momentos más tensos y de verdaderas "batallas". Pero sin dudas, "el" quiebre fue el año 1994, más precisamente el domingo 3 de abril cuando Gimnasia se impuso 3 a 2 con goles de Hugo Guerra, Pablo Morant y Fabián Fernández. Esa lluviosa tarde en el Bosque, además de verse un partido atractivo que tuvo cinco goles, hubo serios incidentes que incluyeron tres expulsados (Dopazo y Sanguinetti en el Lobo, y Mauricio Pellegrino en el conjunto del Fortín).

El partido ya venía fuerte, pero todo se generó en el mismo final del cotejo, cuando se dirigían a los vestuarios. Camino a la manga, José Luis Chilavert le pegó una trompada a Guillermo Sanguinetti y se metió corriendo al túnel, y ahí se desató la locura. Luego vendría una trompada de Dopazo a Trotta -al defensor tripero le darían 9 fechas de suspensión-, mucho tumulto entre los 22 futbolistas, y una moneda que impactó en la cabeza del técnico Carlos Bianchi que le provocó un corte.

A partir de ahí cada partido fue especial. Empezando por ese mismo año ya que el 20 de noviembre, Vélez volvió al Bosque, y Gimnasia -ya con Griguol como DT_ ganó 3 a 1 (Lagorio -2- y el Yagui Fernández), luego con un triunfo en el '95 con dos goles del mellizo Guillermo en Liniers, y siguiendo con las definiciones de los títulos en el Clausura '96 y '98, que fueron palmo a palmo.

AQUELLA TARDE DEL '94

Guillermo Sanguinetti estuvo en aquel partido y también metido en el incidente inicial tras sufrir la agresión de Chilavert. Hoy el uruguayo sonríe cuando se le pide rememorar aquel hecho que nadie olvida. "Lo que queda de aquel partido es el lío que se armó, más que el partido en sí. Primero, fue un juego muy disputado, donde hubo muchos goles, expulsados, incluso a mí me expulsan con Pellegrino segundos antes del final del partido" comienza diciendo Sanguinetti, quien agrega, "Vélez venía muy entonado, ganaban muchos partidos y creo que les dolió perder. Eso creo que fue lo que encendió ese lío que se armó".

Como quedó dicho, el Topo estuvo en el centro de la escena cuando fue agredido y a partir de ahí se desataron los incidentes. "Me acuerdo que me iba para el vestuario y de atrás me agreden, me pegan en la nuca. Cuando me doy vuelta, lo veo a Chilavert que se va corriendo para adentro de la manga. Bueno, a partir de ahí se desató todo lo demás".

"Creo que producto de esos incidentes -continuó el uruguayo-, quedó como un clásico con Vélez, que después quedó en la gente nada más. Igualmente en esa época entre los jugadores también quedó cierto clima porque éramos casi los mismos. Por suerte nunca más sucedió lo de aquella tarde."

A la hora de recordar un partido con Vélez, Sanguinetti no duda en nombrar uno que tiene su significado. "El que más recuerdo fue el del '96, la tarde que se lesiona el Beto Márcico. Jugamos muy bien, fuimos superiores, ganábamos 1 a 0 y nos empata Posse. Si bien faltaba mucho para el final del torneo, creo que ese partido fue determinante para que no se nos diera el título, ya que Vélez era nuestro rival en esa lucha".

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